
[FOTODENUNCIA] Trampas citadinas |
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LA PRENSA/ Jorge Fernández. |
| El conductor de este vehículo logró sortear las aguas estancadas en la vía Frangipani, cerca del estadio Juan Demóstenes Arosemena, pero no se salvó de quedar atascado al caer en una alcantarilla sin tapa. Este problema es recurrente en esa vía y en otras de Calidonia, Pedregal, Río Abajo, calle 50 y la Ricardo J. Alfaro. Desde el año 2007, el Idaan adelanta un programa para reponer las tapas que son hurtadas, pero el problema persiste. |
11 DE MAYO.
Como mujer profesional panameña, no puedo dejar de expresar mi insatisfacción por los nombramientos del presidente electo, Ricardo Martinelli, de las personas que integrarán el el Gabinete de su futuro gobierno, reportados en la primera plana de La Prensa de ayer lunes, 11 de mayo de 2009. La fotografía que acompaña a la información resume bien las causas de esa insatisfacción. Prácticamente todos los que conforman el grupo son hombres. De cerca de 30 nombrados, apenas cuatro son mujeres: una ministra, dos viceministras y una directora a ser ascendida a ministra. Tres de ellas trabajaron en su campaña política. Es notorio, además, que casi ninguno de los designados proviene de los sectores profesionales de la clase media o de la popular. Por lo que se observa, el ser un hombre “pálido” y con recursos económicos pareciera una condición para el nombramiento.
La posterior designación de Lucy Molinar, periodista, como ministra de Educación, cambia muy poco la falta de balance social y de género dentro de ese Gabinete. Los estudios y la experiencia de varios designados tampoco satisfacen. Por ejemplo, Guillermo Ferrufino, en el Ministerio de Desarrollo Social, cuando él no tiene un título universitario. Ninguno de los designados en el Ministerio de Economía y Finanzas es economista, y solamente dos, Alberto Vallarino y Dulcidio de la Guardia tienen experiencia relevante. Ni Salomón Shamáh, abogado nacido en Colombia, ni Carlos Duboy, administrador de empresas, son especialistas en turismo y vivienda, respectivamente, carteras para las que fueron designados. Cada uno estuvo vinculado a la campaña política de Ricardo Martinelli. Pero la promesa del presidente electo Martinelli no fue la de nombrar en los puestos al pleno de su equipo de campaña, sino a los y las mejores profesionales, salidos de todos los estratos sociales. El cumplimiento de esa promesa sigue pendiente.
Ana M. de Díaz, Ciudadana vigilante de las promesas de campaña
6 DE MAYO.
He leído los escritos del presidente del Colegio Panameño de Geólogos (Copage) y de la periodista “ambientalista” Lina Vega, publicados el 1 y 2 de mayo en La Prensa. El artículo del presidente de Copage sustenta con elementos científicos, que pueden ser sometidos a comentarios u opiniones diversas por parte de otros científicos, que el mito del cambio climático no es atribuible exclusivamente a la actividad humana, al producir con sus industrias y maquinarias el CO2, tal como quieren sustentar algunos ambientalistas nacionales e internacionales. No es el caso ni mi intención profundizar en el tema en este escrito. Mi intención es llamar la atención del hecho que algunos “ambientalistas” criollos, cuando se les cuestiona con argumentos de contenido científico no tienen la capacidad de refutarlos de la misma manera, es decir, con elementos científicos.
En la respuesta, se hace referencia a una obra de un escritor uruguayo, en donde se resalta una historia basada en la actividad minera de los siglos XVI y XVII, cuando en Brasil las minas de oro eran explotadas por el colonialismo que ejerció Portugal. En la actualidad esta no es la situación de las operaciones mineras que se realizan en Brasil, ni mucho menos lo que queremos para Panamá los geólogos e ingenieros de minas y demás profesionales del ramo. Abogamos por una minería responsable con el medio ambiente, equitativa para nuestro país y socialmente responsable con las comunidades afectadas y aledañas a los proyectos mineros que hoy se están desarrollando.
En la actualidad existen tecnologías más sofisticadas que permiten la extracción racional de los recursos minerales y su procesamiento, considerando los aspectos ambientales y sociales que la actividad minera implica. El ejemplo lo tenemos de empresas internacionales que aplican buenas prácticas para la minería y la biodiversidad y esas empresas son bienvenidas en nuestro país para explorar, extraer y procesar los recursos minerales que tenemos y que son de gran importancia para el desarrollo socio–económico del país y las comunidades.
