Cambio climático y empresas
1136798GUSTAVO MANRIQUE SALAS
economia@prensa.com
OPINIÓN. Las empresas tienen que prestar particular atención al cambio climático e invertir recursos para asociar criterios de sostenibilidad a su plan de negocios. El año pasado el Gobierno británico encargó un informe para abordar el tema del cambio climático.
El informe Stern, como se le llamó, presentó una serie de recomendaciones para todas las empresas. Entre éstas destaca “la reducción de la demanda de bienes y servicios intensivos en emisiones; la mayor eficiencia, que a su vez puede reportar ahorro económico para las compañías; y la utilización de tecnologías más bajas en emisiones de carbono para fines de alumbrado, calefacción y transporte”. Pero estos esfuerzos no recaen solo en las empresas sino también en los gobiernos y los ciudadanos. Otro informe, elaborado para el Foro Económico Mundial con la cooperación del Risk Management and Decision Processes Center de la Universidad de Wharton, propone crear lo que denomina “coaliciones de entusiastas”, esto es agrupaciones flexibles entre gobiernos y corporaciones que trabajen juntos para minimizar los diferentes riesgos globales, entre ellos el cambio climático.
En Panamá ya existen diversas coaliciones entusiastas, algunas con una agenda oculta y posiciones radicales, pero también existen otras que trabajan asertivamente para fomentar una cultura de desarrollo sostenible en la sociedad y en las empresas. Éstas son las importantes.
En mi experiencia como consultor en materia de comunicación para proyectos de alta sensibilidad, he encontrado interlocutores válidos en diversas organizaciones civiles y ONG, que han creado espacios de diálogo para avanzar en una discusión seria sobre desarrollo y medio ambiente. Aún falta que las empresas pongan de su parte para aprovechar las sinergias que se crean en estos escenarios.
Si usted es un empresario y desea avanzar de manera seria, con interlocutores válidos, para mejorar sus procesos productivos con criterios de eco eficiencia, puede desarrollar una agenda de relaciones con grupos como la Comisión de Medio Ambiente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), el Centro de Incidencia Ambiental (Ciam), la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Ancon), la Fundación Natura y toda una diversidad de organizaciones no gubernamentales especializadas que están contribuyendo al desarrollo de un futuro sustentable, al fortalecimiento del tejido social empresarial y al compromiso ambiental de la iniciativa privada y pública.
Este ejercicio es fundamental de cara al futuro. El tejido social, tal como lo define el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) “es el conjunto de redes personales, categoriales, estructurales, formales y funcionales, de iniciativas o asociativas que constituyen un activo para los individuos y la sociedad, pues les permite ampliar sus opciones y oportunidades para mejorar su calidad de vida. La sociedad existe como tejido social de sus ciudadanos y ciudadanas. A mayor tejido social, más sociedad”. La próxima semana compartiré con usted algunas perspectivas empresariales sobre medio ambiente y ampliaré el tema con estudios relevantes.
El autor es director de Stratego Communications.
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