Opinión

  • Regresar al inicio
  • Enviar a un amigo
  • Imprimir
  • Enviar correcciones

EL CASO NORIEGA

Rectificaciones necesarias

1330293Carlos Guevara Mann
opinion@prensa.com

La semana pasada, la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos rehusó admitir la apelación que el ex dictador Noriega presentó contra los fallos sobre su extradición a Francia.

Un juzgado federal de circuito (en Miami) y el Undécimo Tribunal Federal de Apelaciones (en Atlanta) ya determinaron que la extradición es legal, pero el ex dictador pretendió insistir ante la Corte Suprema (Associated Press, 25 de enero).

Los abogados de Noriega dijeron que pedirán a la Corte Suprema que reconsidere su decisión. Quieren impedir que Estados Unidos envíe a Noriega a Francia, donde tiene pendiente una causa por lavado de dinero. Basan su alegato en una interpretación sui géneris de la Tercera Convención de Ginebra sobre Prisioneros de Guerra.

Pero los tribunales inferiores competentes ya han sentenciado que dicha Convención de Ginebra no es obstáculo para que Noriega responda ante la justicia francesa por los delitos que cometió en aquella jurisdicción.

A Noriega no le iría mal en Francia, como no le ha ido nada mal en Estados Unidos, según nos lo ha venido informando, con regularidad, la acuciosa corresponsal de este diario en Washington, Betty Brannan Jaén. En el Instituto Correccional Federal de Miami, donde está recluido desde 1990, ha recibido un trato especial, en virtud de su condición de “prisionero de guerra” bajo la citada Convención de Ginebra, que le fue reconocida por el juez Hoeveler en diciembre de 1992.

Panamá ha debido objetar esa debatible decisión del juez Hoeveler. En la guerra de la que adujo ser prisionero, Noriega no disparó ni una sola bala ni comandó un solo soldado. Todo lo contrario: con cobardía inusitada, huyó ante la avanzada de las tropas extranjeras, no sin antes embaucar a algunos de sus seguidores para que, en una acción suicida, defendieran su tiranía frente a la armada estadounidense. Varios de sus subalternos perecieron en ese intento insensato de defender un régimen nauseabundo ante las acometidas del ejército más poderoso del planeta.

Además –como lo recordó hace un tiempo Eduardo Quirós–, el 2 de enero de 1990 el Gobierno de Panamá emitió el Decreto de Gabinete No. 2 de aquella fecha, mediante el cual degradó a Noriega y lo destituyó de la Fuerza Pública. Dicho decreto fue publicado en la Gaceta Oficial No. 21.446 de esa misma fecha y está disponible en esta localización: http://www.asamblea.gob.pa/APPS/LEGISPAN/PDF_GACETAS/1990/1990/21446_1990.PDF

Cuando el día siguiente –3 de enero de 1990– Noriega se entregó a la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), ya no era soldado. Por lo tanto, no puede ser “prisionero de guerra”.

En interés de la justicia, el Gobierno Nacional debería solicitar una rectificación de esa decisión del juez Hoeveler, para acabar, de una vez por todas, con el mito nefasto de que Noriega fue aprehendido a la cabeza de una valiente jornada de resistencia antiimperialista. Nada más alejado de la verdad. Y, ahora que los medios de comunicación hablan de autorregularse, deberían comenzar por dejar de decirle “general” a un delincuente internacional que no posee rango militar alguno.

En 1998, el supuesto “prisionero de guerra” –cuyos adláteres aún lo enaltecen como el gran héroe nacionalista y cuyas calcomanías circulan en Panamá como si se tratara de la reliquia de un santo– pidió al juez Hoeveler que le rebajara la pena de 40 años impuesta en 1992, habida cuenta de sus servicios prestados a la CIA. Para sustentar tan cínica petición, solicitó la comparecencia, en el juzgado, de tres testigos: Matías Farías, coronel retirado de la Fuerza Aérea estadounidense; Donald Winters, ex jefe de la CIA en Panamá; y Arthur Davis, embajador de Estados Unidos en Panamá entre 1986 y 1989 (Miami Herald, 9 de diciembre de 1998).

Los tres testigos confirmaron que en la promoción de los intereses estadounidenses en América Latina, Noriega “llevó a cabo numerosas buenas obras” [sic], por lo que el juez Hoeveler dispuso rebajarle la pena a 30 años. Infortunadamente, el juez no consideró, en su decisión, el sufrimiento inhumano que Noriega y sus esbirros les causaron a tantas personas en el desempeño de aquellas “buenas obras”.

