Opinión

  • Regresar al inicio
  • Enviar a un amigo
  • Imprimir
  • Enviar correcciones

EN BUSCA DE SOLUCIONES

La ‘guerra’ contra las drogas

I. Roberto Eisenmann Jr.
opinion@prensa.com

Estados Unidos tiene ya más de una década dedicada a la “guerra contra la droga”. En ese programa involucraron a militares que se habían quedado huérfanos de guerra (ya que la “Fría” se disipó con la caída del Muro de Berlín), sobre todo a los de su Comando Sur, cuyo teatro incluye las Américas e islas del Caribe.

Al medir los resultados es bastante obvio que la guerra fracasó, se perdió hace muchos años… pero la opción es tan difícil de aceptar, y riesgosa, que seguimos en la guerra fracasada.

Frente al horrendo problema de seguridad que produce la guerra fracasada, cada candidato a la Presidencia –de cada país de América– promete con tono de puro macho que aplicará “¡mano dura!”. A la mayoría de los votantes les parece esto bien, subiendo su popularidad, a la vez que los fulos se entusiasman con tan buenos candidatos.

Luego de las elecciones, el presidente ganador asigna al más ‘macho’ de su equipo, al Ministerio encargado del tema... pero a los meses se tiene que tragar todas sus palabras cuando la violencia se multiplica, las escapatorias de las cárceles se multiplican, la corrupción dentro de las fuerzas de la seguridad se multiplican… y un larguísimo etcétera.

El país símbolo de estos hechos de la guerra contra las drogas es México. El presidente Calderón, re-declaró una nueva guerra incorporando esta vez al Ejército. Los primeros días la declaratoria fue popular, pero luego, cuando se acumularon los muertos y se incrementó la violencia, fue perdiendo su respaldo. El domingo 17 de enero, en Mosaico, un magnífico artículo de Mario Vargas Llosa titulado “El narcotráfico, el otro Estado” describe, con su acostumbrada claridad, el problema y su posible solución. Hay varias lecciones claras respecto al problema:

1. La solución NO es militar

2. El problema NO se resuelve con una lucha frontal, abierta, a la luz del día como si fuera una guerra contra otro país.

3. Es un asunto policial en que hay que usar las mismas estrategias y tácticas que las del contrario. Hay que actuar en las sombras, penetrando con inteligencia y apoyándose en la comunidad. Sin el apoyo de la comunidad no hay forma de lograr nada.

4. Hay que convocar a la sociedad y armar un plan integral que sea propiedad de toda la ciudadanía, sabiendo que el problema llegó para quedarse. Al morir un capo, éste es sustituido por otro. Mientras que los países del norte sigan consumiendo y el negocio sea fantástico, nosotros pondremos los muertos.

No parece que hay otra que la descriminalización, que sólo es posible mediante un acuerdo iniciativa de los países del norte. Ya se va formando una corriente de consenso; Vargas Llosa opina así. The Economist editorializó en este sentido y así van opinando cada día más sociólogos, profesores, juristas y científicos. Incluso, algunos países han legislado en este sentido; Holanda, Portugal y otros... y en Estados Unidos –según escribe Jorge Castañeda (ex canciller mexicano)– el procurador Eric Holder no aplicará la Ley Federal en aquellos Estados que descriminalicen; ya New Jersey y California lo han hecho. Como escribe Vargas Llosa, la descriminalización entraña peligros. Por eso las sumas enormes dedicadas inútilmente a la represión deben redirigirse a políticas sociales, educativas y de rehabilitación.

La decisión es difícil, sobre todo porque hay organizaciones y poderosos que viven de la represión y de la “guerra”.

Todos tenemos que abrir los ojos y darnos cuenta de que la solución es otra, y atrevernos a promoverla.


Además en opinión


La ‘guerra’ contra las drogas: I. Roberto Eisenmann Jr.
Cinta costera, una oportunidad para el cambio: Orlando Acosta
Las intervenciones telefónicas: Rigoberto González Montenegro
Añoranzas de la infancia: Franklin Espino Herrera
¿Dónde quedará el escándalo del FIS?: Manuel Cheng P.



sube al inicio de comentario cuando cambia de pagina
Los comentarios expresados son responsabilidad exclusiva de los lectores.
No representan la opinión de prensa.com

 

Iris
1/27/2010 8:56:25 PM

Totalmente de acuerdo. Tan solo hay que ver que el hecho de que ciertas drogas sean ilegales ha causado mucho mas muertes que el Consumo mismo de las drogas.
9

El Librero
1/23/2010 10:35:43 AM

Imposible estar mas de acuerdo.
8

El Brujo Chiricano
1/22/2010 5:48:38 PM

Muy buenaa opinion. Esta guerra contra la droga no va a ningun lado. Tal como paso con la proibicion contra el licor. Realmente, la unica solucion es la que no se a usado. Legalisacion. Con impuestos por el uso y cultivo, que se puede usar para intervencion de aquellos que han caido bajo el uso. Mientras los precios (por ser ilegal) sean tan altos, el incentivo continuara para los que la producen y los que la importan a otros paises continuara. Esta guerra se perdio mucho atras.




