
[FOTODENUNCIA] Irresponsabilidad ciudadana |
![]() |
LA PRENSA/Gabriel Rodríguez |
| Es impresionante la cantidad de botellas plásticas y demás desperdicios que se acumulan en los canales del puente sobre del río Palomo, ubicado detrás de la Gran Estación de San Miguelito, en calle 16 de Monte Oscuro. A pesar de las advertencias que hacen las autoridades acerca del peligro que representa tirar basura en los ríos y quebradas, los moradores insisten en esa mala práctica que más adelante, cuando empiece la temporada lluviosa, provocará inundaciones y, por consiguiente, perjuicios a sus viviendas. |
13 DE MARZO.
Me veo obligado a responder a la nota del periodista Boris Gómez titulada “Crisis de seguridad afecta zonas rurales de Chiriquí” (La Prensa 12/3/2008) y su versión en inglés aparecida en el Miami Herald, respecto a la captura del presunto asesino José Luis Satanás González. Tras relatar el temor que sienten los lugareños por los hechos de violencia en Chiriquí y el alivio ante la captura del sospechoso, la nota pasa a culpar a los extranjeros del aumento en el crimen.
Tomando en cuenta que Satanás Samudio, hasta donde tengo conocimiento, es panameño ¿de dónde salió el afán de citar únicamente dos opiniones “expertas”, ambas achacando el aumento en el crimen “al gran número de extranjeros indocumentados que entran al país en busca de trabajo”? Vale la pena recordar que la gran mayoría de los inmigrantes a Panamá han sido, por siglos, una fuerza positiva que ha dejado enormes aportes económicos y culturales a nuestra sociedad y que en este mismo momento Panamá promociona su diversidad cultural como atractivo turístico. Quizá es un poco más difícil pensar en las escandalosas desigualdades entre ricos y pobres (y entre el campo y la ciudad) o en el desastroso estado de la educación en este país. Pero buscando chivos expiatorios para los problemas que nos aquejan entre nuestros hermanos latinoamericanos, La Prensa colabora con el peligroso descenso al autoritarismo y la irracionalidad que caracteriza los tiempos difíciles y sin rumbo como los que vivimos.
Mir Rodríguez Lombardo
Biólogo
16 DE MARZO.
Luego de leer el artículo titulado “Exclusividad en las vías” (La Prensa 14/3/2009), de Marianella Mejía, en donde me cita, debo explicar que, contrario al subtitular, el Transmóvil no usaría carriles exclusivos. El cuerpo del artículo dejó fuera a Norteamérica, uno de los lugares en que funcionan los más de 45 sistemas de autobuses expresos existentes, casi todos implementados en los últimos 10 años. Me alegro que no se haya referido como simples “buses articulados” a estos sistemas que funcionan como un metro en superficie y sin rieles. Más que por la “claridad de cuentas” mencionada, la importancia del prepago es la rapidez. La principal diferencia organizativa es que se entrega cada ruta a una empresa o cooperativa transportista. Esta emplea a los conductores y su ingreso se ajusta al total de kilómetros que recorran sus vehículos.
Estos tendrían que hacer todas las paradas y mantener una distancia que variaría según un horario. En cuanto a la infografía del artículo, hay que aclarar que las puertas del vehículo son anchas y ubicadas al nivel del piso de la parada, permitiendo que los pasajeros entren y salgan a la vez y sin subir ni bajar escaleras.
Por esta característica, más el prepago, el tiempo de cada parada es comparable al de un metro. No es cierto que las avenidas capitalinas carezcan de espacio para un sistema de bus expreso, éste usaría un solo carril por dirección y no habría otro bus en la misma arteria. Se espera que, como en otras ciudades en donde funciona, el sistema logre que diariamente una cuarta parte de los conductores privados acudan a su trabajo, usándolo por ser más rápido, seguro y cómodo. No es cuestión de echar los articulados a correr en las actuales vías. Implementar un sistema a todo dar costaría entre $5 millones y $8 millones por km. Eso se invertiría en mejorar y ampliar avenidas y aceras, construir paradas, terminales, facilidades peatonales y carriles exclusivos y resistentes al peso de los articulados. Esto beneficiaría al transporte público, ciudadanos, turistas y conductores.
Luis Pumarada
Doctor en Sistemas Urbanos
MENSAJES POR MAIL
Me sumo a la denuncia de la Fundación Cal y Canto, presentada por su presidenta, Hildegard Vásquez de Arias, contra del adefesio que se construye en la Plaza de la Catedral, como lo plasmó en una nota titulada “Proyecto en el Casco Viejo incumple norma” (La Prensa, 27/2/2009). Este proyecto avanza viento en popa, a pesar de que es visible que viola las normas de urbanismo y de conservación de estilo arquitectónico que rigen para el área del Casco Antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Por esta y otras violaciones estamos arriesgándonos a perder esta condición. Es inaudito ver cómo se levanta este edificio en la plaza más importante de la ciudad, a la vista y la tolerancia de las autoridades, que no han detenido su construcción ante tan evidentes violaciones. Como he leído que este proyecto “cuenta con los permisos”, a pesar de las evidentes violaciones de la norma, los ciudadanos tenemos el derecho de conocer cuáles fueron los criterios que siguieron las autoridades al otorgarlos.
