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La educación virtual promueve el intercambio del conocimiento con información actualizada y sin límites geográficos, pero implica cambios socioculturales y desafíos para los docentes y centros educativos.
1234108Con el auge de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, la educación a distancia ha evolucionado hacia el concepto de e-learning o enseñanza virtual, en la que se usa una plataforma basada en internet, que permite al estudiante acceder a contenidos académicos, manejar recursos multimedia, documentos y simulaciones, y comunicarse con el docente y otras personas, a través de foros, chats, emails o una webcam.
En el mundo, cada vez son más los centros educativos que ofrecen cursos virtuales y hay empresas especializadas en desarrollar solu- ciones de e-learning, una herramienta que beneficia, sobre todo, a quienes viven en áreas apartadas o que, por motivos de trabajo, no pueden ir a clases regularmente.
La Universidad Latina de Panamá es una de las que se han acogido a esta tendencia. Carlos Wynter, director del Instituto de Educación Virtual de ese centro, indica que mediante la plataforma Blackboard se dicta un curso virtual de pregrado, semipresencial, y hay planes para lanzar otros postgrados y maestrías virtuales.
La plataforma permite medir el tiempo que el estudiante entra al curso, el docente puede comunicarse con él y controlar su avance. Incluso, la nueva versión permite saber si la información que presenta el alumno ha sido tomada de internet. “El formato respeta los estilos y ritmos de aprendizaje. El alumno y el docente no necesariamente deben estar ‘conectados’ al mismo tiempo”.
La aceptación por esta herramienta va en aumento en la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), donde se usa la plataforma AulaNet. Desde 2001 hasta finales del año pasado, unos 6 mil 590 estudiantes han tomado cursos virtuales, que tienen el mismo contenido y costo que los presenciales. “La meta es tener todas las carreras completas virtualmente”, dice Norman Rangel, subdirector del Centro de Investigación, Post- grado y Extensión UTP Virtual.
Igual que en la Universidad Latina, los profesores se capacitan antes para que desarrollen los cursos virtuales. Rangel asegura que, en la UTP, se monitorea cada curso durante el semestre y que los alumnos deben presentarse a los exámenes. Si están fuera del país, pueden presentarlos en otra universidad con la que exista un convenio o en la Embajada de Panamá.
Pese a sus ventajas, hay cierta resistencia a la enseñanza virtual, que Wynter atribuye a los cambios socioculturales que esta implica. “Hoy día, incluso el trabajo se está haciendo más virtual; hay que adaptarse para aprovechar las oportunidades”, opina.
Además de la inversión tecnológica, un reto para los centros educativos y docentes es estar al día. Margarita Griffith, profesora, creadora y administradora del primer portal de tecnología educa- tiva en Panamá, www.educatec. com.pa, que mantiene Knowledge Group, opina que no se trata solo de subir textos académicos a la web. La educación virtual debe ser dinámica, interactiva y perso- nalizada, y recomienda a quienes desean formarse como docentes en este campo, que participen en internet, ‘chateando’, creando un sitio web o blog y en foros, antes de diseñar o facilitar un curso virtual.