Señal de alerta en el Caribe
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| La tragedia del pueblo haitiano. CORTESÍA/Alejandro Balaguer1118047 |
ALEJANDRO BALAGUER
ESPECIAL PARA LA PRENSA
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Cada kilómetro de la vía a Cabaret, a 45 minutos de la capital, es fiel reflejo de la catástrofe que se vive en este vulnerable país.
Veo rostros con hambre, colas de niños pidiendo comida que es entregada por la Cruz Roja y el Programa Mundial de Alimentos.
El drama haitiano podría empeorarse de cumplirse los pronósticos que hablan de mayor frecuencia de desastres climáticos, y cuesta imaginarse qué pasaría si otras tormentas similares vuelven a arremeter contra el país.
Es por ello que la federación Internacional de Cruz Roja y la Media Luna Roja, la Cruz Roja Haitiana y varias agencias de Naciones Unidas se han propuesto desarrollar estrategias de emergencia para restablecer en parte la producción de alimentos en los campos, además de asistir humanitariamente a los que más sufren.
Pero este es solo el comienzo de lo que podría ser una tragedia a un peor para el país hermano, si es que no se ayuda a establecer nuevas estrategias de adaptación a los fenómenos naturales, de obtención de agua potable y de producción agrícola, ya que –de acuerdo a los informes técnicos de Naciones Unidas sobre el cambio climático–, los huracanes y las tormentas intensificarán sus frecuencias en la región.
En tanto, la extraordinaria cobertura periodística mundial se enfoca en la crisis financiera; la hambruna silenciosa de Haití pasa casi desapercibida por los medios.
¿Será el caso de Haití un llamado de atención para las naciones que sufren la deforestación? Entre las organizaciones internacional que operan en Haití hay consenso en la respuesta. Según los escenarios futuros del cambio climático, la realidad que sufren los haitianos podría suceder en América Latina y el Caribe de no conservar los ecosistemas.
VEA La hambruna silenciosa de Haití
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