Daniel Esquivel Karamañitez Doctor en Ciencias Geológicas
MENSAJES POR MAIL
Les escribe una ciudadana que trabaja en la calle Aquilino de la Guardia y que sufre debido a los tranques que se forman en el área, todas las tardes, producto del cambio de vías que la Autoridad de Tránsito realizó recientemente. Dichos cambios han traído como consecuencia que muchos de los que trabajamos en los edificios adyacentes pasemos una hora o más en los estacionamientos tratando de salir de los edificios porque el tranque de tres carriles hacia la calle 50 es interminable. Por favor, tomen nota de este problema para que nuestras autoridades le encuentren una solución.
Argelis Fernández, ciudadana panameña
Balbina no sabe leer, a esta conclusión llegué el domingo 3 de mayo, cuando escuchaba el discurso de barricada que daba la perdedora de las elecciones presidenciales, la tristemente célebre ingeniera Balbina Herrera. Y llego a esta conclusión, toda vez que esperaba como mínimo, y propio de una dama, el reconocimiento de la victoria de su contendor, la aceptación del rechazo de su propuesta y su suma al proyecto de nuevo país que ambos prometieron durante la campaña. En lugar de reconocer que su propuesta o su candidatura recibió el rechazo de las mayorías, incluso de miembros de su propio partido, la señora siente que la “eligieron” como líder de la oposición.
Hasta donde yo tengo entendido, en las elecciones se le consulta al pueblo, el soberano, si acepta o rechaza a los candidatos y esta vez no fue la excepción: el pueblo, de manera mayoritaria (y hasta vergonzosa para su partido), la rechazó como una opción. No la ratificó como nada ni la eligió para nada, simplemente la mandó a que por primera vez en su vida deje de depender del Estado y nos demuestre que es un ser productivo. Señora Balbina, no hay que leer entre líneas ni ser un sabio para entender que el pueblo y su partido la mandaron, como se dice en el mundo de los deportes, “a la banca”, o “a las duchas”. Como me enseñó mi madre (Yo soy el hijo de Panchita). A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Nicolás Angelkos, Comerciante
[PREOCUPACIÓN]
10 DE MAYO. El sábado 9 del presente mes se publicó en La Prensa una nota de la periodista Eliana Morales Gil, titulada “Trabajaré para la tropa”, en la que se recogen las primeras declaraciones de Gustavo Pérez Jr., designado por el presidente electo, Ricardo Martinelli, como futuro director de la Policía Nacional. Pérez Jr. señaló: “Demostraremos que estaremos respaldados por un gobierno justo”. Yo soy un viejo de 80 años, y tengo siempre encendida la alarma cuando hay noticias sobre lo que se supone debe ser la fuerza pública encargada de mantener el orden y la seguridad de la ciudadanía. Precisamente por esta preocupación, es que me ha llenado de asombro la declaración espontánea del tal vez futuro director de la Policía, quien sin pensarlo dos veces declara que va a trabajar para la tropa.
¿No le quedará un tiempito para trabajar por la ciudadanía? Me gustaría saber ¿cómo va a trabajar Pérez para la tropa, si al estilo de Chichi Remón, o Torrijos padre, o Noriega, o 3D, que le pega un tiro a un pobre subalterno pasado de copas? En cuanto al nombre del cuerpo, ¿será Policía Nacional, o tal vez Guardia Nacional, o tal vez Fuerza de Defensa? ¿Está Pérez al tanto de la cantidad de delitos en los cuales se han visto involucrados miembros de la Policía Nacional, recientemente?, como el teniente que fue sorprendido en la frontera con Costa Rica con un cargamento no recuerdo ya si de drogas o dólares; ¿o que en una semana hubo tres atracos, dos de ellos perpetrados por oficiales y subalternos de la Policía? Recientemente se registró el secuestro express de un estudiante universitario, llevado a cabo con toda diligencia por un teniente y un cabo, por orden o solicitud de un sargento; más reciente aún, lo de un mayor que guardaba droga en su casa.
¿Para estos y otros similares usted va a trabajar, Gustavo Pérez Jr.? Los que venimos de atrás y hemos visto el desenvolvimiento de lo que se suponía debía ser el ente que nos protegería, cuyos miembros resultaron ser nuestros peores enemigos, hemos creado un recelo muy grande a todo lo que huela a militarismo. Por esto, me permito pedirle al Presidente electo, Ricardo Martinelli, con todo respeto, que repiense si es positivo nombrar a Pérez Jr. como futuro director de la Policía Nacional, tomando en cuenta, como bien dice Roberto Eisenmann Jr. que ser militar no es lo mismo que ser policía. ¡Por favor, que no se repita la historia de las últimas décadas! A Gustavo Pérez Jr. le pido disculpas, pero le debo a mis hijos y nietos el preservar su futuro lejos de la amenaza de un cuerpo de policía que se va militarizando poco a poco.
Fernando Sáiz, pensionado
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