
CAMBIOS
Por los lados de la oposición al PRD, el fin de semana pasado el Molirena formalizó su alianza con Cambio Democrático con tan solo cinco disidencias entre casi 500 convencionales. Unión Patriótica formalizó su alianza con Martinelli a pesar del disgusto que causó en la cúpula la escogencia sorpresiva, por parte de Martinelli, de Leopoldo Benedetti como su vicepresidente, aun cuando luego del anuncio él mismo dijo: “no hay nada escrito en piedra”. Si la analizamos, su escogencia tiene lógica: Benedetti es de Unión Patriótica, así es que cumplió su palabra al poner uno del partido. La cúpula estaba “rofeando” en declaraciones públicas, algo inaceptable para Martinelli… y a la vez dejó la puerta abierta para recibir a los panameñistas si se deciden a venir luego de las activas conversaciones que hubo con la familia Varela.
Por su parte Varela pactó con Guillermo Endara, reunificando a la “familia panameñista”. Todo esto apunta hacia una potencial unificación de los opositores al PRD que creo daría un nuevo impulso y entusiasmo, ya que contarían no solo con la popularidad de Martinelli (medida por las encuestas), sino también con la organización nacional (algo que no miden las encuestas) de los panameñistas, quienes a la hora de votar salen de debajo de las piedras.
Así es que todavía podrían producirse cambios en el tablero de la oposición al PRD. Amanecerá y veremos.
Por los lados del PRD, las encuestas muestran una diferencia y aún peor, –una tendencia– que será difícil, si no imposible, de reversar. La adición de Navarro a la nómina no solo no mejoró, sino que empeoró la situación. La realidad es que Balbina Herrera se descalificó como opción a la Presidencia de la República. Así veo yo el asunto por los lados del gobierno/PRD.
El partido oficial siempre tiene a su favor la fuerza y el disfrazado financiamiento del Gobierno, y defectos como nuestra panameñísima reacción negativa natural y tradicional a la reelección de un grupo desgastado por el ejercicio ineficaz –y abuso– del poder. Balbina –la candidata elegida por un margen crítico que provocó (antes, durante y después) una división profunda dentro del colectivo– tiene virtudes importantes: su extracción popular, su arduo trabajo político, su reconocimiento como mujer de acción (siempre la primera en la línea de actividad cuando se producía un incendio), su fuerza a lo interno del partido, su capacidad de evolucionar o –como lo dice ella misma “de re–inventarse”– el haber ocupado puestos públicos importantes: fue alcaldesa y diputada (por elección), presidenta de la Asamblea y ministra (por designación), el haberse agitado en la izquierda de su partido (yo lo veo como ventaja, otros no)… pero como candidata presidencial Balbina ya se descalificó. Ha demostrado incoherencias fundamentales en su discurso y en la organización de su campaña que apuntaban con claridad que la suya –de darse– sería una presidencia caótica.
Por ejemplo: ha negado su izquierdismo en vez de explicarlo y proyectarlo como necesario en un país rico lleno de pobres. Lo de Noriega en su casa, –un descalificativo sin explicación posible– lo ha manejado incoherentemente: “yo estaba en Ecuador cuando estuvo en mi casa” (preguntamos –¿y eso qué tiene que ver?). El pasado 20 de diciembre La Estrella la entrevista y dice cosas como “… EU, que si ellos hubieran querido llevarse a Noriega se lo hubieran llevado sin ningún problema, y no destruir a una institución llamada FFDD… tú (EU) hubieras podido sacar a todo el equipo de dirección… se van los ejecutivos, pero te queda la tropa, y haces un escalafón nuevo… y resulta que hoy tenemos un país completamente inseguro y minado por las drogas”. Traducción: lo peor de este país es que ya no existen las FFDD… ¡y por eso hay inseguridad y drogas! ... y sugirió que mejor hubiera sido que EU se hubiera llevado a Noriega sin destruir a las FFDD y luego hubiera escogido una cúpula nueva en las FFDD… ¡vaya nacionalismo! Para Balbina el país dominado por las FFDD era “seguro” porque ella era del círculo íntimo de los dictadores; para los ciudadanos significó cárcel, torturas, desapariciones, exilios, decapitaciones, etc... y para qué seguir. ¿Y las drogas? ... ¡pero si precisamente fueron las FFDD las que pusieron a nuestro país en manos de las mafias de las drogas! … ¡por amor a Dios, puede que seamos (como dice Pedrito en su canción) “tres millones de p…”, pero tampoco a este extremo!
Y aún más: “… y hoy se quejan de la inseguridad… después que llamaron hasta maricas a los policías”. No. No llamamos maricas a los policías; llamamos maricas a los militarotes que salieron huyendo con el primer tiro …y se escondieron –por ejemplo– en su casa. Policía y militar: son dos cosas distintas. Necesitamos policías y, por Constitución consensuada, eliminamos a los militares. Por favor, que alguien le explique a Balbina que estas incoherencias la han descalificado. Otra perla: “no, aquí nunca hubo ejército; hubo una policía que asumió roles civiles” … ¡válgame Dios!
Ahora entiendo lo de su respaldo –por omisión– a los cinco decretos malignos remilitarizadores. Días después de esa entrevista Balbina, la serena, la “re–inventada”, se dispara un discurso y a todo pulmón grita “¡Soy una leona”! ... y al mejor estilo de los simios más grandes se golpea el pecho una y otra vez. Bueno, por todo eso y a pesar de sus virtudes Balbina se descalificó, y las encuestas y sus tendencias –aun después de sumar a Navarro– así lo demuestran claramente.
Por todo lo anterior – y aunque no conozco los posibles mecanismos– no descontemos la posibilidad de cambios en el tablero de candidatos (as) del PRD.
En conclusión: estamos en el primer asalto de la campaña presidencial (aun cuando por lo de las primarias ya estamos exhaustos) … y todavía muchas cosas podrían cambiar en el panorama político.
• Se va aclarando el tablero político: I. Roberto Eisenmann, Jr.
• El conflicto entre israelíes y palestinos: Plinio V. Porcell Alemán
• La función de la ley penal: Hipólito Gill
• Valorizaciones y servidumbres: Darío Suárez
• El aumento del costo de las placas: Elvin Lantigua