Opinión |
|
BASES MILITARES
Nuevamente hay controversia en Latinoamérica por las bases militares que Estados Unidos desea tener en la región. La buena noticia es que esas bases no estarán en Panamá.
Hubo temores de que sí estarían en nuestro istmo, desde que se supo el año pasado que el gobierno de Rafael Correa no extendería el acuerdo con Washington para la base estadounidense en Manta, Ecuador, (un acuerdo de 10 años que acaba de vencer). Lucía obvio que el Pentágono insistiría en reemplazar a Manta con otro lugar y lucía probable que para ello, Washington presionaría a uno de los dos países latinoamericanos con tratados de libre comercio pendientes de ratificación; es decir, Panamá y Colombia. Como voceros colombianos habían afirmado categóricamente que su país no aceptaría una base estadounidense, se sospechó que Estados Unidos estaba presionando a Panamá. Sin embargo, funcionarios norteamericanos me negaron repetidamente que Washington estaba siquiera discutiendo esto con Panamá, mucho menos “presionando”.
Ahora se ha revelado que, en efecto, Washington ha venido negociando el tema con Colombia. Parece que los norteamericanos se instalarían principalmente en la base aérea de Palanquero, que requerirá mejoras para las que la Cámara de Representantes ya ha aprobado un presupuesto de 46 millones de dólares. La presencia militar estadounidense en Colombia también incluiría acceso a las bases aéreas de Malambo y Apiay, y al menos dos bases navales. Según medios internacionales, el acuerdo será por 10 años y cubrirá operaciones antidrogas y antiterroristas, pero no permitirá más de 800 militares estadounidenses y 600 contratistas en el país. Estados Unidos exige inmunidad para su gente, pero promete, según lo reportado, que sus militares no harán combate dentro de Colombia y no usarán sus bases en ese país para lanzar operaciones militares contra otros países.
Esto último parece estar dirigido especialmente al presidente Hugo Chávez, quien acusa que “una fuerza militar yanqui” se está instalando en Colombia con el fin de invadir a Venezuela.
Otros países latinoamericanos expresaron su preocupación sobre el plan y el presidente colombiano, Álvaro Uribe, tuvo que hacer una gira relámpago por Suramérica para tratar de calmar la tempestad. Tras la gira, los presidentes de Perú, Brasil y Chile aceptaron que se trata de una decisión soberana de Colombia, pero los presidentes de Bolivia, Argentina, Uruguay y Ecuador han seguido cuestionando o rechazando la instalación de bases norteamericanas en Colombia. Todo esto, sin duda, será el tema candente de una cumbre regional a celebrarse esta semana en Quito.
Para nosotros, lo afortunado es que sea Colombia -y no Panamá- quien está en el ojo de la tormenta. Una vez más, la historia nos ha demostrado de lo que nos salvamos cuando fracasaron las negociaciones para crear un CMA (Centro Multilateral Antidrogas) en Howard, durante el gobierno de Ernesto Pérez Balladares. Recordarán que ese fracaso se debió en gran medida a que Washington rehusaba aceptar un acuerdo que fuera por menos de 12 años y rehusaba pagar alquiler. Esa intransigencia les ha costado caro a los norteamericanos, puesto que han tenido que pasearse por el hemisferio buscando instalaciones de poca duración e invirtiendo muchos millones para acondicionar cada sitio nuevo. En Manta, por ejemplo, tuvieron que gastar 80 millones de dólares para reparar una pista que se había desintegrado en tucos de cemento del tamaño de pelotas de tenis, tenía drenaje pobre, estaba mal alumbrada, y tenía una torre de control anticuada.
Sin embargo, las encuestas en Panamá a la época indicaban gran respaldo para el CMA, porque se pensó que la presencia militar estadounidense sería garantía de estabilidad y protección contra el “contagio colombiano”. Como la experiencia de Ecuador en estos 10 años muestran que esos supuestos beneficios eran ilusorios, es buena noticia para nosotros que Washington reemplazará su base en Manta con instalaciones en Colombia, en vez de regresar a Panamá.
• El próximo director de la CSS: Xavier Sáez-Llorens
• Las aulas que queremos: Ivonne Busot
• EU lucha por reemplazar a Howard: Betty Brannan Jaén
• Fenómenos naturales y física: Azael Barrera
• Día internacional de los pueblos indígenas: José Mendoza Acosta