[PREFERENCIAS]
Los sondeos favorecen a Obama
El último sondeo en Virginia colocaba a Obama solo tres puntos por delante y cuatro en Nevada. En Pensilvania, la distancia era de siete puntos, en Florida de cuatro y en Iowa de 17. Eusebio Val
Barack Obama llega a la gran cita electoral en Estados Unidos, hoy martes, con ventaja en todos los sondeos a escala nacional, pero no puede confiarse. El liderazgo del candidato demócrata en algunos de los estados clave que debe ganar no era suficientemente claro como para tener garantizada la victoria. El republicano John McCain seguía dando la batalla y su historial político indica que es muy capaz de espectaculares remontadas. La emoción, pues, se mantendrá hasta el final.
Los sondeos hechos públicos ayer situaban al senador por Illinois entre dos y nueve puntos por encima de McCain. Existe un ambiente mediático que, desde hace semanas, anticipa un triunfo de Obama, si bien esa impresión puede resultar engañosa. En la portada de The Washington Post, por ejemplo, se afirmaba ayer que John McCain afronta una enorme tarea de intentar evitar que Barack Obama acceda a la Casa Blanca y se convierta en el primer presidente afroamericano en la historia de la nación. El periódico basaba su reflexión en su propio sondeo, que daba al demócrata nueve puntos de ventaja sobre el republicano. Con un 53% de apoyo, es la primera vez en la encuesta del diario que se alcanza el 50% de gente que afirma de manera definitiva que votará por el candidato demócrata.
Si sirve de referencia, George W. Bush nunca alcanzó ese umbral en el año 2004, aunque luego lo superó en las urnas. Los indecisos suman todavía un 7%.
Los porcentajes a escala nacional pueden inducir a confusión. En el sistema norteamericano lo que importa son los resultados en los estados individuales. El último sondeo en Virginia colocaba a Obama solo tres puntos por delante y cuatro en Nevada. En Pensilvania, la distancia era de siete puntos, en Florida de cuatro y en Iowa de 17. McCain superaba al demócrata por dos puntos en Ohio –aunque en otros iba por delante Obama–, en Carolina del Norte y en Misouri, aunque por una diferencia muy mínima. Todos los estados mencionados, salvo Pensilvania, se inclinaron por Bush hace cuatro años.
Obama pasó ayer toda la jornada en Ohio, el estado postindustrial del nordeste que ganó Bush por muy poco en 2004. La victoria en Ohio ha sido siempre un requisito para los republicanos si quieren conquistar la Casa Blanca.
Ayer lunes, el candidato demócrata hizo un periplo por el sudeste (Florida, Carolina del Norte y Virginia). McCain estuvo ayer en Pensilvania y Nuevo Hampshire. Hoy su maratón incluirá seis estados: Florida, Tennessee, Pensilvania, Indiana, Nuevo México y Nevada. Su destino final será Arizona, su estado, donde aguardará los resultados.
David Gergen, comentarista de la CNN, dijo que lo mejor para Obama “es que no hay noticia”, que no ha ocurrido en el último fin de semana ningún hecho inesperado que frene su inercia.
En su artículo de ayer, el analista conservador George F. Will preveía un “día electoral sísmico”, aventurando un radical realineamiento de fuerzas políticas en el Congreso y dando prácticamente por hecho la victoria de Obama.
El máximo asesor del candidato demócrata, David Axelrod, se mostró confiado por los números que llegan sobre voto anticipado. Mencionó el caso de Carolina del Norte, donde, según él, ya han votado tres millones de personas.
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