VIDA SALUDABLE
La batalla contra la obesidad
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| Ir acompañado hace más agradable el ejercicio. LA PRENSA/Archivo1139790 |
ENRIQUE JOSÉ MAYO DE BELLO
vivir+@prensa.com
Hablamos sobre comer mejor y hacer ejercicios para evitar el sobrepeso y la obesidad, y, aunque la batalla en esos campos es indispensable, es mucho más que eso, es una bata- lla en la mente para cambiar patrones de conducta que tienen que ver con la forma como manejamos las comidas, los impulsos y también cómo enfrentamos las oportunidades perdidas, que tenemos para hacer actividades físicas.
EXCUSAS
Hay muchas excusas para no hacer las cosas bien; muy pocas sustentables cuando enfrentan un escrutinio severo. A las personas sedentarias, ¿les parecen familiares estas frases?:- “No hago ejercicios porque soy un poco perezoso, pero también porque no puedo caminar mucho por que me duelen las rodillas y los pies”.- “A mí me encanta hacer ejercicios, pero no tengo el tiempo, en las mañanas no puedo porque tengo que arreglar a los niños para la escuela y luego arreglarme yo para el trabajo y luego, en la tarde, llego tan cansada que no puedo ni pensar en hacer ejercicios”.
Como médico del deporte me enfrento a estas situaciones frecuentemente. Con el tiempo he aprendido que no todas estas personas son perezosas o necias, algunas. El problema es que los malos hábitos son difíciles de variar. Importante es que tanto el individuo como su médico u otro profesional que esté tratando de cambiar los hábitos (entrendadores, fisioterapeutas, nutricionistas) entendamos que no necesariamente es un caso de “pereza indomable”, si no de unos patrones de conducta inadecuados que se pueden cambiar, poco a poco, con paciencia, con perseverancia y trabajando en equipo.
CONSEJOS
1. Discuta con su médico sus preocupaciones de salud. Tal vez tenga temor de esos dolores de rodillas cuando se ejercita, o le preocupe hacerse más daño por el ejercicio, en fin, muchas “pequeñas preocupaciones” que lo detienen y que pueden ser resueltas en una conversación franca y abierta con su médico.
2. Póngase en movimiento. Las autoridades de salud recomiendan actividades físicas al menos 30 minutos al día, cinco días a la semana. Esto se puede lograr de muchas formas, no tiene que ir necesariamente al gimnasio, puede hacer otras actividades como limpiar en casa, caminar por el barrio, arreglar el jardín, jugar con los niños, etc.
3. Anote lo que hace. Esto le ayudará a llevar un registro de sus actividades y a relacionarlo con el progreso que vea. Hay estrategias sencillas como la de contar los pasos que se dan en el día; se puede usar un podómetro para esto. La meta parece ser dar, al menos, 10 mil pasos cada día (incluyendo todas las actividades que haga).
4. Socialice. Consiga algún compañero (a) para hacer ejercicios, este soporte social ayuda a hacer más ejercicios y a sostenerlo en el tiempo. Además, lo hace más agradable.
Espero que alguna (s) de estas sugerencias le puedan servir para empezar, aumen- tar o sostener sus actividades físicas y a ser, en el largo plazo, más sano.
HERRAMIENTAS PARA EL TRIUNFO
TOME EL CONTROL.
Para ganarle a la obesidad debe cambiar su actitud y hábitos. No ponga excusas.
ESTRATEGIA.
Llevar un registro de sus actividades le permitirá identificar patrones de alimentación desordenada, y evaluar los progresos.
El autor es especialista en Medicina Familiar y Medicina del Deporte
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