Por estos días, Transparencia Internacional divulgó un informe sobre integridad y, para vergüenza de nuestros diputados, la Asamblea Nacional sufrió una de las peores calificaciones. ¿Y los diputados? Bien gracias, no han dicho ni pío. Pero basta visitar la página de este órgano del Estado en internet para darse cuenta de que lo que allí se exhibe es una burla caricaturesca a la transparencia. Nada está actualizado, falta tanta información que es una oda a la inexactitud; en fin, un gran desperdicio de energía y tiempo de conexión del usuario.
Los honorables han convertido el citado sitio web en un descarado culto cibernético a la imagen del actual presidente de la Asamblea cuyas fotografías no son más que un complemento de la propaganda política del partido gobernante y sus ansias desmedidas de reelección.
Sumado a ello, varias dependencias del Ejecutivo, en franco contubernio, están en la misma situación. Muy poco ha logrado esta administración PRD en materia de transparencia, pero sus funcionarios, emisarios y voceros pretenden hacernos creer lo contrario. ¡Qué descaro! |