
Opinion |
|
IGUALES ANTE LA LEY
El lunes 28 de febrero de 2011 en horas de la mañana, mientras veía los principales noticieros que se emiten en Panamá, fui sorprendido, al igual que el resto de los televidentes, cuando escuché a un importantísimo funcionario público de elección popular afirmar que: “Los extranjeros no pueden protestar en Panamá. Son bienvenidos, pero no pueden protestar”, y sustentaba tal afirmación, basándose en la Constitución y la ley.
Como diputado, me ha tocado leer y releer la Constitución en innumerables ocasiones y mi interpretación de la misma es diametralmente distinta. Nuestra carta magna es generosa, abierta a todos los que habitan en el territorio nacional y garantista en extremo hacia los extranjeros, con normas que han propiciado la armonía, la paz y el desarrollo económico con niveles inimaginables en la región.
Con la finalidad de que los lectores de este prestigioso medio tengan los elementos jurídicos básicos para formar su opinión, paso a repasar algunos artículos de la Constitución que desmienten las afirmaciones de tan ilustre funcionario:
Artículo 17: “Las autoridades de la República están instituidas para proteger en su vida, honra y bienes a los nacionales donde quiera se encuentren y a los extranjeros que estén bajo su jurisdicción; asegurar la efectividad de los derechos y deberes individuales y sociales, y cumplir y hacer cumplir la Constitución y la Ley”.
Artículo 20: “Los panameños y los extranjeros son iguales ante la Ley”.
Artículo 24: “El Estado no podrá extraditar a sus nacionales ni a los extranjeros por delitos políticos”.
Artículo 38: “Los habitantes de la República tienen derecho de reunirse pacíficamente y sin armas para fines lícitos. Las manifestaciones o reuniones al aire libre no están sujetas a permiso y solo se requiere para efectuarlas aviso previo a la autoridad administrativa local, con anticipación de 24 horas”.
Ante la injusta detención y posterior “invitación a abandonar el país” al ciudadano de origen español Paco Gómez Nadal –quien se desempeña como periodista en nuestro país y contaba con un estatus migratorio legal–, se justificó esa arbitrariedad con la exhibición de una cinta de seguridad en la que solo se aprecia al periodista, enmarcado en un círculo rojo, mientras participaba en una marcha pacíficamente. Tal justificación constituye un insulto a la inteligencia de todos los que vimos la cinta, y refleja la decadencia de los organismos de seguridad de nuestro país.
Es el momento oportuno para que las autoridades revalúen la forma de hacer gobierno: el presidente Endara nos enseñó a todos los panameños a ser tolerantes, a respetar las ideas de los adversarios políticos y a escuchar el clamor por parte de la sociedad civil.
Ya transitamos el primer tercio de esta gestión, no es tarde para corregir el camino y mirar con luces largas para que, con tolerancia a todas las ideas, se consolide la democracia y para que un mejor Panamá sea una realidad, no un eslogan de campaña.
• ¿Qué país queremos?: Mauro Zúñiga Araúz
• La ceremonia del adiós: Rodrigo Noriega
• Abyección gubernamental: Jorge Gamboa Arosemena
• Panamá no es una empresa: Leila Shelton-Louhi
• Constituyente automático: Yassir Purcait
Ediciones anteriores |
CORPRENSA: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá. - 11