El gran perdedor del año
Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
Río Abajo terminó siendo el más perjudicado del año en el fútbol panameño por las reglas de juego de la Anaprof, que no le brindaron oportunidades a los equipos de la primera A (o categoría de ascenso) para estar en la división de honor y, en esta oportunidad, el mejor representante de esa categoría tuvo que conformarse con haber ganado el torneo Clausura de su división y nada más.
Una anomalía que se conocía de antemano y que representaba el principal obstáculo en las aspiraciones de ascenso del que llegara primero, una caja de Pandora que finalmente se abrió para premiar a un Plaza Amador que tras el papelazo que hizo en el torneo Clausura mantuvo su permanencia en la primera división.
Las reglas de juego se concibieron para beneficiar a los equipos de primera división y no a los de la categoría de ascenso, que en este caso, Río Abajo, además de haber ganado el torneo Clausura tuvo que jugar contra el Orión, campeón del Apertura, para finalmente decidir su suerte contra el último de la primera división (Plaza Amador).
Este año el torneo de ascenso no llenó su cometido porque nadie subió. ¡Inconcebible! Un error de principio al que nadie le paró bolas, pero que terminó siendo dañino.
Ojalá esto no se repita.
|