BUSCADOR
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos
Panamá, jueves 20 de noviembre de 2008
 

SOLUCIONES INTEGRALES

Inseguridad y expectativa ciudadana

Severino Mejía
opinion@prensa.com

Mientras pensemos que el problema de la inseguridad se debe resolver combatiendo los síntomas y no las causas del flagelo, estaremos cayendo en un círculo vicioso de nunca acabar. Seguir encasillados en estos esquemas es como querer pintar una pared sin haber raspado la pintura anterior. Nuestro esfuerzo debe apuntar más a la “seguridad humana” que al concepto añejo de seguridad pública.

La seguridad humana está considerada ampliamente en nuestro “Fundamento de la Política Panameña de Seguridad”. Busca atender los riesgos sociales, como la pobreza y la enfermedad, la inequidad y las desigualdades sociales; la falta de capacitación y la resociabilización del reo. La seguridad ciudadana, como es concebida en América Latina se limita a “la protección del individuo del común”, desatendiendo la lucha contra la violencia sexual e intrafamiliar, delito que en nuestro país supera al hurto como la primera actividad criminal.

La llamada “mano dura” solo favorece posiciones políticas electoreras que quieren llamar la atención de un ciudadano desesperado por la situación de inseguridad. La lucha contra el crimen debe ser implacable y firme, en la que las autoridades den cumplimiento a la ley y los operadores de justicia trabajen armónicamente para que el delincuente sea capturado, procesado y juzgado. Lo contrario sería seguir aupando una impunidad rampante.

Más que politizar el tema, debemos desarrollar políticas integrales de lucha contra la pobreza y la inseguridad. No basta que un sector de la sociedad insista en derogar los decretos ley, sin presentar como contrapartida una propuesta formal, coherente, efectiva y ajustada a nuestra realidad. En la Policía Nacional la figura de “Vecino Vigilante” es imperativa. Debe fortalecerse y mantenerse, ser una alianza sólida entre la sociedad y la Policía para el logro de objetivos comunes orientados a elevar el estado de confianza de todos.

Aun cuando el homicidio no marca en el primer lugar de los delitos cometidos en Panamá, de acuerdo al Sistema de Información y Estadística Criminal, es el que más se proyecta en la mente del ciudadano, por el bombardeo de los medios a través de las noticias televisivas y escritas.

Debo reconocer que aunque el homicidio aparezca de último en la lista de los delitos cometidos en nuestro país, tiene que enfrentarse con toda la capacidad nacional y siguiendo el plan de seguridad integral.

Es importante romper los paradigmas de pensar que la criminalidad debe enfrentarse únicamente viéndolo desde un punto de vista policial y represivo. Por eso, la figura de mano dura aunque adquiera popularidad en una sociedad desesperada por respuesta de las autoridades, no resuelve ni resolverá el problema de fondo. La mano dura es una falacia porque jamás distinguirá entre los actos de la delincuencia organizada, de aquellos actos cometidos por jóvenes excluidos de nuestra sociedad.

La percepción de inseguridad no es lejana. No podemos subestimarla, porque vivir sin miedo es un derecho elemental; por lo tanto, no debe ser visto simplistamente, porque no se trata de una sensación, es un hecho. En la medida en que el tema sea visto de forma integral, es decir, los aspectos preventivos, la coerción, la resociabilización y un elemento adicional que le he agregado como lo es, la supervisión, menos daño sufre la sociedad por el esfuerzo del Estado en invertir en seguridad por encima de las inversiones en desarrollo humano.

No he encontrado en los estudios que he realizado, respuestas positivas en la que la mano dura haya generado una reducción de la tasa de criminalidad. La mano dura no discrimina su accionar contra el crimen. Esto impide diseñar políticas diferenciadas para problemas que son totalmente distintos.

Podemos seguir exponiendo una serie de argumentos que nos ayudarían a entender la complejidad del problema y la necesidad de llevar el tema de seguridad como un asunto de Estado donde todos, sin excepción, debemos ser partícipes en su solución.

Tenemos que diseñar una arquitectura de seguridad con otra lógica. Tenemos que hacer un gran pacto social entre todos los panameños. No podemos quedarnos únicamente en criticar al Gobierno, porque dijo en su campaña “más seguridad”. Tenemos más que eso, ver con ojo avizor, las causas estructurales del delito, generando oportunidades, mejor educación y sobre todo, fortaleciendo a la familia, unidad básica fundamental para crear proyectos de hombres y mujeres, honestos y responsables en nuestro querido Panamá.

© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
 
 
 
© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá