
Haciendo un balance de la jornada política de este fin de semana, el resultado es penoso. Ningún candidato a la Presidencia ha presentado a la ciudadanía un plan de gobierno claro, concreto y con propuestas reales para solucionar los problemas y satisfacer las necesidades esenciales de este país.
Al contrario, tratan de empalagarnos con discursos sin fondo que solo intentan ganar el voto a cambio de promesas que todavía no saben ni cómo cumplir. A menos de cuatro meses de la contienda electoral, es una irresponsabilidad que los candidatos inviertan más tiempo tratando de desprestigiar al contendor, que en brindar al electorado una propuesta seria que lo convenza de quién es el candidato más preparado para ocupar la silla presidencial.
Es por esto que la conciencia ciudadana nos impone el deber de exigir a los candidatos que, de una vez por todas, dejen a un lado la charada política, hagan un alto en sus campañas y presenten al electorado, que al fin y al cabo es quien los elige, un plan serio y coherente de gobierno.