7

chichicarrion
1/22/2010 1:04:55 PM

El día que los fulos del norte dejen de buscar la brusca en el ojo de los del sur y se dediquen a buscarla en los ojos de su gente, los delincuentes del narcotrafico podrán ser disminuidos, y de esta manera la llamada guerra no se sentirá perdida.
6

Panameño
1/22/2010 12:37:24 PM

Al fin se está hablando de la única solución que tiene el problema de las drogas. Una generación entera de colombianos viene clamando por la descriminalización de esa porquería, que ha llenado de luto y dolor la mayoría de los hogares de todo el país. El narcotráfico, igual que un cáncer, ha hecho metástasis en los paises vecino de colombia, y es la razón por la cual se ven tantos muertos todos los días. No demora el momento en que hasta la cosa pública sea penetrada por ese monstruo¡¡¡
5

socratadas
1/22/2010 12:27:26 PM

La adiccion a la droga, al alcohol, a lo que sea es una mazmorra sicologica donde miles de adictos viven y los que los aman (padres, hijos, hermanos, madres, etc) sufren. Es facil decir "legalizen la droga" y pedir que se creen estructuras sociales para combatir la adiccion. Sumamente dificil es lidiar con un zombie que se frio el cerebro porque pudo conseguir suficiente droga legalmente para hacerlo. Ni hablemos del crack o la metaamfetamina.
4

gillo
1/22/2010 9:58:32 AM

Las guerras han sido la mayoria perdidas, pues solo han dejado miles y millones de muertos en todo el mundo, pero la principal razon ha sido el deseo de generar riqueza de forma ilegal.
Peros los que se han enriquecido de forma legal tambien tienen una guerra contra la pobreza en todo el mundo y creanme que esa guerra es la mas perdida y la que mas muertos ha dejado en todo el planeta,
Señores empresarios e industriales, ya no sigan matando mas gente de hambre y miseria.
3

EZEQUIEL JETHMAL
1/22/2010 5:16:15 AM

Ineludiblemente llegaremos, igual que se hizo con el alcohol, a legalizar las actuales drogas ilegales. Las sociedades del mundo estamos pagando un precio muy alto mientras se enriquecen algunos banqueros y narcotraficantes. Debemos prepararnos para las nuevas reglas sociales restrictivas concernientes al uso de drogas psicotropicas y para acelerar las investigaciones en torno a la vacuna contra la cocaina.
2

A. Rodriguez
1/22/2010 2:24:30 AM

Si Chávez dijera esto manana La Prensa y todas sus diarios hermanos dirían que Chávez debería estar preso, pero como lo dice un hijo rico de pueblo, entonces la idea no parece nada descabellada. Todo lo contrario, es una idea genial que hace rato mucha gente lo ha dicho, pero los senores de la guerra, en efecto, no quieren que esta guerra se acabe. De qué vivirán!
1

  • Anterior
  • 1


Deje su Comentario
   

Reglas de Uso - prensa.com


1.- El usuario se compromete a utilizar un lenguaje cordial y respetuoso. Todos los comentarios deberán ser alusivos a los temas relacionados a la noticia u otra información que quiera ser comentada. Está totalmente prohibido hacer algún tipo de referencia personal, difamar o agredir verbalmente a cualquier persona.
2.- La utilización de cualquier término, frase u oración que no sea apropiada en el debate equivaldrá a que sea reemplazada por un asterisco (*), con lo que el sentido de la opinión pudiera quedar alterado.
3.- No se permite escribir en mayúsculas cerradas. En la etiqueta de la Internet esto equivale a gritos.
4.- No se permiten incluir en los mensajes imágenes, audio y videos ofensivos.
5.- No se permiten mensajes ni temas en otro idioma que no sea el español. En caso de emitir alguna opinión en otro idioma, deberá incluir la traducción correspondiente.
6.- No se aceptan anuncios, cadenas de mensajes de correo electrónico o pirámides.
7.- Está prohibido hacer uso de esta herramienta para llevar a cabo actividades proselitistas.
8.- Prensa.com se reserva el derecho de edición y/o filtro de los comentarios enviados por los lectores, en aquellos casos que estos no sean relevantes al tema en desarrollo.
9.- Al ingresar los comentarios al foro o comentario de noticias, el autor autoriza a Prensa.com y Corporación La Prensa a publicarlo en dicha sección y cualquier otra sección dentro de Prensa.com así como en cualquiera de las publicaciones impresas de Corporación La Prensa.
10.- Los comentarios y opiniones emitidos en los blogs y/o sección de comentarios dentro de Prensa.com son responsabilidad de su autor, y no reflejan la opinión, criterio ni posición de la empresa.
11.- No se permitirán comentarios para promover sitios, ofrecer servicios, ventas, negocios o cualquier tipo de publicidad.
12.- Está prohibido incitar a la discriminación y/o el racismo, o promoverlos basándose en ideologías, corrientes u organizaciones de cualquier tipo.

* Debe leer y aceptar las reglas de uso para participar.
   
   


Ediciones anteriores

Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá. - 11

Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede
reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información acceda a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.