[EXPECTATIVAS]
Un mundo de consejos
Los esfuerzos desde el extranjero por influir sobre el nuevo equipo son normales durante cualquier transición presidencial, pero se aceleraron en este caso, destacaron los expertos. 1119866Helene Cooper
Los rusos quieren que él posponga la instalación del escudo de defensa antimisiles en Polonia; los europeos, que renuncie a la idea del cambio de régimen para Irán, al tiempo que los israelíes quieren asegurarse que no le de a Irán un pase cuando se trata de armamento nuclear. El talibán emitió una declaración exhortándolo a que ponga fin a todas las políticas que sigue su propio partido opositor, los republicanos, y saque a las tropas de Afganistán e Irak.
Hay un mundo de consejos para el presidente electo Barack Obama. A los pocos minutos de haber sido elegido, empezaron los telefonemas de gobiernos exteriores, relatan asesores de Obama, y no han cesado. Si bien los primeros intercambios telefónicos entre Obama y dirigentes del extranjero estuvieron limitados a promesas de cooperación futura e invitaciones para que visite países, dichos jefes de Estado y sus subalternos también se han puesto en contacto con los asesores de Obama y sus delegados para exponerles sugerencias sobre cómo debería conducir la administración Obama, y cambiar, la política exterior de Estados Unidos.
Además, hay indicaciones de que algunos gobiernos extranjeros están avanzando con miras a alterar el campo de juego incluso antes de que Obama asuma la Presidencia. Tan solo el miércoles pasado, Norcorea dijo que no permitiría que inspectores internacionales tomen muestras de suelo y de desechos nucleares de su principal complejo nuclear; Irán efectuó exitosamente pruebas con un nuevo misil de largo alcance que, alegó, era capaz de llegar hasta el sureste de Europa; además, Rusia rechazó una propuesta de EU enfocada a apaciguar los temores rusos con respecto al sistema de defensa misilística que se planea en Polonia y la República Checa.
Los esfuerzos desde el extranjero por influir sobre el nuevo equipo son normales durante cualquier transición presidencial, pero se aceleraron en este caso, destacaron expertos en política exterior, debido a la naturaleza histórica de la elección de Obama y el rumbo significativamente distinto que, esperan líderes mundiales, él emprenda en la política exterior de EU. “Nosotros hemos oído muchas ideas importantes de boca de nuestros amigos y aliados”, comentó Denis McDonough, uno de los asesores de política exterior de Obama. “Los consideramos atentamente en un esfuerzo por ser un socio que escucha, a medida que el presidente electo le da forma a su agenda para lograr el progreso de los intereses estadounidenses a partir de su primer día al frente del país”. Pero, hasta el día de la toma de posesión, dijo McDonough, el equipo de Obama estará funcionando solamente como oyente.
Incluso antes de las elecciones, prominentes asesores de Obama (incluido Anthony Lake, el ex asesor de seguridad nacional) se habían estado reuniendo con funcionarios europeos, incluido Pierre Vimont, el embajador francés ante Washington, y Nigel Sheinwald, el embajador británico, comentaron diplomáticos europeos. Funcionarios británicos y franceses están exhortando al equipo de Obama a que trabaje en la atmósfera general, antes de sentarse a conversar con Irán, por temor a que la promesa de Obama sobre abrir pláticas con Irán sin condiciones previas pudiera dar origen a complicaciones.
La administración Bush ha negado, repetidamente, que esté buscando el cambio de régimen en Irán. Pero la secretaria de Estado Condoleezza Rice y otros funcionarios también han respingado ante la idea de darle a Irán cualquier garantía directa de algo así, y han sostenido en público que todas las opciones siguen sobre la mesa para confrontar a Irán con respecto a su programa nuclear.
El vicepresidente electo Joe Biden ha dicho que él creía que la administración Bush debería asegurarle explícitamente a la dirigencia iraní que no buscaría el cambio de régimen, como una parte de un paquete de incentivos y sanciones que EU y Europa han estado ofreciendo con la esperanza de arrancar a Irán de su programa nuclear.
Obama, por su parte, ha sido un poco menos claro. En una entrevista de septiembre, dijo: Pienso que, para nosotros, es importante enviar una señal en el sentido de que no estamos determinados a muerte a cambiar el régimen, solo por un cambio de régimen, pero esperamos cambios en la conducta, y para ellos hay tanto estímulos como castigos disponibles por esos cambios de conducta”.
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