[MODELO ARCAICO]
Reprueben al colegio electoral
El Colegio Electoral es una institución anticuada que despoja a los electores de sus derechos y ocasionalmente (como en 2000) vuelve Presidente al candidato con menos sufragios populares.
El 15 de diciembre, EU soportará un ritual cuatrienal nacido en la economía y política de la esclavitud y la era de la pluma de cálamo. Los integrantes del Colegio Electoral tienen programado reunirse en cada uno de los 50 estados y el distrito de Columbia para elegir formalmente al próximo Presidente.
No existe una sola duda real con respecto a la dirección en que votarán los electores, pero resulta perturbador que ellos tengan cualquier participación, para empezar, en la toma de esta vital decisión en el siglo XXI. El Colegio Electoral es más que solamente una institución anticuada: Despoja a electores de sus derechos y ocasionalmente (como en el 2000) vuelve Presidente al candidato con menos votos populares. La democracia de EU sería más fuerte sin él.
No hay razón para ponerse sentimental con respecto al Colegio Electoral. Una de las principales razones de que los fundadores lo hayan creado fue la esclavitud. A los estados sureños les gustaba el hecho que sus esclavos, quienes serían excluidos de una votación directa, serían contados como tres quintas partes de una persona blanca cuando se asignaran los votos del Colegio Electoral.
A lo fundadores del país también les preocupaba, en la época de la prensa de madera, que los electores no contaran con suficiente información para elegir entre los candidatos presidenciales. Se creía que les sería más fácil votar por funcionarios locales, de los cuales ellos sabían más, para que fueran electores. Resulta difícil imaginar que números considerables de electores pensaran que no sabían suficiente acerca de Barack Obama y John McCain para el día de la elección de este año.
Y si bien estas razones para el Colegio Electoral han perdido toda relevancia, sus desventajas se perciben cada vez mayores. Para empezar, el sistema excluye a muchos electores de una participación significativa en elecciones presidenciales. Si una persona vive en Nueva York o en Texas, por ejemplo, generalmente se concluye de antemano cuál de los partidos políticos ganará los votos electorales de la entidad, así que el voto del individuo tiene menos significado; además, se puede sentir que es incluso más insignificante si el propio voto apoya al lado perdedor. Si usted vive en Florida o en Ohio, donde el resultado es menos claro, su voto tiene una importancia enormemente acrecentada. Los electores en pequeños estados son favorecidos porque los votos del Colegio Electoral se fundamentan en el número de senadores y representantes que tiene un estado. Los casi 500 mil habitantes de Wyoming obtienen tres votos electorales. California, que tiene aproximadamente 70 veces la población de Wyoming, recibe tan solo 55 votos electorales, aproximadamente.
El Colegio Electoral también ocasiona que EU parezca más dividido entre azul y rojo de lo que está. Si uno consulta un mapa del Colegio Electoral, California aparecer con un sólido tono azul; y Alabama, con un sólido rojo. Pero, si vemos un mapa de los votos populares, la imagen que aparece tiene más matices. Más de 4.5 millones de californianos votaron por McCain (casi el mismo número de votos que obtuvo en Texas), al tiempo que el 40% de los electores en Alabama depositaron un voto por Obama.
Uno de los mayores problemas con respecto al Colegio Electoral, por supuesto, es que, tres veces desde la Guerra Civil en fecha más reciente, con George W. Bush en 2000, ha otorgado la Presidencia al perdedor del voto popular. El Presidente debería ser el candidato que gane los votos de la mayoría de los estadounidenses.
La mejor forma de abolir al Colegio Electoral consiste en enmendar la Constitución de EU. Hasta que eso ocurra, un movimiento nacional por el voto popular está trabajando con miras a convencer a los estados que representan la mayoría de los votos electorales a que accedan a otorgar sus votos al candidato que tenga más votos en todo el país. Efectivamente, eso acabaría con el Colegio Electoral. Varios estados, incluidos New Jersey e Illinois, ya han promulgado leyes sobre votaciones populares, al tiempo que otros lo están considerando.
Cuando se aproxime la elección presidencial de 2012 en EU, los esfuerzos por reformar el sistema electoral serán vistos a través de un prisma partidista, con un enfoque en qué partido saldría beneficiado o afectado. Ahora que la siguiente elección está aún a cuatro años, es el momento para actuar con seriedad en lo tocante a la abolición del Colegio Electoral.
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