Carmen Y. de Fábrega
Ciudadana panameña
Toda la razón tiene la Alianza Ciudadana Pro Justicia al solicitarle al Ministerio de Gobierno y Justicia que cierre el Juzgado Nocturno de Policía de San Felipe (La Prensa, 13/3/2009). Me gustaría agregar que ese despacho viola constantemente los derechos humanos. El año pasado, en virtud de que un policía mentiroso inventó que yo le había “faltado el respeto”, se me encerró en la “jaula” del Juzgado junto con un presunto homicida.
Se violentaron flagrantemente las leyes, puesto que nuestra legislación procesal penal establece que las detenciones preventivas solo proceden para delitos cuyas penas sean mayores de cuatro años. Y, en mi caso, acusado por el sargento embustero por una simple infracción administrativa cuya sanción está cerca de los 20 dólares, me enclaustraron tras los barrotes mezclándome con un presunto asesino, en espera de mi absurda audiencia. ¡Cierren ese Juzgado!
Kevin Arjona Moncada
Estudiante de Derecho
[ACLARACIÓN]
18 DE MARZO. En atención a la publicación titulada “Goliat genera energía” ( La Prensa/17/3/2009), que aparece en la página 12A de la sección de Nacionales y que hace referencia al proyecto hidroeléctrico Chan 75, queremos indicar que los representantes de la empresa AES Changuinola no fueron contactados para brindar su contraparte en este reportaje especial. Las citas que son atribuidas a la gerente de Reasentamientos, Thays De Mejía, no son fieles a las comunicaciones públicas que ella ha emitido en reuniones con miembros de las comunidades cercanas al proyecto, ni ha brindado a este diario dichas declaraciones, aunque se le ha citado de forma textual al ponerlas entre comillas.
Adicionalmente, dicho reportaje no es objetivo con la realidad del proyecto, es por esto que consideramos preciso informar a la ciudadanía que AES Changuinola reitera su apego total al cumplimiento de las leyes de la República de Panamá dentro del marco del respeto por la integridad y los derechos humanos de las personas que actualmente residen en el área del proyecto Chan 75.
Esta será una obra de máxima importancia para los panameños por ser una alternativa real para disminuir el costo de la energía y aportar a la estabilidad e independencia energética de Panamá. Comprendemos y respetamos las preocupaciones que puedan surgir sobre la construcción del proyecto en un área cercana a comunidades indígenas que emigraron de la comarca hacia la provincia de Bocas del Toro, asentándose dentro del bosque protector Palo Seco. También entendemos que pueden surgir inquietudes de familias que todavía no han materializado sus acuerdos y recibido sus nuevas viviendas y/o fincas. Queremos llevar tranquilidad, asegurando que las únicas vías que utiliza la empresa para continuar con los reasentamientos son el diálogo y la negociación, involucrando a las comunidades en su propio desarrollo y la solución a sus necesidades, como lo hemos estado haciendo desde el año 2006.
Estamos generando capacidades a través del fomento de proyectos de autogestión, apoyando programas educativos y de acceso a la salud. De hecho, gracias al esfuerzo en conjunto de AES y la participación de las autoridades nacionales, los moradores que así lo han decidido continuarán residiendo dentro de las mismas tierras que han habitado, a pocos metros de sus actuales comunidades y con acceso a los recursos hídricos que actualmente utilizan. Es así como ya el reasentamiento de la nueva comunidad de Charco La Pava, que dista 275 metros de la antigua comunidad, presenta un significativo avance y mantiene una fuerza laboral de 131 trabajadores, de los cuales el 80% son miembros de esta comunidad. Muchos de ellos han recibido capacitación laboral y ahora se benefician de una plaza de empleo.
Las cuatro nuevas comunidades que construirá AES con sus futuros habitantes contarán con escuelas bien equipadas, sistemas de agua potable, letrinas, manejo de desechos y acceso a servicios públicos, entre otros, todas estas son facilidades que ellos mismos han definido que desean tener. También podemos informar que hoy 64 familias viven en sus nuevas residencias, que brindan espacios segregados para recámaras, área de esparcimiento, sala comedor y cocina separada, mejorando así su calidad de vida. Finalmente, reiteramos que AES Changuinola continuará trabajando en estricto cumplimiento legal, con la sensibilidad ambiental y social que se requiere, para entregar en el primer trimestre de 2011 la planta hidroeléctrica Changuinola I (Chan–75), que generará de 223 megavatios nuevos para Panamá y mejor calidad de vida para los moradores del área.
Vera Muñoz,
Gerente de Comunicación de AES Panamá
|