[FOTODENUNCIA] Campeones del desaseo |
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LA PRENSA/Noriel Gutiérrez |
| A pesar de que el mundo está en alerta por la gripe A(H1N1) y de que entre las recomendaciones para prevenir su propagación se pide mantener limpias las superficies (baños, cocinas, etc.) y demás áreas frecuentadas por el público, en Panamá nos comportamos como si fuésemos inmunes a todo. Esta fotografía, tomada en una de las calles contiguas al antiguo Patio Rochet, es un claro ejemplo de lo que decimos y muestra de la desidia de los responsables del aseo. Según un boletín del Ministerio de Salud divulgado ayer, en Panamá el número de casos confirmados de la influenza A(H1N1) se mantiene en 403. El 68% (275) corresponde a Panamá Metro. |
23 JUNIO.
Por este medio quiero aclarar un comentario publicado en la columna “Tal cual” (La Prensa 23/6/2009), bajo la responsabilidad del periodista Santiago Fascetto, en relación al salario de la directora ejecutiva del Sistema Único de Marcación para Emergencias (Sume 911). Desde mi llegada al Sume 911, mi salario ha sido y es de 5 mil dólares, con todos sus descuentos. Exhorto al periodista Santiago Fascetto a que cuando quiera investigar algún dato que reciba del Sume 911, se acerque a nuestras oficinas, en donde con mucho gusto y enseguida se le atenderá; también puede llamar mi celular, ya que por la naturaleza de mi trabajo y la responsabilidad del mismo estoy disponible 24 horas, los 365 días del año, al igual que mi equipo operativo.
Marta E. Sandoya Directora ejecutiva del Sume 911
22 DE JUNIO.
He leído con detenimiento el artículo “Comunicación estratégica” con autoría de Gustavo Manrique Salas, publicado en la sección de Economía & Negocios (La Prensa 21/6/ 2009). En forma general, coincido plenamente con el autor, sobre todo en un tema desestimado y, por qué no decirlo, ignorado por la generalidad de los factores de decisión. Anoto que si estas carencias existen por el sector privado, en el sector público el asunto es realmente dramático, con el agravante de que la administración pública se debe a toda la sociedad y no a una parte de ella, y debe estar en jerarquía y debidamente informada de la gestión. Aún cabría preguntarse: ¿Están las 30 y tantas universidades registradas en el país atentas a tan relevante asunto? Me permito remitirles el Boletín Electrónico Génesis, el cual a su manera, trata de contribuir a aliviar esta situación.
Adán Castillo Galástica consultor agroambiental
25 DE JUNIO.
Ayer amanecí de buen humor, tratando de enterarme de cómo está evolucionando la situación económica a nivel mundial. Pero, mi cara se transformó al leer en La Prensa que la embajadora de Estados Unidos, Barbara Stephenson, señaló que la falta de transparencia en las sociedades anónimas en Panamá hace daño a la reputación del país.
¿Hasta cuándo vamos a tolerar que estos semi dioses metan sus narices en los asuntos internos de cualquier país del mundo? Más aún cuando son ellos, con su ya agotado slogan de salvar la democracia en el mundo, quienes han iniciado intervenciones, guerras y sanciones económicas a otros países, sacrificando inútilmente tanto la vida de sus propios ciudadanos como la de terceros y arrastrando al mundo a un caos económico, social y político.
No será mejor, señora Barbara, que dedique su energía a condenar a sus conciudadanos y al gobierno de su país por ser cómplice en el conjunto de políticas de regulación financiera que han sumergido al mundo en una de sus peores crisis, haciendo retroceder lo que tanto tiempo había costado alcanzar, causando una disminución progresiva de la pobreza a nivel mundial. Sí señores, esta fue una de las Metas del Milenio acordadas en el año 2000, en Nueva York, en donde participaron 189 países y donde Estados Unidos es signatario.
