FOTODENUNCIA
Una muestra de abandono |
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LA PRENSA/ David Mesa |
| Una indigente, que es catalogada por los residentes en Juan Díaz como una persona ‘peligrosa’, se ha adueñado de una parada de autobuses del sector. La mujer, que al parecer sufre de problemas mentales, se mudó al lugar con sus pocas pertenencias. Allí duerme, se cambia de ropa e impide que los usuarios del transporte público se acerquen al lugar. |
Para hablar de ‘villanos’
10 DE NOVIEMBRE. En la página 11A de la edición del 10 de noviembre de 2008 del diario La Prensa, hay un titular que dice: “Ayer y hoy de los villanos”. El artículo correspondiente no se refiere a cualquiera de las acepciones que le da el Diccionario de la Real Academia a la palabra villano, ninguna de las cuales es elogiosa; se refiere a los habitantes de La Villa de Los Santos.
Si tuviéramos que usar el sufijo –ano o –ana para todos los gentilicios, las mujeres iraníes serían persianas, habría que cuidarse de no eliminar la primera letra al llamar utiranos a los habitantes de Utira, en Veraguas, sonaría muy fea la palabra sonanos cuando nos refiriéramos a los de Soná y tendríamos que ser cuidadosos de no confundir las vocales al llamar cabranos a los del pueblito herrerano de Las Cabras. Las terminaciones de los adjetivos gentilicios no tienen necesariamente que terminar en –ano. Los naturales o vecinos de La Villa de Los Santos podrían muy bien llamarse villenses, villeños o algo parecido sin necesidad de caer en conceptos ambiguos.
Francisco Moreno Mejías
Ante el fracaso sanitario
9 DE NOVIEMBRE En Panorama de La Prensa del 8 de noviembre, aparece una información titulada: “Fracaso sanitario frustra a garantes”. Tuvieron que pasar cinco largos años para que estos señores garantes entendieran que fueron utilizados como “tontos útiles”, en un proyecto orquestado por el gobierno de un demagogo, presionado por el escándalo de los envenenamientos con dietilene glycol.
Quienes le hicieron al jueguito no deben lamentar que la propuesta no se concretara, deben comprender que se trataba de otra manipulación más de un desgobierno que se la ha pasado “creando comisiones dilatantes” ante situaciones controversiales, que no han encarado por falta de una seria administración pública.
Guillermo Walker Franco
Comentan artículo de opinión
6 DE NOVIEMBRE. Escribo desde Bogotá, con el sentimiento mitad indignación, mitad “vergüenza ajena”, como decimos en Colombia, y de quien ama profundamente a Panamá. Como quiera que dos de mis mejores amigos, a quienes considero “mis hermanos panameños”, no en el sentido retórico del término, tal y como lo usa el Sr. Zevallos, sino en su sentido más literal, porque siento que por nuestras venas corre la misma sangre.
Estos dos amigos y sus familias me enseñaron a amar a Panamá cuando tuve la fortuna de conocerlos aquí en Bogotá, hace muchos años; en épocas aciagas para mi país y cuando ellos –sobreponiéndose a las prevenciones naturales por la inseguridad y la violencia–, a las que sucumbe el Sr. Zevallos, vinieron para adelantar sus estudios de postgrado. ¿Cómo puede el Sr. Zevallos, atreverse a utilizar el nombre de Colombia para su artículo, cuando confiesa no haber venido nunca a este país? La seriedad de las opiniones del Sr. Zevallos está basada, seguramente, en los reportes de prensa.
Desde ellos, Colombia es un país de narcotraficantes, guerrilleros y paramilitares, en donde campea la inseguridad y la violencia; por lo tanto, debe tener la opinión de que en las calles de Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena, Barranquilla, Santa Marta, Armenia, Pereira, Manizales y demás capitales de departamento, tenemos barricadas y trincheras para esquivar las ráfagas de balas que constantemente retumban alrededor del caminante. Con su artículo, “¿De verdad nos separamos de Colombia? (La Prensa, 6/11/2008) transmite y reitera “tan acertada y fundada” opinión.
Compadezco al Sr. Zevallos quien, por opiniones tan parcializadas, se ha privado de tomar un vuelo que lo trae a una ciudad y a un país maravilloso en donde 40 millones de colombianos trabajamos día a día para demostrarnos a nosotros y al mundo que los narcotraficantes, guerrilleros, paramilitares y delincuentes no nos representan y son una ínfima porción de nosotros; que así como nos han traído grandes perjuicios nos han permitido grandes beneficios, por aquello de que “los males son para los bienes”, “no hay mal que por bien no venga” y porque gracias a Dios, “el hombre se crece en la dificultad”.
Esther Julia Benavides T.
MENSAJES POR MAIL
Felicitaciones
La patria de cada hombre
Quiero expresar mis respetos al Sr. Carlos A. Voloj Pereira, por el excelente artículo “La verdadera patria de cada hombre” (La Prensa, 9/11/2008), publicado en la sección de Opinión de este diario. Al leerlo, pese a que soy descendiente de panameños, no pude evitar sentirme profundamente identificado con sus palabras.
