¡Silencio, porfavor!
Los adultos dan más problemas en las salas de cine que los adolescentes. Un sondeo realizado en ‘prensa.com’ revela que las personas no apagan su celular.
Los niños llorando en media función o las personas que conversan con otra son causa de incomodidad o molestia entre los asistentes a los espectáculos.
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| LA PRENSA/Eric Batista1120570 |
CRISLY FLOREZ
cflorez@prensa.com
“Estoy en el cine”. “¡Shhh!, que estoy en el cine. Sí, en el cine. Esa misma pero no está tan buena”. Estas son algunas de las frases que se suelen escuchar en las salas de cine cuando alguien no apaga el celular y, además, lo contesta.
Y es que hay personas que cuando van al cine o a obras de teatro no respetan las normas básicas de comportamiento. Se sientan y suben los pies en la silla de la fila siguiente, incluso se quitan los zapatos, golpean el asiento de la persona que está enfrente, se levantan en medio de la función.
El sociólogo Raúl Leis explica que eso se debe a problemas culturales, mala educación tanto en casa como en la escuela.
“Eso es un irrespeto a las demás personas que están a su alrededor”, añade Leis.
Luis Daniel Miranda frecuenta regularmente el cine una o dos veces por semana, pero aunque hay veces que la película está “muy buena”, la gente “mal educada” hace que pase un mal rato.
“Siempre hay gente inconsciente que no puede dejar a sus niños en casa y los llevan al cine. En media película se ponen a llorar y los papás al tratar de consolarlos hacen más bulla, lo que desconcentra totalmente a los demás”, cuenta Miranda.
Jocelyne Herrera, por ejemplo, se queja de las personas que están en una obra de teatro o en una película y no ponen el celular en silencio y tienen un ringtone de un tema reggae o escandaloso que hace que todo el mundo termine enojándose.
Este fenómeno en algunas personas se debe a la conformación de hábitos en el uso o abuso de elementos que han pasado a ser parte del entorno de sus vidas, como el caso del celular, dice el sociólogo Eury Baso.
Agrega que es un problema cultural que atenta contra los valores de convivencia y de respeto entre las personas o por la otra crea una adicción que molesta y perturba a gran parte de la sociedad.
Yorledys Ballena, gerente del cine Extreme Planet, en tanto, cuenta que aunque parezca increíble más problemas dan las personas adultas que los adolescentes.
Hay de todos los casos, dice Ballena, por ejemplo, quieren cambiarse de puesto en medio de la función, hasta jóvenes haciendo desorden, a los cuales tenemos que ponerles un seguridad.
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