Tradición se está perdiendo
Cáritas Arquidiocesana de Panamá reporta una reducción del 50% en la adquisición de las tarjetas que contienen una felicitación en distintos idiomas.
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| La internet es enemiga de las tarjetas impresas. MCT Direct1133139 |
Diana N. González
digonzalez@prensa.com
Muchos han olvidado cuándo fue la última vez que enviaron una tarjeta de Navidad a un pariente, amigo o conocido.
Esta costumbre de enviar una felicitación, a través de un mensaje escrito, nació en el siglo XIX en las escuelas de Londres, en donde los estudiantes acostumbraban a mandar mensajes navideños a sus padres antes de salir de vacaciones.
Pero en los últimos años esa tradición se ha ido perdiendo. Una encuesta realizada en Estados Unidos en la década de 1990 reflejó una disminución del envío de esas tarjetas debido al uso y la rapidez que ofrece la internet para felicitaciones.
Cáritas Arquidiocesana de Panamá, pionera en la confección de tarjetas de Navidad en el país, reporta la baja en la adquisición de las tarjetas en 50% en comparación a otras décadas.
Gabriela Hurtado, quien labora en Cáritas, recordó que antes se realizaban incluso concursos de dibujo en las escuelas primarias con el fin de que los mejores diseños fueran seleccionados para la impresión de las tarjetas de fin de año. “Pero esto también se dejó de hacer hace cuatro años”, dice con cierta melancolía,
El impacto de la internet para saludos y mensajes desplazó la utilización de las tarjetas, a tal punto que en esta época, Cáritas reutilizó 12 modelos de viejos diseños, pero que aún guardan su esencia de una “Feliz Navidad” en diferentes idiomas.
SU SIGNIFICADO
El diácono César Augusto Vásquez describe que enviar una tarjeta navideña representa un gesto y un acto de amistad sincera que no debería perderse. Sin embargo, los mensajes personales, una mirada sincera y el saludo afectuoso valen más que un millón de dólares, sobre todo cuando “nos encontramos en la oscuridad y desesperación”, añade.
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