Esto, debido a que lo poco o lo mucho que he logrado en la vida, en gran parte se lo debo a un inmigrante que al igual que su padre eligió hacer de Panamá su patria. Me refiero a Don Ángel Rodríguez (q.e.p.d.) y familia en Santiago, quienes se sienten orgullosos de ser panameños, aunque nacieron muy lejos de aquí. Luis Antonio Sánchez morales
Cuestionamientos
¿Martinelli quiere
frenar la economía?
El artículo de Martinelli “El colapso del sistema financiero” (La Prensa, 31/10/2008) pretende inducir miedo al votante y asociar negativamente la crisis con Panamá. En octubre Fitch Ratings planteaba que Panamá es el país más estable y de mayor crecimiento de la región. Agrega que sus sólidas finanzas, su economía y sistema bancario hacen que goce del mejor posicionamiento como sujeto de crédito.
Él dice que “constituye una irresponsabilidad” aumentar en 17% el presupuesto. Pero la inflación de 2008 será de 10% y el crecimiento de 2009 de 7.5%. Este aumento de 17% permite, por ende, al presupuesto crecer con la economía y neutralizar la inflación. Es decir, en términos del PIB, el presupuesto se mantiene constante tomando en cuenta inflación y crecimiento. El Programa de Gobierno implica concluir proyectos de inversión social y de infraestructura, y consignar recursos para mitigar la inflación. El superávit permite atender estas necesidades y se evita meterle un parón a la economía. No cumplir este compromiso sí sería irresponsable. Horacio Estribí
Pide Tolerancia
Entrevista a Xavier Sáez–Llorens
No sé por qué no hemos aprendido que en democracia debemos ser tolerantes. Me refiero, a la nota enviada por Mayra de Cabezas criticando la entrevista hecha por el diario La Prensa al Dr. Xavier Sáez–Llorens. Se puede calificar de regular o mala, como ella lo define, pero erigirse en la voz de los que nos gusta leer, es hablar por todos y el diario tiene todo el derecho a publicar y entrevistar al que guste. Yo no estoy de acuerdo con todos los artículos que escribe, pero concuerdo en muchas de sus opiniones.
Para muchos panameños el Dr. Sáez–Llorens es una persona sumamente interesante y sí ha hecho sus contribuciones a la sociedad panameña como médico destacado, además de hacerlo con sus opiniones. Jamás le he escuchado decir o escribir sentimientos de odio, como esta señora afirma. Simplemente a quien no le gusta, que no lo lea y a quien lo lee, que sea objetivo en sus apreciaciones. La democracia exige también tolerancia aunque nuestras ideas sean equidistantes. Parodiando al español Manuel Azaña: El enemigo de un panameño es siempre otro panameño. Al panameño le gusta tener la libertad de decir y pensar lo que se le antoja, pero tolera difícilmente que otro panameño goce de la misma libertad, y piense y diga lo contrario de lo que él opinaba. Gerardo Solís
[HUELLAS DE LA HISTORIA] Los llamados gritos de adhesión |
| La proliferación desmedida de gritos le quita el brillo, colorido, esplendor y el fervor que debe tener el 3 de noviembre, como fecha símbolo del nacimiento de nuestra República. |
En la entrega del diario La Prensa del 7 de noviembre, aparece en la sección de informaciones nacionales una nota titulada: “Penonomé celebra 105 años de su grito de adhesión”. Hemos venido observando, a lo largo y ancho del territorio nacional, la proliferación de festividades donde –con razón o sin ella– las autoridades municipales se han dado a la tarea de hacer fiestas, dando a entender un enorme patriotismo que, según veo, no se registraba anteriormente a la década de 1980, cuando surge esa proliferación desmedida de gritos que le quitan el brillo, colorido, esplendor y el fervor que debe tener el 3 de noviembre como fecha símbolo del nacimiento de nuestra República.
El distrito de Penonomé es considerado como uno de los pocos puntos del país, en donde un historiador de número en la Academia de la Historia –como lo fue don Héctor Conte Bermúdez– documentó los hechos ocurridos en esta villa del Zaratí. Es decir, existe un documento histórico que narra al detalle, con nombres y apellidos, los patricios que intervinieron de una u otra forma en consolidar la independencia que se realizaba en la ciudad de Panamá y, con justa razón, nos competía ser partícipes de ese movimiento independentista. No sé si en los otros puntos del país, que se afanan a celebrar los llamados gritos, existe un compendio histórico debidamente refrendado por la Academia de la Historia sobre los hechos ocurridos.
En mi infancia y adolescencia en este querido terruño, cada 3 de noviembre se hacía en el Consejo Municipal un acto solemne con el que se recordaba esa gesta histórica y heroica, sin caer en histrionismos patrioteros en exceso, que no tienen nada de edificantes más que para quienes les gusta hacer fiesta por cualquiera cosa, y patrocinados a su vez por nuestro Ministerio de Educación, donde pareciera que lo que más le interesa es enseñar a marchar y así no tener que dictar clases. La mayoría de los jóvenes no sabe por qué marcha.
El Municipio de Penonomé, que no puede recoger la basura de esta ciudad y de las áreas vecinas, sí tiene dinero (varios miles de dólares) para malgastar en marchas y fiestas patrioteras. Es hora de que se legisle sobre este asunto, de lo contrario, todo el país estará gritando y marchando durante un mes.
Gabriel Armando Conte Guardia |
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