Indispuestos al volante
Conducir estando emocionalmente inestable puede interferir en los niveles de atención apropiados para el tráfico.
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| Pie. LA PRENSA/credito1115870 |
RELLA ROSENSHAIN
rrosenshain@prensa.com
Manejar un carro con los cinco sentidos alerta parece no bastar para estar seguro en las calles.
Aunque Estela (nombre ficticio), prefiere que su novio esté al volante cuando ella padece cólicos, dice que no le importa conducir si se siente deprimida. Sin embargo, confiesa que cuando maneja “triste” ha recibido “más pitazos” de lo normal.
“Que emocionalmente no me sienta bien no quiere decir que no me sienta capaz, pero sí me pongo más despistada en la carretera”.
Un estudio sobre salud vial realizado por Attitudes, iniciativa social de la compañía automotor Audi, en España, identificó que el 77% de los conductores de ese país maneja bajo estados de estrés, y destacó que los conductores con depresión, ansiedad o estrés son los que asumen más riesgos al manejar.
Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades mentales y las lesiones por accidente de tráfico constituirán los dos principales problemas de salud de la población mundial en el primer cuarto del siglo XXI.
¿RIESGOS?
Todo trastorno que involucre las emociones y la salud mental impactará en la concentración al conducir, lo que será un factor adicional de riesgo para la propensión de accidentes de tránsito, expresa la psicóloga Xóchitl de Delgado.
Si el conductor no se siente con ánimos, debe alejarse del volante, buscar la compostura y tratar de recobrar los estados de alerta, aconseja el psicólogo Rodolfo Justine. Sustenta que manejar estando emocionalmente inestable puede interferir en los niveles de atención apropiados para el tráfico.
Manejar así “puede producir efectos similares a los de la intoxicación”, en los que el conductor responde de una forma somnolienta ante ciertos estímulos. El especialista alega que gracias a esa alteración emocional, el individuo es capaz de “omitir algunos estímulos como la relación de contraste entre forma y fondo”.
De Delgado indica que una depresión no solo incapacita para el manejo, sino que imposibilita las tareas diarias, hasta las más simples, como las de aseo, sueño y alimentación.
RECOMENDACIONES
Al momento de tener el control del volante, el psicólogo Justine aconseja escuchar música relajante o que le mantenga alerta. De igual forma, dice que es mejor que no escuche noticias en el carro si esto le produce demasiada ansiedad.
Recomienda que no discuta en el carro y evite contestar llamadas del trabajo al conducir, porque “suelen distraer mucho”.
De Delgado aconseja practicar herramientas psicoterapéuticas como aprender a respirar, con la que la persona inhala y exhala profundo y teniendo los ojos cerrados recrea un lugar placentero en su mente.
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