
Viernes 9/30/2008
Timidez: situaciones y solucionesPor: María Jesús Ribas
Los expertos aconsejan analizar cuáles son las situaciones o individuos que con mayor frecuencia desatan nuestra timidez, y enfrentarlos lo antes posible, aunque de forma paulatina. Cuando te veas “cara a cara” con estas personas o ambientes, procura relajarte, respirar con profundidad y lentitud y armarte de coraje, para hacerles frente poco a poco, paso a paso. Ello requiere al principio un gran esfuerzo y autocontrol, pero los resultados –más seguridad, autoestima y confianza en uno mismo- se ven muy pronto y animan a seguir adelante. Estas son algunas de las “pruebas de fuego” con que mayor frecuencia se topan las personas tímidas, más tarde o temprano, en algún momento de su vida, así como las recomendaciones de los expertos para salir airoso de ellas: - Un trabajo nuevo. Eres el recién llegado. Todas las miradas se centran en ti y debes presentarte a un montón de desconocidos: tus futuros jefes y compañeros de trabajo. Procura actuar con naturalidad y en lugar de “hablar hasta por los codos” para intentar disimular tu desasosiego, presta atención a los demás y lo que dicen. De esa manera irás conociendo a “tu nueva gente”. Si haces gala de amabilidad, discreción, respeto y educación, y dices lo que piensas, pronto te integrarás en el equipo. - Una charla en público. Has concluido el proyecto que tanto te entusiasmaba y ahora ha llegado la hora de presentarlo ante tus superiores, que estarán escuchándote y observándote atentamente y cómodamente sentados, mientras a ti te tiemblan las piernas mientras te diriges al auditorio. Practica el discurso ante el espejo o algunos amigos de confianza, hasta que sientas seguridad. Confía en ti mismo: nadie conoce mejor que tú el tema sobre el cual vas a hablar, porque has trabajado en su elaboración. - Una pregunta a un desconocido. Estás buscando una calle o una tienda desde hace mucho tiempo y das vueltas y más vueltas, pero prefieres seguir “confiando en los dioses” o en tu intuición para llegar a tu destino, en vez de pasar por el suplicio de preguntarle a alguien a quien no conoces. Piensa que todos necesitamos la ayuda de los demás en algún momento, incluso la persona a la cual te vas a dirigir. Lánzate a preguntar sin temor, porque seguramente te responderán con amabilidad. Te sorprendería saber cuánta gente está deseando tener la oportunidad de ser útil a los demás. Después agradece la atención que te han dado. - Dar tu propia opinión. Tienes muchas cosas que decir y consideras que tus puntos de vista son muy interesantes, pero te quedas callada y no se los expresas a tus amigos o conocidos. Incluso te das cuenta de que tu aporte a la conversación podría ser valioso, pero aún así prefieres seguir refugiándote en el silencio. Te dices “otra vez será…”, pero sabes que no es cierto. En vez de guardarte tus comentarios y opiniones, ¡participa! Y únete a la discusión. No solo será enriquecedor y positivo para ti, que verás reforzada tu autoestima, sino para tus interlocutores, que valorarán tus puntos de vista y los tendrán en cuenta.
|
VER GALERÍA DE BEBÉS(23 de octubre) |
||
Envía a internet@prensa.com una foto de tu bebé con una pequeña dedicatoria y será publicada en la galería de bebés de prensa.com. Es importante que escribas |
¡ESCRÍBENOS TUS COMENTARIOS AQUÍ! |
||