
El cargo de director de la Caja de Seguro Social (CSS) está siendo disputado por un grupo de panameños y profesionales que aspira a tomar las riendas de esta institución, aquejada por múltiples deficiencias que han empañado su imagen ante los usuarios. Por ello, la ocasión es pertinente para recordar que la CSS pertenece a los panameños asegurados y no debe ser vista como un botín político, que es como se ha manejado en su historia reciente. Cientos de miles de panameños tienen a la CSS como su único y último recurso para enfrentar la vejez y las enfermedades, de ahí que cobre importancia para esta población.
Es hora, entonces, de aplicar rigurosidad en los procesos, que van desde la simple concertación de una cita médica, hasta la compleja compra de medicamentos y equipos o la hospitalización y tratamiento de sus pacientes. Nada parece subsanar la mala atención que reciben los usuarios, las largas colas para obtener una cita médica o la prolongada espera por una cirugía. El nuevo director de la institución tendrá en sus manos grandes retos. Ojalá no nos defraude, como ha sido la tónica hasta ahora.