Perspectiva

  • Regresar al inicio
  • Enviar a un amigo
  • Imprimir
  • Enviar correcciones

[EXTRACTO]

El dominó de la ruina de Europa

La situación económica en Grecia se está deteriorando rápidamente. Algunos analistas incluso llegaron a predecir una ‘muerte lenta’ de la economía griega.

1371220Janis A. Emmanouilidis

El miedo al contagio se ha propagado por Europa. Muchos ven a Grecia como la primera pieza del dominó que potencialmente caerá en un escenario que se desarrolla así: las medidas de austeridad griegas no son suficientes, la crisis de la deuda se profundiza y el riesgo de un incumplimiento de pago soberano se extiende a otras economías europeas.

Mientras caen las piezas del dominó griego, países como Portugal, España o Italia empiezan a tambalear, y una pequeña crisis económica se convierte en una calamidad europea importante.

Esta visión sugiere que otros países podrían verse obligados a salir corriendo a ayudar a sus “hermanos en armas” europeos –no importa si Berlín u otras capitales lo deseen o no–. Llegado el caso, la crisis de deuda soberana podría afectar la economía real, y Europa terminaría en un círculo vicioso de déficits aún mayores, tasas de crecimiento más bajas, estallido del desempleo y decreciente competitividad.

Obviamente, éste es el escenario que todos –con la posible excepción de algunos especuladores– quieren evitar. Y, después de que la reciente cumbre de la UE acordara un plan de rescate como “último argumento” para los países de la eurozona que enfrenten el peligro del incumplimiento de pago, hay muchas probabilidades de que no se materialice. Pero la teoría prevalente del dominó es incompleta. La crisis podría tener efectos de derrame a nivel social y político que van mucho más allá del terreno económico.

A título de ilustración, ajustémonos al caso griego. La situación económica en Grecia se está deteriorando rápidamente. Algunos analistas incluso llegaron a predecir una “muerte lenta” de la economía griega. Los propios ciudadanos perciben que la situación muy probablemente se torne mucho peor antes de mejorar.

La mayoría de los griegos son conscientes de que el país necesita transformarse radicalmente. Pero las reformas serán dolorosas, y pueden pasar años antes de que el país muestre los primeros signos de recuperación. Mientras tanto, la sociedad griega sufrirá como consecuencia de la austeridad presupuestaria, recortes en el gasto social y una crisis económica general. A pesar de este panorama lúgubre, el primer ministro del gobierno socialista, George Papandreou, sigue gozando de apoyo. A esta altura, la mayoría de los griegos cree que ningún otro partido político podría gestionar la crisis de manera más efectiva.

Pero al mismo tiempo, la frustración es cada vez mayor en Grecia. A falta de esperanza, el país parece estar cayendo en una depresión colectiva. ¿Esto terminará desembocando en un malestar social colectivo? El país ya fue testigo de estallidos de violencia en su historia reciente. Si bien Grecia sigue estando lejos de un estallido radical, no se puede excluir la posibilidad de reacciones feroces en las calles de Atenas o en otras ciudades importantes.

Algunos pueden decir que este tipo de contingencia es algo que Grecia –o cualquier otro país en una situación similar– debería enfrentar por cuenta propia. Pero esta línea de pensamiento es de poca visión. Un estallido importante de malestar social en Grecia o en otra parte podría afectar al público más general de la UE de maneras diversas e impredecibles.

Algunos “amigos de Grecia” decidirán mostrar una solidaridad activa aunque pacífica con sus compatriotas europeos. Otros podrían seguir el ejemplo griego y salir a las calles, no por solidaridad sino por frustración ante las condiciones en su propio país.

En el peor de los casos, imágenes de protestas violentas en un país de la UE podrían incitar a otros a la violencia. Algunos le echarán la culpa a la UE y a las medidas “impuestas por Bruselas” por los estallidos de malestar social. En una situación de estas características, la crisis habrá desatado un efecto dominó social más que económico, que no es menos preocupante.

La crisis y las reacciones que genera ya han llevado a malos entendidos y a sentimientos negativos en toda la UE, que causaron más daño del esperado.

Han reaparecido viejos estereotipos y recuerdos históricos inapropiados. La confrontación entre Grecia y Alemania ha sido particularmente desagradable. Las acusaciones mutuas llegaron a un nivel indigno de la historia común y los estrechos vínculos personales, culturales y económicos entre ambos países. Se puede decir que los dominós políticos están cayendo. La crisis, y las reacciones que provoca, ampliaron las viejas grietas y abrieron nuevas. La desconfianza entre los países de la UE parece generalizada. Todos los bandos culpan a los otros por la falta de solidaridad –abiertamente o a puertas cerradas.

Los que más sufren con la crisis sostienen que el plan de rescate debería haber aparecido mucho antes, y que los desequilibrios en la UE han contribuido a la crisis de deuda en algunos Estados miembro. Otros no entienden por qué deberían “rescatar” a países cuya conducta irresponsable no solo los puso a ellos sino también a toda la moneda común bajo presión.

Queda en manos de los ciudadanos y las élites de Europa evitar lo peor. De lo contrario, los futuros historiadores preguntarán por qué los europeos a comienzos del siglo XXI eligieron la división y la marginalización internacional y no la unidad y la relevancia global.


Además en Perspectiva


El dominó de la ruina de Europa
Cambio de gobierno en Costa Rica
Final de trayecto




Los comentarios expresados son responsabilidad exclusiva de los lectores.
No representan la opinión de prensa.com

 

Deje su Comentario
   

Reglas de Uso - prensa.com


1.- El usuario se compromete a utilizar un lenguaje cordial y respetuoso. Todos los comentarios deberán ser alusivos a los temas relacionados a la noticia u otra información que quiera ser comentada. Está totalmente prohibido hacer algún tipo de referencia personal, difamar o agredir verbalmente a cualquier persona.
2.- La utilización de cualquier término, frase u oración que no sea apropiada en el debate equivaldrá a que sea reemplazada por un asterisco (*), con lo que el sentido de la opinión pudiera quedar alterado.
3.- No se permite escribir en mayúsculas cerradas. En la etiqueta de la Internet esto equivale a gritos.
4.- No se permiten incluir en los mensajes imágenes, audio y videos ofensivos.
5.- No se permiten mensajes ni temas en otro idioma que no sea el español. En caso de emitir alguna opinión en otro idioma, deberá incluir la traducción correspondiente.
6.- No se aceptan anuncios, cadenas de mensajes de correo electrónico o pirámides.
7.- Está prohibido hacer uso de esta herramienta para llevar a cabo actividades proselitistas.
8.- Prensa.com se reserva el derecho de edición y/o filtro de los comentarios enviados por los lectores, en aquellos casos que estos no sean relevantes al tema en desarrollo.
9.- Al ingresar los comentarios al foro o comentario de noticias, el autor autoriza a Prensa.com y Corporación La Prensa a publicarlo en dicha sección y cualquier otra sección dentro de Prensa.com así como en cualquiera de las publicaciones impresas de Corporación La Prensa.
10.- Los comentarios y opiniones emitidos en los blogs y/o sección de comentarios dentro de Prensa.com son responsabilidad de su autor, y no reflejan la opinión, criterio ni posición de la empresa.
11.- No se permitirán comentarios para promover sitios, ofrecer servicios, ventas, negocios o cualquier tipo de publicidad.
12.- Está prohibido incitar a la discriminación y/o el racismo, o promoverlos basándose en ideologías, corrientes u organizaciones de cualquier tipo.

* Debe leer y aceptar las reglas de uso para participar.
   
   


Ediciones anteriores

Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá. - 11

Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede
reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información acceda a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.