
[FOTODENUNCIA] Dos problemas en una toma |
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LA PRENSA/Gabriel Rodríguez |
| Los moradores de la comunidad de El Colmenal, en el corregimiento de Alcalde Díaz, están preocupados porque las autoridades no le dan el debido mantenimiento al puente peatonal sobre el río Palomo, ubicado detrás de la escuela Santa Marta. Si bien es cierto que ellos están en su derecho de exigir ayuda, también podrían contribuir con la limpieza del río, evitando tirar basura al cauce, toda vez que los desechos acumulados provocan embalses y el desbordamiento de las aguas, lo que debilita las bases del puente. |
4 DE MARZO.
El artículo de Ricardo Martinelli titulado “Davos en Panamá” (La Prensa, 23/2/2009) amerita aclaraciones desde el punto de vista de la teoría y los hechos económicos. Decir que la gran depresión se originó por la Ley Smoot–Haley es erróneo. Los economistas tienen dos hipótesis sobre esta depresión. La dominante es la de Keynes, quien propone que se trató de un problema de demanda efectiva, que logró superarse durante la II Guerra Mundial. La otra es la de Milton Friedman y Ana Schwartz, para quienes se originó por errores de política económica de la Reserva Federal. En relación a los “Tigres Asiáticos”, la idea de que fueron libre cambistas expresa desconocimiento.
El hecho de que estos países protegieron sus industrias nacientes es un elemento demostrado desde hace ya algún tiempo por Stiglitz, lo que reitera el economista coreano Ha–Joon Chang en un libro publicado bajo el título de Bad Samaritans. Además, los estados de estos países, como lo demuestra Alice H. Amsden, intervinieron en la formación del capital humano, el desarrollo científico–técnico y la dotación de crédito barato. La relación entre la actual crisis y la del comercio exterior aparece oscurecida, al plantearse que la solución de la primera pasa por la expansión del segundo. El problema es que en una recesión como la actual no hay mercados dinámicos para expandir las exportaciones. En relación al funcionamiento de la economía de Panamá en la época colonial, hay que hacer una precisión: lo que principalmente pasó por Panamá no fue oro, fue plata.
Ese tipo de inserción en el mercado mundial produjo subdesarrollo e inequidad. Por el Canal de Panamá no pasa, como insinúa el autor, “el comercio mundial”, apenas transita un 2% del mismo. A causa de la crisis, de acuerdo a estadísticas oficiales, las toneladas netas del Canal que transitaron en 2008 fueron cerca de 1% menos que en 2007. En relación al libre comercio, se debe aclarar que el nombre oficial de lo que el actual Gobierno busca firmar con EU no es TLC sino TPC. Lo que, sin embargo, resulta claro de su estudio es que si bien el mismo será conveniente para los comerciantes, también será inconveniente para los productores y los trabajadores del país. Más que discutir en Davos, los panameños necesitamos debatir en Panamá
Juan Jované, economista
2 DE MARZO.
Después de los carnavales y los Carnavalitos, es necesario drenar nuestros cerebros, no con agua (suficiente nos hemos echado encima en los culecos), sino con ideas que quizás sean nuevas solo para nosotros, pero no por eso dejan de ser refrescantes. Leyendo un folleto que circula en la Universidad de Panamá, titulado Temas de Nuestra América, encontramos la segunda parte de la ponencia en “El Encuentro Latinoamericano contra el Terrorismo Mediático”, del autor Vicente Romano.
Deseo compartir con los lectores varias frases que extraje de dicha ponencia: “Las palabras son como minúsculas dosis de veneno que pueden tragarse sin uno darse cuenta”; “El arma más letal es el lenguaje. Sin palabras no hay guerra”; “Cuando oímos la palabra violencia pensamos inmediatamente en la violencia física, esto es, en la aplicación de métodos violentos para imponer la voluntad propia. Pero también se ejerce violencia cuando se falsea y tuerce la realidad hasta el punto de obligar a las personas a actuar en contra de sus intereses. Se habla, entonces, de violencia psicológica o simbólica”.
Romano también es el autor de un polémico libro: La Formación de la Mentalidad Sumisa, que en resumen trata sobre el efecto de los medios de comunicación masiva sobre la población. Romano, descrito por un coetáneo suyo, es de una idiosincrasia irreverente. Nos identificamos con él y sentimos que la mayoría de los panameños somos también irreverentes… sin embargo, en las fiestas carnestolendas reverenciamos al dios Baco y a los cientos de reinas de los diferentes carnavales del país … de repente, un latazo, ¿somos o no irreverentes? A diferencia del zapatazo que se le intentó dar a George W. Bush, Balbina Herrera, la candidata del PRD, no supo o no pudo esquivar la lata en cuestión.
