Opinión

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LO CORRECTO

La Corte / salario mínimo

I. Roberto Eisenmann, Jr.
opinion@prensa.com

La Corte Suprema de Justicia: Hoy es el último día de postulaciones para magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Sin duda que será una de las más importantes decisiones de el nuevo presidente, Ricardo Martinelli, ya que la crítica situación del sistema de justicia es lo que más hace peligrar la democracia que tanta sangre y dolor nos costó reconquistar.

Según se desprende de los comentarios de corrillo, es muy difícil pensar que realmente esté considerando nombrar a estas personas que suenan como “ungidas”.

El ex contralor Alvin Weeden Gamboa fue entrevistado por este diario y ofreció las que tienen que ser las declaraciones más valientes y directas que hemos visto en décadas… y lo más importante es que todo el país sabe, desde hace 10 años, que todo lo que declaró es verdad.

Decir, con nombres propios, que en la Corte habrá una taquilla, es suficiente para que el Presidente no arriesgue su gobierno –en sus inicios– con nombramientos de personas tan cuestionadas por sus trayectorias de ser permanentes instrumentos de ex funcionarios hoy con múltiples investigaciones activas de corrupción, nacional e internacionalmente. No tendría sentido alguno que el Presidente hiciera nombramientos tan descabellados cuando tiene, incluso, un magistrado que lo hizo bien y que merece ser nombrado para un nuevo período.

Yo simplemente me niego a creer que esto pueda ocurrir; equivaldría a cambiar la imagen de “gobierno del cambio” por “gobierno de la misma vaina”, y acabar con la esperanza creada en todo un pueblo. Usando las acostumbradas palabras del propio presidente Martinelli, yo reitero lo que creo “¡No puede ser!”.

Salario mínimo: Relato una historia sobre el salario mínimo, una que viví como empresario. Había recién iniciado mi vida profesional y aún cuando nuestras empresas nunca pagaron salarios bajos, existía en Panamá un salario mínimo informal de más o menos 20¢ la hora.

El gobierno de la época (1959) fijó el primer salario mínimo legal en 40¢ (¡el doble de lo que se pagaba!). Frente a una temida crisis recuerdo, como si fuera ayer, una reunión con lleno completo en la Cámara de Comercio en la que observé que los empresarios más experimentados gritaban desesperados “¡será el fin de todas nuestras empresas!”… “¡esto es imposible!”... “¡no podemos pagar una planilla doblada!”…etc.

Yo, que recién me iniciaba, observaba la angustia de los que supuestamente más sabían. Entonces, en medio de los gritos, desde atrás pidió la palabra don Carlos Pérez, exitoso comerciante dueño de Casa Sparton, que se había iniciado desde abajo como microempresario.

Carlos Pérez inició su discurso con “¡Todos ustedes están totalmente equivocados!”… lo cual trajo el silencio curioso de los quejumbrosos, quienes le escucharon decir “no solo no vamos a quebrar, no solo tendremos cómo pagar, sino que 30 días después de pagar el primer salario mínimo de 40¢ todos nuestros negocios duplicarán sus ventas y utilidades… e iremos camino a ser un país más justo y estable!”. Casi enseguida los gritos fueron contra Carlos, con insultos como “¡te volviste loco!”, etc., etc.

A los 30 días , tal como lo pronosticó Carlos Pérez, (q.e.p.d.), las ventas de todos los negocios se doblaron… y eso fue así porque todo aumento de salario mínimo de inmediato se convierte en consumo, y por ende en aumento de ventas y utilidades.

Desafortunadamente ese primer salario mínimo se mantuvo por 12 largos años y no fue sino hasta 1971 cuando se subió de 40¢ a 50¢. Luego, 25 meses después (1974), se subió a 55¢, y en 1979 (cinco años más tarde) a 66¢. En 1982 subió a 88¢… pasaron 10 largos años más… y en el 1992 aumentó a 94¢ ; hubo cambios en 1995 y 1998, y en el 2000 llegó a $1.22 por hora. En la última revisión que se hizo (en 2007) se subió a $1.56 por hora. Como históricamente no se ha cumplido lo de la revisión cada dos años, el salario mínimo se mantiene con un déficit importante e injusto.

El salario mínimo debe ser lo que su nombre indica: el mínimo necesario para vivir decorosamente en cada hogar. Y ¿cómo debe calcularse? –se saca el costo mínimo para que en cada hogar se pueda llevar una vida digna; entonces se divide ese costo entre el número promedio de sueldos por hogar, y eso da como resultado lo que debe ser el salario mínimo.

La diferencia entre esa cifra y el salario mínimo de hoy es el déficit que arrastramos. El pacto social que debe darse hoy debe incluir reformas a los sectores geográficos y aumentos pre–pactados que eliminen el déficit en –por ejemplo– en seis años o los que se consideren razonables; una vez eliminado el déficit, los aumentos sencillamente deben cubrir la inflación real.