Pero ojo, como decía mi abuela, que en paz descanse, la culpa no es del chancho, sino de quien lo engorda. Y con esto quiero decir, para no dejar abiertas ambigüedades, que el resto del mundo también es responsable, son responsables todos aquellos dirigentes políticos que creyeron ciegamente y no fueron capaces de cuestionar las decisiones tomadas. Ojalá que las declaraciones de la embajadora no opaquen la labor del presidente Barack Obama, quien en un gesto humilde de retrospección, está realizando grandes esfuerzos por cambiar el modelo existente.
Ricardo Gutiérrez Ingeniero
MENSAJES POR MAIL
El pasado sábado, las calles del Casco Antiguo se alegraron con música y gente de todos lados. Desafiando la lluvia y a quienes dicen que aquí esas cosas no se pueden hacer porque “no pegan”, el Festival de la Música fue un verdadero éxito. Cientos de personas caminaron por el Casco, bailando, recordando y disfrutando. Fue un motor para el mini empresario local y un auténtico atractivo turístico.
Es nuestro deseo agradecer y felicitar a quienes organizaron este festival: la Alianza Francesa, la Oficina del Casco Antiguo, el Municipio de Panamá y a todos los artistas que participaron en su contenido. Fue un esfuerzo valiosísimo: desde la coordinación de los artistas, el estacionamiento, la seguridad y, en especial, la eficiente recolección de la basura al día siguiente.
Eventos como este deben seguir contando con el apoyo del Gobierno, no solo porque son una estrategia inteligente de turismo que va más allá del evento en sí, o porque son dínamos de la economía hasta los niveles más básicos, sino porque brindan una oportunidad de verdadero intercambio y aprendizaje entre culturas.
¡Qué viva la fiesta de la música!
Patrizia Pinzón, miembro de la Asociación de Vecinos y Amigos del Casco Antiguo
[REACCIÓN]
19 DE JUNIO. Luego de leer el artículo de opinión titulado “Un toque de pragmatismo no hace daño” (La Prensa, 18/6/200), me permito comentar que el hecho de que el pragmatismo haya nacido como filosofía es, precisamente, lo que ha contribuido a mucho del sufrimiento a la humanidad. ¿No dijo Lord Byron: “La historia con sus amplios volúmenes no ocupa sino una página”? Me explico: si bien es cierto que la filosofía ha contribuido en la evolución del pensamiento humano, no es menos cierto que la filosofía, en algunos casos (por no pecar de exagerado), raciocina la verdad apodíctica para hacer consenso con la mentira de cada época.
Lo que inevitablemente nos hace recordar las palabras de George Washington, en su discurso de despedida del pueblo norteamericano: “Por mucho que se conceda al influjo de una educación refinada en los cerebros de un temple peculiar, la razón y la experiencia nos prohíben esperar que la moralidad nacional pueda existir con exclusión de los principios religiosos”. Pienso que como padres de familia debemos enseñar a nuestros hijos no solamente valores éticos, sino también principios religiosos. Los valores éticos los ayudarán a identificarse con la sociedad a la cual se deben, y los principios religiosos les ayudarán a identificarse con el Dios que los creó.
¿No dijo Stefan Zweig: “Los caracteres religiosos son siempre los más notables”? Yo no soy moralista, es decir, no me vanaglorio de superioridad moral. Yo soy sencilla y llanamente un padre de familia que casi todos los días le dice a sus hijos que cada generación debe superar errores a fin de ser mejor que la anterior. En una ocasión le preguntaron a Jaques Lacan, discípulo de Freud, ¿Qué era lo que sucedía con la humanidad? A lo cual él contestó: “Lo que sucede con la humanidad es que sufre de un gran cansancio producto de la carrera del hombre hacia el progreso”. Coincido en que un poquito de pragmatismo no le hace daño a nadie, siempre y cuando no se olvide que de las cosas pequeñas surgen las grandes. Es el gran pragmatismo (practicismo) lo que está matando poco a poco de cansancio a la humanidad.
Robin Rovira. Contador Público
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