Un costoso error
GUSTAVO AMPUDIA P.
gampudia@prensa.com
OPINIÓN. Como la mayoría de las personas quedé impresionado, no por el clásico estilo de Manny Pacquiao, sino por la forma en que peleó Oscar De la Hoya.Pacquiao subió como todo un campeón y mostró en las 147 libras igual potencia y velocidad que en las 135 libras.Sin embargo, sin quitarle méritos al Pac-Man de Filipinas, no encontró un rival en su debut en las 147 libras.De la Hoya estuvo ausente del pleito. No presentó ofensiva y solo subió al tinglado del MGM Grand de Las Vegas a recibir golpes.
Durante la transmisión de Lo Mejor de Boxeo, se observó a un Golden Boy extremadamente debilitado y sin los recursos que lo hicieron merecedor de un espacio en el Salón de la Fama.Su famoso gancho de izquierda jamás apareció, y esas ráfagas de golpes que hicieron tambalear a Fernando Vargas, Ike Quartey y Ricardo Mayorga se quedaron en el baúl.Pienso que De la Hoya y su equipo de entrenamiento se equivocaron a la hora de quitarse tanto peso. El Golden Boy se veía lento. Sin fuerzas. No tenía la estamina para intercambiar golpes con Pacquiao. Los expertos aseguraban que De la Hoya tendría una clara ventaja física sobre Pacquiao, principalmente en el peso.Pero no fue así.
El día del combate Pacquiao estaba más pesado que De la Hoya, algo que sorprendió a todo el mundo.Repito. Pacquiao hizo una presentación espectacular. Su velocidad y potencia se hicieron sentir la noche del sábado.Sus condiciones físicas y confianza lo llevaron al triunfo por nocaut técnico. Empero, no tuvo rival esa noche.Sabía que Manny Pacquiao saldría como todo un guerrero y que mostraría sus quilates. Ahora todas las luces señalan un combate ante Floyd Mayweather Jr. Allí las cosas, si Mayweather decide regresar al pugilismo, serán mucho más complicadas, porque el Pretty Boy sí dará pelea, algo que no hizo Oscar.
El autor es periodista
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