Autoridades están en alerta por la frecuencia con que ocurren los raptos
Aumentan casos de ‘secuestros express’
En 2008 se han registrado 40 ‘secuestros express’ en la capital, según informes extraoficiales, pero esa cifra puede ser mayor.
1134535José Otero
jotero@prensa.com
Una pareja de turistas holandeses que tenía tan solo 24 horas de haber llegado al país recorrió la ciudad capital, la noche del pasado 2 de diciembre, durante cinco horas en un taxi.
Lo único que estas dos personas pudieron ver fue dos cajeros automáticos, de los cuales retiraron unos 2 mil 500 dólares en efectivo con las cuatro tarjetas que llevaban, porque fueron víctimas del denominado “secuestro express”. Al final del recorrido, antes de liberarlos, los ladrones les dijeron: “Bienvenidos a Panamá”.
Según cifras extraoficiales, este año se han reportado solo en la capital unos 40 casos de este tipo, aunque la División de Investigaciones Criminales de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) de la Policía Nacional tiene en sus registros oficiales unos 10 de estos casos bajo investigación.
Esto significa que no todas las víctimas han presentado la respectiva denuncia por temor a “represalias” de sus captores, según fuentes policiales que manejan estos casos.
¿A quién buscan?
Las víctimas no tienen un perfil definido, porque entre ellas hay personas de distintas clases sociales y género. Han sido víctimas de “secuestro express” un hijo de un magistrado del Tribunal Electoral y otro de un diputado de la Asamblea Nacional; también un sacerdote, una periodista, y hasta se han dado secuestros de familias (una madre, hija y nieto) en un solo caso.
Incluso, una asistente de la Fiscalía Auxiliar, que es el despacho al que le corresponde empezar las averiguaciones de estos casos, también vivió la experiencia del “secuestro express”.
El inspector IV, Miguel Guevara, jefe de Investigaciones Criminales, explica que se trata de un delito que tiene su génesis en Colombia y en México en la década de 1990, y que luego se extendió a toda Centroamérica, incluyendo Panamá.
Guevara afirma que no se tiene un fecha oficial de cuándo se registró el primer caso de “secuestro express” en el país. Sin embargo, este año ha sido evidente el aumento paulatino de los casos.
Nueva modalidad
El “secuestro express”, como tal, no está tipificado como delito en Panamá. A las personas capturadas por estos casos se les acusa del delito de robo agravado con privación de libertad, lo que tiene pena de cinco a siete años de prisión, explica Guevara.
El objetivo de los delincuentes es obtener dinero por medio de las tarjetas de crédito o débito de las víctimas, y para lograrlo utilizan la intimidación, la amenaza, la coacción, ya sea por la fuerza física o utilizando algún tipo de arma.
Según los casos registrados, la tendencia indica que ocurren, principalmente, en horas de la noche, agrega el investigador.
Guevara explica que los captores actúan cuando se acerca la madrugada, porque los sistemas bancarios de seguridad solo permiten a sus clientes retirar un monto de hasta 500 dólares por día. Por tal razón, agrega, los secuestradores obligan a los cautivos a retirar una primera cantidad de dinero apenas se produce la retención, y luego esperan hasta que pase la medianoche para que sus víctimas puedan hacer otro retiro.
Cuando ya han obtenido el dinero, liberan a las víctimas, pero antes de dejarlas ir las amenazan, les aseguran que las mantendrán vigiladas y que conocen todos sus datos personales.
A diferencia del secuestro clásico, en el que los delincuentes en su mayoría son “expertos” en la materia, ya que planifican sus acciones con mucha anticipación, los que se dedican a esta modalidad no están en bandas organizadas y, generalmente, se trata de “principiantes” que escogen a sus víctimas al azar y según su apariencia, señala Guevara.
Lo que debe hacer una víctima
De acuerdo con los investigadores de los casos de “secuestro express”, hay algunas recomendaciones que se pueden tomar en cuenta en caso de ser víctima, como levantar las manos y escuchar a los delincuentes; tratar de ver su rostro y vestimenta, sin que se percaten; poner atención cuando los asaltantes hablan (escuchar sus nombres o apodos) y, en lo posible, no perder el control.
En estos casos, los especialistas recomiendan cooperar para no ser lesionado y escuchar las peticiones de los ladrones. Si es posible, antes de que lo suban al carro, puede sugerirles que se lleven el carro, el dinero o la cartera, a cambio de que lo dejen en el lugar.
En caso de que insistan en subirlo al carro, puede fingir un desmayo o un ataque de asma, tal vez los ladrones opten por irse.
Tenga presente: luego de ser liberado acuda a presentar la denuncia.
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