¿Será que nuestra irreverencia es solamente contra las políticas o quizás a Martinelli lo esperaba una irreverencia mayor? ... quizás nunca lo sabremos. Retomemos la cordura, el país debe seguir después de las elecciones de mayo. Usemos nuestra inteligencia emocional colectiva y exijamos a los candidatos presidenciales planes concretos, que solucionen los grandes problemas que confronta nuestro país.
Adriano McKenzie F. supervisor
[DERECHO A RÉPLICA]
A raíz de las informaciones publicadas en este medio, entre el 2 y el 7 de marzo, en relación con los diputados que aspiran a la reelección y la gestión que estos han desempeñado durante el actual período de Gobierno, hemos recibido sendas notas de quejas. La primera de ellas, procedente de la Dirección de Comunicación de la Asamblea Nacional, señala que “en concordancia con el artículo 152, numeral 4, de la Constitución Política de la República de Panamá, (artículo 158 de acuerdo con las reformas de 2004), se autorizó a un grupo de diputados abogados, principales y suplentes para que puedan desempeñarse como tales”.
Agrega la carta, que lleva la firma de Eva. E. Montilla, directora de comunicación, que “dicha resolución concedió licencia para ejercer la profesión de abogado a los legisladores (diputados) José Blandón Figueroa, Raúl E. Rodríguez Araúz, Wigberto Quintero, Juan Hernández Morales, Jorge Hernán Rubio, Franz Wever, Dorindo Cortez, Eric López, Julio Luque Garay, Rigoberto Vergara, Tomás Gabriel Altamirano Duque y Martín Wilson Chen. Montilla lamentó que Gionela Jordán, una de las periodistas que firmó las notas publicadas cuando acudió a la Dirección de Comunicación a solicitar la información sobre el trabajo de la Asamblea Nacional y de sus integrantes, “no mencionó interés alguno sobre el diputado Rodríguez Araúz y el ejercicio de su profesión de abogado, porque hubiésemos presentado la documentación que en esta oportunidad adjuntamos y, de esa manera, su testimonio habría estado completo y según lo dispuesto en nuestra Carta Magna”.
“En el caso del periodista Leonardo Flores, también conversamos con él (el pasado 30 de diciembre) y le insistimos en nuestra disposición de colaborar para facilitar la consecución de la información, de tal manera que no tengan necesidad de especular”. En otra carta enviada por el diputado Leandro Ávila, este señala que en su caso, el comentario publicado debajo de su foto, “en nada hace alusión a mí como persona o como diputado de la república, más bien hace referencia a terceras personas; igualmente he observado que en el transcurrir de los siguientes días, en donde se seleccionó a otro grupo de diputados, vemos una clara tendencia a favorecer a unos con notas positivas y a otros con comentarios negativos”.
Según Ávila, “lo anterior pudiese tener valor, si nos esforzamos por igual en la labor o producción legislativa de cada uno de los evaluados; sin embargo, no ha sido así. En lo personal, me veo obligado y también complacido, al enviarles mi hoja de producción laboral durante mi período en la Asamblea y con la seguridad de que el esfuerzo que realizaré en estos cuatro meses me acreditarán una o dos leyes adicionales de mi propia iniciativa, para beneficio de los ciudadanos de este país”.
MENSAJES POR MAIL
PARTICIPACIÓN
La iglesia y las campañas políticas
A pesar de estar fuera de Panamá, siempre le doy seguimiento a las situaciones que se presentan en nuestro terruño. Encontré, entre los titulares, que el obispo auxiliar José Domingo Ulloa calificó de “vergonzosa” la campaña política, en la que cada uno de los aspirantes presidenciales insulta y descalifica al adversario. Es ahí donde notamos que los políticos no están por el bien del país y del pueblo, simplemente están viendo su bien personal. Cuando alguien pregunta ¿por qué la Iglesia católica tiene que tomar parte en estos asuntos?, debemos considerar que la forma en que se ventilan las postulaciones es dañina, enfermiza y problemática.
Los candidatos deben presentar planes eficaces que resuelvan los problemas que empañan la tranquilidad del pueblo. Pero no vemos un plan, no vemos un equipo de trabajo que pueda explicar ese plan, que lo lleve a debate para ver qué tanto hay de realidad en las propuestas que tienen para su gobierno.
Dorys F. Hilbert B. licenciada en administración de empresas turísticas
FELICITACIÓN
‘Calidad de Leyes bajo la lupa’
Felicito a los periodistas Gionela Jordán y Leonardo Flores por el artículo “Calidad de Leyes bajo la lupa” (La Prensa, 6/3/2009). Pocas veces los ciudadanos reflexionamos sobre qué han hecho nuestros diputados, pues se tiene la errónea convicción de que deben hacer calles, dar dinero a los pobres y otorgar becas, cuando su labor es hacer leyes y que estas respondan a las necesidades del circuito.
Anixa Santizo Sáenz Ciudadana panameña
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