Última Hora |
|
Internacionales |
Inquieta el estancamiento de la crisis de Honduras |
9:50 a.m. - WASHINGTON. EU (DPA). -El estancamiento en las tareas de mediación del presidente costarricense, Óscar Arias, para resolver la crisis de Honduras está provocando una creciente inquietud en una comunidad internacional que apostó fuerte por una solución por la vía diplomática, pero que ve con desmayo la falta de avances en un conflicto para el que por el momento no tiene un plan B.
Tras dos días de intensas negociaciones, Arias admitió en la noche del viernes que no fue posible llegar a un acuerdo y que será necesaria una "segunda ronda" de conversaciones, en una fecha aún por confirmar.
Un buen problema para una comunidad internacional que puso toda la carne en el asador al condenar unánimemente el golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya tanto en la Asamblea General de Naciones Unidas como en la Organización de Estados Americanos (OEA), que suspendió a Honduras del organismo hemisférico hasta que retorne el orden constitucional.
La apuesta por la diplomacia en vez de la fuerza resultó una prueba especialmente crucial para Estados Unidos, país con un reconocido oscuro pasado en esta materia en la región latinoamericana y que sin embargo, y pese a fuertes críticas domésticas del ala más conservadora, abogó claramente por el multilateralismo y el diálogo en esta ocasión.
Mas la presión internacional y, sobre todo, las medidas de aislamiento político y económico a Honduras no han logrado por el momento el esperado efecto inmediato de una marcha atrás del gobierno de facto de Roberto Micheletti, que si bien siente cómo se aprieta el cinturón aún no ha cedido un milímetro.
Por ello, un profundo suspiro de alivio se había sentido en buena parte del hemisferio cuando se supo, a comienzos de semana, que el experto presidente costarricense, premio Nobel de la Paz precisamente por sus labores mediadoras en conflictos centroamericanos, se encargaría personalmente de buscar una solución dialogada a la crisis hondureña.
Pero tras dos días de intensas conversaciones con los bandos enfrentados en Costa Rica, el problema principal sigue siendo el mismo desde que estallara la crisis el 28 de junio: las posiciones encontradas sobre la legalidad o ilegalidad de la expulsión de Zelaya del país y la condición sine qua non para la comunidad internacional de la reposición del "presidente constitucional" como punto de partida negociador.
Regresar al índice de noticias de Última Hora