Este gobierno no acaba de tocar fondo cuando el asunto es la incompetencia. Los contribuyentes pagamos una fuerte inversión en cabildeo –contabilizada en millones de dólares– durante dos administraciones, para que el Congreso de Estados Unidos aprobara el tratado de promoción comercial con Panamá, pero por el capricho del partido oficialista ese dinero fue literalmente arrojado a la basura, pues perdimos la oportunidad de lograr el acuerdo comercial.
Ahora, el escenario es aún más surrealista, pues a alguien se le olvidó hacer la solicitud para renovar el Sistema Generalizado de Preferencias, mediante el cual los exportadores panameños pueden comerciar libre de aranceles con la Unión Europea. Semejante negligencia nos costará millones de dólares y al parecer nadie se hará responsable del terrible descuido, con el agravante de que lo más probable es que el gobierno salga con alguna de sus ya nada originales soluciones, como pagar subsidios. Sería un acto de dignidad renunciar por el error, pero ni eso tienen nuestros funcionarios. |