
Opinión |
|
Voy a extrañar a Sarah Palin. O mejor dicho, voy a extrañar las sangronas imitaciones con que Tina Fey le daba en el clavo en Saturday Night Live, al personificar a la gobernadora que aseveró que podía ver Rusia desde el balcón de su casa en Wasilla, Alaska, y que los osos polares no corren riesgo alguno. Palin pasará a la historia, no como la primera mujer en aspirar a la Vicepresidencia de Estados Unidos sino como supuesta autora de una frasecita trillada e irresponsable, así no la haya facturado. En esto se parece a otra pobre infame: a María Antonieta de Francia (1755-1793), a quien se le endilga otra frase lapidaria. Cuentan que al escuchar, “señora, el pueblo no tiene pan”, la trágica reina contestó: “a falta de pan, buenas son tortas” . La verdad es que nunca lo dijo. La frase la escribió Jean-Jacques Rousseau alrededor de 1770, año en que la princesa austríaca llegaba a Francia para desposar al entonces delfín de Francia, nieto del Roi Soleil, y el propio Rousseau atribuye el dicho a otra “gran princesa”, mientras que otras fuentes indican que la boquita de sapo pertenecía a una de las cortesanas de la reina.
A la Palin le imputan el famoso drill, baby, drill (taladra, nene, taladra), pero no fue ella la que lanzó la megaburrada a la posteridad. Michael Steel, republicano de Maryland, lanzó la primera rebuznada durante la convención del Grand Ol’ Party del 3 de septiembre de 2008. Luego, cuando tomó el podio Rudolph Guiliani, el ex alcalde de Nueva York, la repitió, pero a la enardecida muchedumbre le gustó tanto que la convirtió en canto.
Esta semana que pasó, Putin, el primer ministro de Rusia, que como sabemos es el Svengali del presidente Mevdevev, se lanzó una seudo homilía sobre la necesidad de cohesión entre los líderes mundiales, en el marco del foro mundial de economía en Suiza. Señaló que el año pasado EU había declarado que la economía marchaba de mil amores, y “mira dónde estamos”, despotricó Putin.
Putin es también el titiritero de Gazprom, ya que al Gobierno ruso le pertenece el 50.1 de las acciones del consorcio energético, y con típico doble discurso, Putin tiene el tupé de señalar las barbaridades ajenas, sin contar, que le recortó el abasto de gas a Bielorrusia el invierno pasado.
Ahora comienza otra batalla. Resulta que el real estate más codiciado del planeta está dentro del círculo ártico, donde investigaciones geológicas realizadas por EU estiman que se pueden cosechar 90 mil millones de barriles de crudo, 44 mil millones de derivados gaseosos en estado líquido y 1,670 trillones de gas natural. El Ártico se calienta tan rápido, que ciertas proyecciones indican la posibilidad de deshiele para el año 2013, lo que pondría el botín energético en manos de cualquiera. El Ártico no tiene tratado alguno que frene las ínfulas territoriales de los pretendientes al cubo de hielo más grande del planeta: ya Canadá, EU, Noruega, Suecia y Finlandia. Los rusos no han perdido ni un nanosegundo en intentar comprobar que el fondo marino debajo del Polo Norte es territorio suyo. Palin tendrá que conformarse con mirar a los rusos desde su balconcito, y mascullar –eso sí, mientras degolla y trocea un oso polar de esos que no corren peligro—“Drill, Tovarich, drill!” que ya comenzó la rapiña.
• Un tema poco tratado
• Instantes al natural
• Una garza sabe la verdad sobre el ser libre
• Sobre imágenes infantiles
• Las secuelas de la dictadura de Alberto Fujimori
• Un periodista diferente en acción
• ‘El analfabetismo, una especie de minoría’
• ‘Todas las cosas acabarán encajando’
• Sexoteca universal
• Taladra, tovarich
• El chivo y las culpas