Opinión

  • Regresar al inicio
  • Enviar a un amigo
  • Imprimir
  • Enviar correcciones

REFLEXIONES

En la tarde de la vida ...

Carlos Guevara Mann
opinion@prensa.com

Durante algunos años –en este y otros diarios– he escrito sobre la política nacional, con algunas referencias a los asuntos internacionales. Me he dedicado a comentarla e interpretarla, desde la perspectiva de la democracia y los derechos humanos, porque entiendo que es mi deber ciudadano y profesional, deber que –como una vez dijo el Dr. Ricardo Arias Calderón– se acentúa cuando se ha tenido el privilegio de recibir una educación esmerada.

Desde que tengo uso de razón me han interesado los asuntos públicos, al punto de escoger la política comparada e internacional como áreas de especialización de mi doctorado de filosofía (PhD). Pero a usted, fidelísimo lector de estas líneas quincenales, tengo que confesarle que –en lo que a escritura respecta– mi verdadera predilección es por una temática más sensible y mística.

Esta, pues, es una columna que hace mucho tiempo he querido escribir, pero que hasta ahora me animo a publicar, quizás alentado por una acumulación de intensas experiencias –algunas recientes y otras más añejas– en las que no han faltado errores garrafales y dolorosos desengaños. Parto, entonces, por reconocerlo: más que de política, quisiera escribir de otros asuntos: de viajes y ocurrencias, de amistades y ausencias, de naturalezas y vivencias. Y de amor.

De amor al terruño en que nacimos, ciertamente. No en vano hay enterradas, a lo largo y ancho de la tierra istmeña, al menos 12 generaciones de mis ascendientes. Es imposible no amar una tierra cuyo seno alberga las cenizas de tantos antepasados. Es imposible, además, no sentirse impelido a combatir por ella, a defenderla hasta el extremo contra los que pretenden despojarla, ultrajarla y saquearla.

De amor a esa parentela a la que acabo de aludir, cuya vigencia humana ya expiró, pero cuyo afecto quedó permanente e indefectiblemente depositado en la memoria de sus sobrevivientes. A esa parentela que se la recuerda con especial sentimiento, como mi tío Francisco, cuyo aniversario se conmemora en estas fechas, o mi abuelita Rosaura, quien me ha inspirado un pensamiento íntimo y silencioso cada día de mi vida.

De amor por los amigos, en todos los rincones de la República y muchos confines del mundo: de los que se mantienen firmes en la amistad, que son legión; de los que fueron y, por tristes diferencias, ya no lo son; e, inclusive, de los que han podido serlo pero con quienes –por malos entendidos o jugarretas del destino– aún no se ha establecido una relación.

Del amor que nos motiva a fines más personales, familiares y humanos. Del amor como bálsamo que todo lo cura, como siempre lo repite mi amigo Andreas. Del amor que nos hace superar los infortunios, incluyendo las agresiones más fuertes, como las enfermedades que afectan en la actualidad a personas apreciadas, entre ellas, tía Maritza –cuyos rasgos distintivos son la originalidad, la alegría y el optimismo– y a Fernando Berguido, director de este diario.

De amor por la música: desde el sencillo y solemne tañer de la campana rural hasta las más consumadas expresiones de la polifonía barroca, que regeneran el ánimo. Del amor que, como lo enuncian aquellas maravillosas rimas de Antonio Zaragoza, impulsa al artista, con potencia y energía, hasta las esferas más sublimes de la creatividad: “Mientras Amor al corazón enciende, / la poesía, aroma de idealismo, / en purísimas nubes se desprende, / llegando al cielo mismo”.

De los torrentes de amor que fluyen cuando se imparten conocimientos a quienes los buscan con avidez: al hijo al que se le aclara un complicado acertijo, al estudiante al que se le revela algún concepto nuevo. Yo, que soy padre e hijo, discípulo y maestro, lo puedo corroborar.

Del amor que es desprendimiento total y entrega heroica en bien de nuestros semejantes, como en épocas contemporáneas lo hicieron Maximiliano Kolbe y sor Teresa de Calcuta. Del amor que, como lo explicó san Pablo a los cristianos de Corinto, no se mide ni tiene límites –disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, soporta sin límites– y no pasará jamás.

Del amor que es el primordial atributo del supremo creador, como lo proclama aquel himno tradicional del oficio del Jueves Santo, que así nos incita: “Cantemos al Amor de los amores, / cantemos al Señor”. Del amor que es parámetro por excelencia, tal cual lo aseveró san Juan de la Cruz: “En la tarde de la vida, te examinarán en el amor”.

Yo no sé (nadie puede saberlo) si estoy en el amanecer, el mediodía o el atardecer de la vida. Sólo espero –cuando me toque rendir el examen– lograr aprobarlo, a pesar de tantas faltas acumuladas.

Y, mientras llegue ese momento, también espero tener la oportunidad –de vez en cuando– de escribir un poquito acerca del amor, lo mismo que de otros temas que purifican la mente y vivifican el espíritu.


