La irresponsabilidad del Gobierno para cumplir los compromisos económicos es tal, que ya también ha puesto en riesgo el proyecto 911. El mismo que recibió un apoyo millonario del pueblo a través de un teletón hace tres años.
Tal parece que la salud de los ciudadanos ocupa un lejano lugar en la agenda de prioridades gubernamentales, pues los problemas del 911 en nada difieren de los que este gobierno ha causado a la Dirección de Aseo Urbano y Domiciliario al negarse a pagar las deudas –que ahora cifran millones– contraídas con esta entidad.
Si esta administración se comprometió a sufragar los gastos operativos del Sistema Único de Marcación para Emergencias, ¿por qué ahora resuelve pagarle solo una fracción? La explicación puede encontrarse en el clientelismo y las políticas populacheras para beneficiar a unos cuantos allegados al PRD, para ganar votos en una coyuntura política que, ahora superada, nos sume en la realidad de programas y proyectos relegados pues no cumplen ninguna función proselitista. Así, seguimos sumando programas a punto de fenecer por la desidia intencional del gobierno de Martín Torrijos.