
MECANISMOS DE PRESIÓN
1145124Pedro Luis Prados S.Con los timbales del Gran Combo y un buen pregón de sonero mayor tendrá que salir el Gobierno Nacional, mucho antes de los próximos carnavales, en un esfuerzo por calmar la avalancha de peticiones que surgen cada día por servicios públicos, seguridad, aumentos de pensiones y sueldos, indemnizaciones de transportistas, primas de “productividad”, salud pública, exoneraciones tributarias, subsidios electorales, más plata y menos clases y todo tipo de antojos o necesidades reales que surgen cada día en el país como matas de dormidera en el verano.
Como una pandemia el cúmulo de peticiones y con ellas los cierres de calles y carreteras se extiende por todo el país sin que nadie pueda encontrar la varita mágica para tanto caos. Entendemos que muchas reclamaciones son totalmente legítimas por la mora de las autoridades en atender servicios que constitucionalmente son responsabilidad del Ejecutivo, y que problemas como la salud pública, la educación, la seguridad y la alimentación debieron ser atendidas con políticas más coherentes y firmes porque afectan, en especial, a los sectores menos favorecidos del país. Sin embargo, dadas las condiciones en que muchas de ellas se enmarcan y por los mecanismos de presión que se utilizan, pareciera se quiere aprovechar la coyuntura preelectoral para pescar en río revuelto.
Como simple ciudadano sometido al cumplimiento de las normas legales me surgen, después de muchos años en el servicio público, una serie de preguntas sobre los pedidos y los peticionarios, porque es de suponerse que todos los servidores públicos se rigen por los mismos preceptos constitucionales y de la Ley. ¿Por qué los médicos y funcionarios administrativos de la Caja de Seguro Social tienen derecho a una prima de “productividad” que no tienen los demás funcionarios públicos, cuando se supone que todos están amparados por la Constitución Nacional que establece con claridad que no habrá fueros ni privilegios?, ¿o es que el resto del funcionariado es tan incompetente que no merece este reconocimiento? ¿Por qué, si la pensión por vejez o invalidez se calcula sobre la base de las aportaciones que el trabajador hace a lo largo de su vida laboral y se pacta sobre ese monto, se hace presión a la institución periódicamente para que se atiendan demandas de aumento? ¿Existe o no una clara distinción en materia de seguridad social entre salario y pensión? ¿De dónde saldrá el dinero para el aumento de pensiones si los asegurados no aumentan el monto de las aportaciones?
¿Por qué se permite la intimidación de los carteles del transporte, que han tenido a la sociedad panameña sometida a un largo secuestro por más de 30 años, por el pago de una indemnización de la cual la opinión pública estima que es un despilfarro del dinero de los contribuyentes? ¿Cómo es posible que se les haga efectivo un pago de 30 millones de dólares sin siquiera averiguar los asuntos penales y civiles pendientes con las víctimas de sus trapacerías para hacer las retenciones del caso? ¿Qué garantiza que esa chatarra una vez pagada no siga circulando sin cupo, sin permiso y sin placas como transporte suburbano sin Dios ni ley como siempre lo han hecho?
¿Cuál es el criterio, que no sea el de su propia comodidad, de los docentes para rechazar y amenazar a las autoridades educativas por la propuesta de dividir el año escolar en trimestres? ¿De igual forma, ya sea en trimestres o bimestres el resultado en el cumplimiento del calendario escolar seguirá siendo interrumpido por paros, manifestaciones, fibra de vidrio o cierres de calles? ¿Hay un criterio científico–pedagógico o técnico–administrativo para rechazar la propuesta o es simplemente una clarinada politiquera como la derogatoria de la Reforma Educativa hace 30 años y que hasta la fecha no ha tenido ninguna respuesta?
Estas y otra gran cantidad de preguntas me vienen a la mente, lo que ha provocado que ande yo por estas calles de Dios, como el bueno de Sócrates, haciendo preguntas a ver si alguien por allí me da respuesta o un trago de cicuta, o me aplasta un autobús. Si tiene usted alguna solución hágala llegar al diario o mándela al Gobierno Nacional que estoy seguro se lo agradecerá.
• Panamá 2008, desempeño económico: Raúl Moreira Rivera
• Los modelos policiales: Javier Chérigo Hurtado
• Un cúmulo de peticiones: Pedro Luis Prados S.
• Un tributo por el 9 de enero: Carlos David Abadía Abad
• Dime con quién andas y te diré quién eres: Carlos Penna Franco