
[ORÍGENES]
El ataque al cuartel de Tacuatí se produjo en una fecha emblemática, como es el aniversario de la revolución cubana y el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Carlos CastillosLas armas se instalaron en el complejo escenario político de Paraguay con el hallazgo de un arsenal en poder de militares ayer, cinco días después del ataque a una pequeña guarnición del norte del país por parte del autodenominado Ejército Popular de Paraguay (EPP).
Ambos hechos no estarían relacionados, aunque no se descarta ninguna hipótesis, ya que la investigación está en su fase inicial. Por el arsenal descubierto, hay dos militares detenidos y se busca a un tercero, señalado como el propietario del vehículo donde estaban los 21 fusiles de las Fuerzas Armadas y explosivos. El operativo se realizó en Piribebuy, ciudad histórica, ubicada a 73 km al este de Asunción en el Departamento de la Cordillera.
Hace apenas cinco días, el 31 de diciembre, próximo a la medianoche, irrumpió en escena el llamado Ejército Popular de Paraguay, que atacó una pequeña guarnición en Tacuatí, a 350 km de Asunción en San Pedro. La acción armada generó variadas versiones sobre los orígenes y objetivos de esa organización. Hay quienes la reivindican como una organización guerrillera que apunta al socialismo, quienes la acusan de ser una maniobra de la derecha para resistir los cambios y quienes consideran que se trata de delincuentes comunes, apoyados por el narcotráfico.
Carmen Villalba, condenada a 18 años de cárcel por el secuestro de María Edith Bordón de Debernardi el 16 de noviembre de 2001, anunció desde la prisión que el ataque fue “el inicio de la acción armada en Paraguay”. “El EPP ha atacado a un Órgano del Estado en respuesta al asesinato de un compañero campesino de la zona de Concepción, cosa que quedó en la nada”. El ministro del Interior Rafael Filizzola desacreditó a Villalba. Aseguró que en su país “no existe una guerrilla” y que el EPP es solo una banda delictiva”. “Carmen Villalba es una delincuente y no voy a debatir ni polemizar con una delincuente. Es una persona que delinque, roba y mata para beneficiarse económicamente”, expresó.
En sectores políticos del Gobierno, la diputada Desirée Masi, que además es esposa de Filizzola, no anduvo con rodeos y acusó al EPP de estar formado por “delincuentes de mierda”.
Osmar Martínez, preso por el secuestro y muerte de Cecilia Cubas, hija del ex presidente Raúl Cubas Grau, comentó también desde la cárcel que “cuando las derechas se cierran al enfrentamiento político, las izquierdas apuntan a la lucha armada”, aunque no dijo si pertenecía al EPP.
El ataque al cuartel de Tacuatí se produjo en una fecha emblemática, como es el aniversario de la revolución cubana y el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en México, entre otras. Pero la Comisión de Derechos Humanos de Paraguayos Residentes en Buenos Aires opinó que todo “es un montaje de la ultraderecha” para “desacreditar al campesinado”.
Lo mismo piensan los campesinos organizados en la Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas. Belarmino Balbuena, uno de sus dirigentes, deslizó la sospecha de que el ataque en Tacuatí pueda ser utilizado como excusa para la militarización del campo y frenar así un proceso de cambio.
Balbuena recordó que hay un proyecto en el Congreso para autorizar a los militares a intervenir en conflictos internos en el país, lo que sería una forma de estado de sitio que los campesinos rechazan.
El presidente Lugo analiza el tema. “Nos preocupa por la forma como ha ocurrido y el objetivo que han tenido” los atacantes del cuartel militar. El mandatario resolvió fortalecer algunas guarniciones militares y policiales del interior, “donde hay indicios firmes de que existen estos grupos que quieren estar por encima de la ley y de la Constitución, sacar del orden institucional y constitucional la vida de todos los ciudadanos de la República”, dijo.
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