Con la crisis económica que vive hoy el país los negociadores empresariales y obreros deben dedicarse a la lógica expuesta arriba, y no a las negociaciones de propuestas y contrapropuestas típicamente exageradas para negociar, como si se tratara de una compra de alfombras persas.

Amigos de la Comisión Nacional de Salario Mínimo: Procuren resolver para siempre con la lógica expuesta que garantiza la justicia para los más vulnerables de nuestra sociedad, logrando que el crecimiento económico se convierta en desarrollo económico y social.


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Alba sofia
11/20/2009 5:02:15 PM

Este periodico solo pone los comentarios de la gente que los apoya y que les conviene y los que discrepamos por su puesto no lo publican pero igual eso nos significa que la gente sea tonta
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El Librero
11/20/2009 4:30:58 PM

Su idea es clasica keynesiana, pero sus amigos de la Fundacion Libertad, que escriben todos los lunes y resto de semana bajo sus propios nombres, son los mas acerrimos enemigos de esta sencilla y efectiva idea.

El Estado deberia ser ademas "el empleador de ultima instancia", lo que acabaria esa otra lacra que es el desempleo. Keynes decia que el libre mercado, no regulado produce desempleo e inequidad.
bravo.!!!!
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afectado
11/20/2009 2:12:10 PM

Precisamente alli estuvo el error de los gringos, le estan dando millones a los ricos en vez de darle a los asalariados, quienes pondrian el circulante a vivir, indudablemente no han aprendido la leccion!
12

Liz
11/20/2009 1:55:53 PM

esperanza y fe en Dios. el señor presidente a dicho "ahora le toca al pueblo". el no cumplir con la gente pobre, con el dolor, con el hambre la angustia y la miseria, eso sería inhumano. sr. presidente estos señores que sean designados por el ejecutivo quedarán 10 años más en la corte suprema de justicia.
11

eric
11/20/2009 1:47:41 PM

Muchos de estos empresarios actuales, primero fueron empleados, pero al llegar a este punto, les cambia la mentalidad y solo piensan con la logica de su bolsillo. Los empleados entonces se convierten en un mal necesario que hay que soportarlos y hasta pagarles un sueldo y por supuesto que sea lo minimo posible.
10

samuel
11/20/2009 5:48:22 AM

Los empresarios de hoy , tienen la mente de explotadores y quieren tener esclavos , la esclavitud aun existe en ciertas empresas , donde el empleado tiene que hacer varios trabajos por el mismo sueldo y la moda es que una carrera ya tiene ul sueldo y un tope , no aspires a mas porque donde vayas te daran lo mismo , piden titulos universitarios y maestrias por el mismo sueldo , no hay posibilidad de aspirar a mas. El rico decide con cuanto debe vivr el pobre y punto. No hay de piña ,
9

justiciero
11/20/2009 5:26:21 AM

buen artículo por partida doble: Personalmetne no me cabe la menor duda que Maximus Martinelli sacro emperador de Panamá nombrará precisamente a sus ungidos indistintamente de su curriculum o su prontuario policivo. ya el pueblo lo comprobará que no hay tal cambio. Asi mismo averiguen la calidad de salario que el 99 paga y tendrán un modelo real de como ajustarían el salalrio mínimo.
8

Arnulfo
11/20/2009 4:59:55 AM

Lo que ocurre en el sector privado es doblado o triplicado en el sector público, donde el estado es el peor empleador, con salarios ridículos y eternos, sino pregunte el nivel de salarios en el mop o meduca, por ejemplo.
7

Alcides Rivera
11/20/2009 4:07:44 AM

Sr. Eisenmann, creo que a dado en el clavo, yo voy mas lejos, creo que las revisiones deben ser anuales, explico, no del salario mínimo si no del incremento de la inflación para que los salarios de todos, no pierdan valor adquisitivo. Los empresarios con formación en finanzas y sentido común saben que a mayor circulante, mayor consumo pero esta regla parece no poder aplicarse en Panamá ya que en la realidad vemos casos donde una persona recibe el mismo salario hasta por más de 10 años. Y después no sabemos de donde vienen las desigualdades sociales</title>
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Anonimo
11/20/2009 8:13:24 AM

Aqui se tiene la mentalidad de que los nacioanles "pobres" son exclavos que hay que explotar y para mantenerlos controlados se les da muy poco salario y 0 estabilidad laboral. Se debe trabajar para los ricos extranjeros y nacionales. Solo que se trabaje como cuando se hacian las piramides jaaajajajajajaa!!! Lastimosamente, subir los salarios tendra que ser a la fuerza, no se hara voluntariamente!!</scri
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