El Gobierno de Panamá hubiese podido oponerse a ese fallo del juez Hoeveler. Para variar, no lo hizo. Ahora que la justicia está en boca de todos y del Ejecutivo emanan señales inequívocas acerca de la necesidad de mejorar el sistema judicial, convendría que el Gobierno Nacional se abocara, sin más dilación, a la revisión y rectificación de los desatinos cometidos en los procesos seguidos a Noriega en Estados Unidos.


Además en opinión


La misión histórica de la prensa libre: Paulino Romero C.
Que escuche Martinelli: Jorge Gamboa Arosemena
Rectificaciones necesarias: Carlos Guevara Mann
Decisión en la Autoridad del Canal: Enrique A. de Obarrio
Funciones por delegación: Donatilo Ballesteros S.



sube al inicio de comentario cuando cambia de pagina
Los comentarios expresados son responsabilidad exclusiva de los lectores.
No representan la opinión de prensa.com

 

Panameño
2/3/2010 5:06:23 PM

La verdad que no sabia que le habian bajado la pena por sus servicios a la CIA. De verdad que este Noriega es un descarado. Este es el mismo personaje nacionalista que espiaba para los gringos durante las negociaciones del canal de Panama. En cualquier pais que puede llamarse decente, a eso le llamarian traicion y lo juzgarian por eso, menos en Panama.</s
4

Al
2/3/2010 2:02:13 PM

Que no lotraigan a Panamá. Aquí no hay justicia. Miren a Rafael Arosemena y otros pillos de la dictadura. Se la pasan más tiempo en su casa que en la cárcel. Si Noriega viene a Panamá, de inmediato le van a dar casa por cárcel con excusas de salud o por su edad.
3

Miguel
2/3/2010 11:53:19 AM

Excelente artículo. El sinverguenza narcodictador perrediano deberia revolcarse en las peores carceles de Panama en vez de estar gozando de trato preferenciale en USA. Ojala se acabase el mito estupido de un narcodictador nefasto como lo fue Noriega. Es algo absurbo ver calcomanias con el rostro de cara de piña. Desafortunadamente el juega vivo y oportunismo abunda aqui y por eso todavia se ve el rostro de tan triste y nefasto personaje en nuestras calles.<scr
2

Aburrido
2/3/2010 11:17:52 AM

Señor, en Panamá están pasando cosas mas importantes que esta, o es que usted solo tiene letra para el prd.
1

  • Anterior
  • 1


Deje su Comentario
   

Reglas de Uso - prensa.com


1.- El usuario se compromete a utilizar un lenguaje cordial y respetuoso. Todos los comentarios deberán ser alusivos a los temas relacionados a la noticia u otra información que quiera ser comentada. Está totalmente prohibido hacer algún tipo de referencia personal, difamar o agredir verbalmente a cualquier persona.
2.- La utilización de cualquier término, frase u oración que no sea apropiada en el debate equivaldrá a que sea reemplazada por un asterisco (*), con lo que el sentido de la opinión pudiera quedar alterado.
3.- No se permite escribir en mayúsculas cerradas. En la etiqueta de la Internet esto equivale a gritos.
4.- No se permiten incluir en los mensajes imágenes, audio y videos ofensivos.
5.- No se permiten mensajes ni temas en otro idioma que no sea el español. En caso de emitir alguna opinión en otro idioma, deberá incluir la traducción correspondiente.
6.- No se aceptan anuncios, cadenas de mensajes de correo electrónico o pirámides.
7.- Está prohibido hacer uso de esta herramienta para llevar a cabo actividades proselitistas.
8.- Prensa.com se reserva el derecho de edición y/o filtro de los comentarios enviados por los lectores, en aquellos casos que estos no sean relevantes al tema en desarrollo.
9.- Al ingresar los comentarios al foro o comentario de noticias, el autor autoriza a Prensa.com y Corporación La Prensa a publicarlo en dicha sección y cualquier otra sección dentro de Prensa.com así como en cualquiera de las publicaciones impresas de Corporación La Prensa.
10.- Los comentarios y opiniones emitidos en los blogs y/o sección de comentarios dentro de Prensa.com son responsabilidad de su autor, y no reflejan la opinión, criterio ni posición de la empresa.
11.- No se permitirán comentarios para promover sitios, ofrecer servicios, ventas, negocios o cualquier tipo de publicidad.
12.- Está prohibido incitar a la discriminación y/o el racismo, o promoverlos basándose en ideologías, corrientes u organizaciones de cualquier tipo.

* Debe leer y aceptar las reglas de uso para participar.
   
   


Ediciones anteriores

Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá. - 11

Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede
reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información acceda a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.