Protección de descendencia
Al separar del grupo a la pareja de pingüinos gay que trató de robar un huevo, se evita el riesgo en el proceso reproductivo.
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| Solo del 20% de los huevos nacieron polluelos en 2007MCT Direct1126152 |
EFE. BEIJING, CHINA
Dos pingüinos machos que han formado pareja -un fenómeno relativamente común en estas aves- han sido separados del resto de animales de su especie en un zoo de Harbin (noreste de China) después de que intentaran robar un huevo de una pareja heterosexual, confirmaron fuentes del zoológico.
“Se trata de una pareja que ha intentado robar huevos de otras, algo que fue descubierto por un cuidador, y se ha decidido encerrarles en otro recinto”, señaló una de las portavoces del zoo, Cheng Yang.
Según Cheng, es bastante fácil que en un intento de robo el huevo se rompa, lo cual añade riesgos innecesarios a un proceso reproductivo que en los pingüinos no es nada sencillo, y menos todavía en cautividad.
La pareja gay forma parte de un grupo de 17 de estas aves que China trajo de la Antártida en 2005, y que al parecer se han adaptado bastante bien a las condiciones de Harbin, donde en invierno se pueden llegar a alcanzar temperaturas de hasta 40 grados bajo cero.
El pasado año, tras muchos intentos fallidos -incluso en libertad, solo del 20% de los huevos de los pingüinos acaban saliendo polluelos- el zoo de Harbin logró que naciera un ejemplar, que fue bautizado como “Manbo” y se ha convertido en la mascota de la ciudad.
Este año, las hembras pusieron tres huevos, por lo que las esperanzas de que el grupo vuelva a tener descendencia han regresado, pero el intento de robo ha traído turbulencias al proceso.
“Manbo” fue el primer pingüino antártico nacido en una ciudad no costera.
Los pingüinos machos suelen ser los encargados de incubar el huevo -unos 35 días- después de que éste es puesto por la hembra, y según Cheng hay 70% de posibilidades de que durante el proceso se rompa el huevo.
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