Además en opinión


La presencia de Arkansas: Luis H. Moreno Jr.
La selección de magistrados de la Corte: Michelle Simpson Alemán
En la tarde de la vida ...: Carlos Guevara Mann
Esclavitud en el siglo XXI: Arturo D. Melo S.
Cobro de flujo libre agilizaría el Corredor Sur: Diego Hernández Martins



sube al inicio de comentario cuando cambia de pagina
Los comentarios expresados son responsabilidad exclusiva de los lectores.
No representan la opinión de prensa.com

 

GUEVARA MILAGROSO
10/14/2009 5:56:40 PM

Es un milagro del Señor que todo lo puede. Ojalá guevarita recuerdes siempre "En la tarde de la vida..." cuando escribas malas cosas a los demás, a ver si era verdadero lo que salió de tu alma. Dios te perdone.
11

Lucho
10/14/2009 3:07:37 PM

que dice que dijo? No se que se fumo usted esta vez. sea mas humilde al escribir, usted es muy talentoso, pero su narcisismo compulsivo lo lleva a divagar sin sentido cuando esta escribiendo. con gusto le aconsejaria como hacerlo mejor, pero no creo que su ego le permita aprender. siga perdiendo el tiempo y buena suerte.
10

mikey mouse
10/14/2009 2:36:32 PM

Hay papa!!!! por un momento te creiste Vargas de Perú...o Scillik de Varsovia!!!!.....sigue con politica tus cuentos no cuajarán!!!!
9

Valle Inclán
10/14/2009 12:48:11 PM

La pasión del Dr. Guevara Mann es la de quienes sienten los abusos, la inmoralidad, la deshumanización de aquellos que ostentan poder y castigan a su prójimo con el mismo. Y no es para menos. Aquellos que no saben compartir la intensidad de sus sentimientos son los silenciosos cómplices del corrupto y del poderoso que abusa del más débil.
8

Yunus Mankda
10/14/2009 12:37:11 PM

Este articulo es un Oasis en medio de tantas atribulaciones, es agua fresca que renueva el alma de los que lo leimos, en lo personal me trajo muchos recuerdos de familiares y amigos que hoy no nos acompañan y me ha hecho pensar en lo afortunado que soy por haberlos tenido en mi vida, me hizo entender el profesor con sus palabras que tengo que valorar a las personas que aun siguen junto a mi y agradecer al creador por hacerme creyente y haberme otorgado el gran honor de ser Panameño. Ouuee.
7

True love
10/14/2009 10:10:56 AM

Felicitaciones al señor Guevara Mann y a todas las personas merecedoras de todos esos amores.
Supone que ellos han derrochado el mismo verdadero amor en sus entornos a lo largo de su vida.
6

Bakunin
10/14/2009 9:19:07 AM

Un fraternal abrazo desde el Partido del Orgasmo Feroz (P.O.F.)
5

Julio Toro
10/14/2009 8:15:25 AM

Excelente.
4

azucena
10/14/2009 7:12:42 AM

Cuando se escribe con sentimiento es el alma la que habla. Es lo mejor de nuestro ser que busca con ansiedad aquéllo que nos vivifica, aquéllo que es bálsamo para nuestros dolores, sean éstos físicos o espirituales. La vida es fluir de cosas, algunos buenas, otras, dolorosas pero aleccionadoras para el espíritu.
Su escrito refleja un alma profunda y noble. Gracias por darnos un poco de bella melodía porque el acto de escribir también es musical.
3

Juan Antonio Tack
10/14/2009 6:35:24 AM

Me regocija leer de su propia pluma que el distinguido Doctor Guevara Mann es un profundo creyente cristiano-místico. Así, entonces, los panameños que negociaron el Tratado de Neutralidad del Canal de Panamá pueden dormir tranquilos con la seguridad que él los perdonará y los conducirá por el camino que lleva directo al cielo en excelsa comunión de hermanos.
2

  • Anterior
  • 1
  • 2


Deje su Comentario
   

Reglas de Uso - prensa.com


1.- El usuario se compromete a utilizar un lenguaje cordial y respetuoso. Todos los comentarios deberán ser alusivos a los temas relacionados a la noticia u otra información que quiera ser comentada. Está totalmente prohibido hacer algún tipo de referencia personal, difamar o agredir verbalmente a cualquier persona.
2.- La utilización de cualquier término, frase u oración que no sea apropiada en el debate equivaldrá a que sea reemplazada por un asterisco (*), con lo que el sentido de la opinión pudiera quedar alterado.
3.- No se permite escribir en mayúsculas cerradas. En la etiqueta de la Internet esto equivale a gritos.
4.- No se permiten incluir en los mensajes imágenes, audio y videos ofensivos.
5.- No se permiten mensajes ni temas en otro idioma que no sea el español. En caso de emitir alguna opinión en otro idioma, deberá incluir la traducción correspondiente.
6.- No se aceptan anuncios, cadenas de mensajes de correo electrónico o pirámides.
7.- Está prohibido hacer uso de esta herramienta para llevar a cabo actividades proselitistas.
8.- Prensa.com se reserva el derecho de edición y/o filtro de los comentarios enviados por los lectores, en aquellos casos que estos no sean relevantes al tema en desarrollo.
9.- Al ingresar los comentarios al foro o comentario de noticias, el autor autoriza a Prensa.com y Corporación La Prensa a publicarlo en dicha sección y cualquier otra sección dentro de Prensa.com así como en cualquiera de las publicaciones impresas de Corporación La Prensa.
10.- Los comentarios y opiniones emitidos en los blogs y/o sección de comentarios dentro de Prensa.com son responsabilidad de su autor, y no reflejan la opinión, criterio ni posición de la empresa.
11.- No se permitirán comentarios para promover sitios, ofrecer servicios, ventas, negocios o cualquier tipo de publicidad.
12.- Está prohibido incitar a la discriminación y/o el racismo, o promoverlos basándose en ideologías, corrientes u organizaciones de cualquier tipo.

* Debe leer y aceptar las reglas de uso para participar.
   
   


Ediciones anteriores

Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá.

Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede
reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información acceda a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.