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CINE
‘La búsqueda’ solo queda en el intento cuando quiere ser un reflejo, entre serio y relajado, de la profesión periodística.
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| TRAYECTO. Richard Gere ha participado en 44 largometrajes. CORTESÍA/Publicisa1157097 |
Hay actores necios y agentes que lo son aún más. Richard Gere y su equipo de representantes deberían aprender de una buena vez por todas una enseñanza indispensable: este intérprete estadounidense solo funciona en taquilla cuando protagoniza dramas románticos.
Cuando tiene la escasa brillantez de ser el rostro de un proyecto serio o de clara denuncia, incluso en el orden de la acción, generalmente lo recaudado solo da para pagarle a los extras y poco más.
Esto se hizo patente desde que Richard Gere (Filadelfia, 1941) hizo ese éxito arrollador que fue Pretty Woman (1990), con Julia Roberts como una linda prostituta y que recaudó mundialmente 463.4 millones de dólares.
Desde entonces sus logros monetarios han tenido un norte definido: sus títulos más rentables son historias de amores frustrados o de romances llevados al límite, y preferiblemente con sentido del humor, para que nadie esté tentado de darse un salto desde la azotea de un edificio de 89 pisos.
Esa es la razón por la cual el 95% de las películas que protagoniza, y pagan cuentas y obtienen ganancias, tiene relación con los sentimientos más tiernos con algo de risa. Ejemplos hay en cintas como Runaway Bride (1999) con 309.4 millones de dólares; Chicago (2002) con 306.7; Unfaithful (2002) con 119.1; y Shall We Dance (2004) con 170.1, entre otras no muchas.
Por eso La búsqueda fue uno de esos fracasos de boletería que ponen al borde de un ataque de nervios al productor con más coraje, pues en las salas norteñas hizo en 2007 unos 969 millones de dólares y en el extranjero le fue un tanto mejor con 6.6 millones de billetes verdes.
En este drama interpreta a un periodista de televisión y la manera de cómo se gana la vida cubriendo noticias en los sitios más inestables e inseguros del planeta.
Visto así, parece otra cinta sobre reporteros, uno de los empleos que más interesa a Hollywood para contar tramas en los que se denuncia el proceder equivocado de los gobiernos o los empresarios. Pero el lío es cuando esta cinta quiere tener un tono equivocado, ya que en ocasiones desea ser drástica y en otras quiere ser agradable. El punto es que hay un desequilibrio evidente.
Por eso el crítico Manohla Dargis escribió en las páginas del periódico The New York Times (Estados Unidos) que La búsqueda fue “un intento de sátira fallido y mal orientado”.
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