Panorama |
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MARTINELLI ANUNCIA QUE EL METRO EMPEZARÁ EN PACORA
Ricardo Martinelli decidió trasladar el Consejo de Gabinete del Palacio de las Garzas a la comunidad de Las Garzas, de Pacora.
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| Promesa. Ricardo Martinelli dio instrucciones a sus ministros de mejorar los servicios públicos de Las Garzas de Pacora. LA PRENSA/Gabriel Rodríguez1227918 |
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josé gonzález pinilla
jagonzalez@prensa.com
Agua las 24 horas del día, calles asfaltadas, garitas con agentes de la Policía, un centro escolar hasta tercer año y un centro de salud de atención gratuita.
Esas fueron las promesas que llevó el presidente, Ricardo Martinelli, a los residente de Las Garzas de Pacora, una comunidad golpeada por la pobreza, la inseguridad, la invasión de tierras, la falta de agua y con caminos de tierra y lodo.
Martinelli llegó allí para realizar su primer Consejo de Gabinete, en el día uno de su gestión.
Llegó como un mesías. Escoltado por sus ministros, con camisa blanca y jeans, se abrió paso entre la muchedumbre que lo esperaba desde la mañana en el centro recreativo Vielka Lorena.
Pero las personas no se resistieron y se abalanzaron hacia él para saludarlo, estrecharle la mano, besarlo o tan siquiera tocarlo. Arrancó gritos de los presentes y avivó la esperanzas de los residentes de esta marginada comunidad.
FALSA ALARMA
La reunión del Consejo estaba programada para las 2:00 p.m. Pero los residentes salieron de sus casas con varias horas de anticipación, para buscar un puesto bajo una carpa blanca especial para ellos.
Al frente de la tolda estaba el centro recreativo con la mesa donde el Gabinete discutiría los primeros proyectos. De repente, el rugido de la máquina de un helicóptero que aterrizaba en la parte de atrás del centro despertó la curiosidad de los asistentes y corrieron a ver si era Martinelli. Falsa alarma. El Presidente no llegaba. El reloj marcaba la 1:00 p.m.
El protocolo se rompió a partir de allí. Mujeres con niños en brazos se apostaron lo más cerca de la mesa donde estaría el Presidente y sus ministros.
Nubarrones en el cielo, una leve llovizna y un calor sofocante completaban la atmósfera.
Un busito llegó con los ministros a las 2:50 p.m. Cual artistas famosos fueron ovacionados y aplaudidos. Todos llegaron con el mismo uniforme: camisa blanca y pantalones. Detrás, Martinelli, asediado por las cámaras y la muchedumbre.
ORDEN DEL DÍA
La sesión, a puerta abierta y transmitida por televisión, arrancó a las 3:00 p.m.
El ministro de la presidencia, Jimmy Papadimitriu, actuó como secretario de la reunión y leyó la orden del día. Los proyectos que aprobó el Consejo estaban ya preparados con antelación. Entre ellos, la creación de la secretaría del metro, de la secretaría de la cadena de frío, de la comisión técnica que pondrá en marcha el programa de becas y libros escolares y el proyecto de la entrega de 100 dólares mensuales a los mayores de 70 años de edad.
“Desde aquí cerquita empezará el metro, para que no madruguen”, dijo Martinelli. Los gritos de alegría resonaron en el centro.
Los ministros presentaron los proyectos. Hubo breves intervenciones. El que tomaba la palabra en todo momento fue Martinelli, para reiterar que con cada aprobación de los proyectos, cumplía sus primeras promesas.
CARTAS PARA EL ‘PRESI’
En los alrededores, la gente, en especial la mujeres, escribía en hojas de papel algunas peticiones al Presidente. Plasmaban allí su situación economía, sus problemas con los constantes inundaciones, la falta de leche para sus hijos y el mal estado de sus viviendas. Luego se las entregaban a los funcionarios con la esperanza de que algún día Martinelli les cumpla esas solicitudes.
La sesión concluyó a las 5:10 de la tarde. Martinelli anunció un rosario de promesas, se despidió y se montó al helicóptero.