Panorama |
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DELITO. HOY ES EL DÍA MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA EL NARCOTRÁFICO
Pese a una sustancial disminución de la producción de estupefacientes en Colombia, la región sigue siendo un importante productor, y Centroamérica, un puente.
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| CAPTURAS. Pese a las interdicciones, el tráfico de drogas sigue siendo un reto para los organismos de seguridad. REUTERS1224185 |
ROSINA YNZENGA
ESPECIAL PARA LA PRENSA
mundo@prensa.com
El 90% de la droga que se consume en Estados Unidos y en Europa, los dos grandes mercados, pasa por Centroamérica y México. Así de contundentes son los últimos datos ofrecidos por la Oficina de la Organización de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, sus siglas en inglés).
Para intentar frenar este “comercio ilegal”, se celebró ayer el Día internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas. Un tráfico que proviene del sur del continente, que transita por el centro y que termina su viaje en los consumidores del norte de América y del viejo continente europeo. Por este motivo, UNODC presentó el Pacto de Santo Domingo que está basado en las estrategias llevadas a cabo en Afganistán. Este país centroasiático está considerado el mayor productor de opio del mundo. Las líneas generales de este pacto establecen la creación de una red de expertos que, en colaboración con todos los países de la región implicados, pueda lograr una estrategia para erradicar este problema.
En esta zona del mundo la lucha se centra en Colombia, Perú y Bolivia.
Los últimos datos estiman que entre estas tres naciones andinas se produce cada año una media de mil toneladas de cocaína, que cubre la demanda de los cerca de 10 millones de consumidores de EU y de la UE.
PRODUCTORES
Hace escasos días se dio a conocer el último informe de UNODC sobre los países andinos productores de coca. Colombia logró registrar una importante disminución del cultivo de esta hoja y la producción de cocaína que cada año lleva a miles de personas a la adicción. En el país vecino el cultivo cayó un 18%, y la producción, un 28%. El año pasado se produjeron 430 toneladas métricas en lugar de las 600 toneladas métricas de 2007. Estos datos colocan a Colombia en los niveles más bajos de la última década.
Para alcanzar estos datos se ha erradicado un 44% más de hectáreas de cultivo de coca que el año anterior y también se han fumigado 133 mil 496 hectáreas. Según declaró el director ejecutivo de UNODC, Antonio María Costa, “quiere decir que se erradicaron más arbustos de coca en Colombia, que los que se cultivaron en toda Bolivia y Perú”. En estos dos países la tendencia ha sido la opuesta a la colombiana.
En Bolivia, el cultivo de coca se incrementó un 6%, lo que supone que se produjeron 113 toneladas métricas de esta sustancia.
Este aumento se dio a pesar de que el año pasado las incautaciones se elevaron un 45%.
También en Perú, los cultivadores vieron cómo sus ingresos subían al lograr producir 302 toneladas métricas de cocaína, lo que representa un 4.1% más que el año anterior. Estos datos reflejan que este país ha pasado de suplir el 29% de la producción mundial de cocaína, hace dos años, al 36% en 2008.
COMPROMISO
Algunos gobiernos de la región, como México, consideran que los países “consumidores” deben asumir un papel más enérgico en la lucha contra el tráfico de cocaína. Este argumento se basa en que los consumidores son los causantes del problema que afecta al área.
COMERCIO INTERNO, OTRA PESADILLA
Jamaica estudia legalizar el consumo de la planta de marihuana. Este país está considerado por los expertos como el mayor productor caribeño de este cáñamo. Argentina estudia no incriminar al consumidor, sino al traficante. Chile persigue tanto al consumidor como al que trafica. Brasil efectúa constantes redadas para intentar detener a los cabecillas de las bandas que distribuyen la droga en las favelas.
México mantiene una encarnizada lucha contra los mayores carteles, y cada año miles de personas son asesinadas por los sicarios de la droga. Los países centroamericanos ponen leyes más fuertes contra el tráfico de cocaína. Todos estos esfuerzos chocan con la persistencia de los traficantes, que buscan nuevas vías de comercio y nuevos mercados. Casi todos los países de la región han registrado un alarmante aumento del consumo de drogas en los últimos años.