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EL MALCONTENTO
1520098Paco Gómez NadalCinco ángeles detrás de rejas. Sus nombres, ocultos para no provocar la ira de los miserables dioses; sus vidas, dependiendo de la decisión arbitraria de los que teniendo el poder no tienen la autoridad moral.
Estas mujeres a punto de perder su vida en Panamá, sin saber cuánto tiempo pasará antes de que las deporten o cuánto más tendrán que sufrir en el albergue para mujeres de Migración.
Y sin embargo, su sonrisa y su solidaridad fueron sanadoras. Cinco mujeres que acogieron a Pilar Chato como a una amiga sin compartir nada más con ella, y nada menos, que su condición de seres humanos y el dolor de la injusticia. Cinco mujeres que cada vez que me veían levantaban el dedo del optimismo y me animaban a no desfallecer.
Catorce ángeles con superávit de dignidad. Las 14 personas detenidas junto a nosotros en la Plaza 5 de Mayo. Su único delito, defender con honestidad su identidad y su autonomía. Cinco mujeres aguerridas a las que nadie las podrá convencer de es bueno robar los recursos de Abya Yala y enriquecer a los ya ricos bolsillos de los que disfrutan del coctel de los poderosos (Gracias a ti, que te debes reconocer en estas palabras, que te dejaste apresar solo para acompañarnos y cuidarnos). Nueve hombres jóvenes que se juegan sus empleos, su integridad física y su estatus legal con tal de recordar en la vejez que no formaron parte del rebaño de corderos amansados por publicidad y mentiras. Todos ellos encarcelados y maltratados durante algo más de 24 horas y que, nada más recuperar su libertad, nos trajeron un grito de rabia y dignidad a las puertas del infame Servicio Nacional de Migración, adonde llegaron a prender las velas de la esperanza y a pedir nuestra libertad.
Decenas de ángeles que no caben en este artículo y cuyos nombres ellos conocen como yo, a pesar de que, por seguridad, los oculte de los manzanillos de la sala de situación. Gracias por permanecer, por persistir, por demostrarnos en silencio que Panamá es un país de gente hermosa y necesaria, gobernado por políticos que no se merecen y por autoridades que no merecen esa responsabilidad.
Ángeles en las organizaciones nacionales que no dudaron en reaccionar rápido y sin temor. El Colegio de Periodistas, el Sindicato de Periodistas, el Fórum de Periodistas, el Círculo de Periodistas de Colón, el Colectivo Voces Libres, el Partido Alternativa Popular, la Asociación de Educadores Veragüenses, la Asociación de Corresponsales Extranjeros, el CELA y el resto que se me queda en el tintero. Gracias a Reporteros Sin Fronteras, auténtico ángel de la guarda, al Consejo de Protección de Periodistas (CPJ), a CEJIL y a tantos otros.
Agradecimiento eterno a los cientos de ángeles agazapados en los correos electrónicos, en los mensajes que han llegado de panameños y panameñas regados por todo el país y todo el mundo. Gente a la que le duele su país, como a mí; gente necesaria para construir una sociedad más justa.
Ángeles conformando la Coordinadora de Defensa de los Recursos Naturales y los Derechos de los Pueblos Ngäbe y Buglé. Equipo de líderes y “lideresas” desinteresado y dispuesto a luchar hasta el final para que su voz sea escuchada y respetada. Gracias por el ejemplo, por su urgente lección de patriotismo, dignidad y resistencia.
Hoy, a 8 mil 163 kilómetros de mi casa en Panamá, quiero, queremos, agradecer la solidaridad y la fuerza de las gentes de ese Panamá real tan lejano a las mentiras virtuales. No lo agradezco por nosotros, sino porque con la constancia de esa gran masa despierta y beligerante, hay más esperanzas para imaginar un país mejor, más democrático, más justo, con más equidad.
La grandeza de este pueblo hace más ruines las actitudes de los gobernantes. De esa directora de Migración convertida en policía política dispuesta a firmar lo ilegal para arrodillarse sin honestidad; de esa pobre ministra títere Méndez que está dispuesta a salir en televisión y mentir con tal de respaldar una decisión arbitraria de su presidente; de ese pobre soldado Mulino que distribuye su bilis sin compasión, amparado por el falso paraguas inmune del poder; ese pobre presidente millonario, que busca culpables donde no los hay para evadir su ya empañada responsabilidad histórica.
Desde el profundo respeto y el inmenso cariño que le tengo al país, solo puedo comprometerme a seguir escribiendo, pensando, actuando y compartiendo. Lo demás, llegará, porque la verdad siempre gana a la mentira.
• República Barataria: Rafael Candanedo
• El privilegio de educar: Amarilis A. Montero G.
• Ángeles sin demonios: Paco Gómez Nadal
• Lo que bien empieza, bien acaba: Ivonne María Busot de Delgado
• Política, rana y estaca: Jorge Luis Macías Fonseca
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