La institución ahorra en la compra de los aparatos para hacer inversiones en otros sectores
Clientes del Idaan pagan medidores
Desde hace más de dos años la entidad adoptó esta nueva modalidad para ‘ahorrarse’ unos 350 mil dólares en la compra de estos equipos, que muchas veces se mantenían almacenados.
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| MEDIDAS. Hay medidores de 5/8, 3/4, 1 y 1.5 pulgada para viviendas o locales en particular, que cuestan entre 40 y 60 dólares. Los de uso industrial miden más de 12 pulgadas y cuestan hasta 4 mil dólares. LA PRENSA1113332 |
Raúl A. Bernal
rbernal@prensa.com
Cuando María Sanz hacía sus diligencias para instalar el servicio público del suministro de agua potable en su nuevo apartamento, le extrañó mucho que le pidieran que comprara su propio medidor. Ella esperaba que el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) dispusiera de los equipos necesarios para ofrecerle el servicio de forma integral.
“Me molestó que no solo me exigieran un tipo de aparato específico, sino que me mandaran a comprarlo en un minorista específico: Implosa. Me pregunto si con eso no están aquí privilegiando a una empresa en particular y si eso no es una práctica ilegal”, cuestionó esta nueva cliente.
Lo que no sabía María es que desde hace más de dos años, la institución que suministra el servicio de agua potable en Panamá dispuso no suministrar el medidor a los nuevos clientes y dejar la venta de estos aparatos a proveedores locales, debidamente certificados y aprobados por la entidad.
“Determinamos que invertir el dinero del Idaan en comprar medidores para tenerlos almacenados, quizás no era prioridad número uno. Más importante era agarrar esos fondos e invertirlos en obras de infraestructuras, como nuevas líneas para abastecer a las diferentes comunidades que tienen necesidad de agua potable”, explicó Jorge Medrano, director comercial de esta institución.
Antes de que se adoptara esta nueva modalidad, el Idaan invertía alrededor de 350 mil dólares por año en la compra de medidores. Ahora, como la compra y las constantes alzas de precios de los equipos van por cuenta del usuario, consiguen un importante ahorro en su presupuesto.
Actualmente hay tres empresas que han sido certificadas por el Idaan para vender estos medidores: Implosa, RyM Centroamérica y Accesorios Industriales.
No obstante, asegura Medrano, el cliente puede adquirir su medidor donde quiera, pero si no opta por estas tres se toma el riesgo de que no le sea instalado en la red de la institución, si no cumple con los parámetros técnicos que se exigen.
El Idaan niega que se esté privilegiando a unas empresas en perjuicio de otras.
“Si existe otro proveedor que quiera entrar al mercado, se le hacen los estudios pertinentes y podría ser otra opción para los clientes”, dijo el director comercial.
Un cliente residencial necesita regularmente un medidor de 5/8 pulgadas de diámetro, que cuesta entre 40 y 50 dólares, dependiendo del material con que esté hecho.
Una vez que lo compra lo lleva al Idaan, donde se procede a calibrarlo para verificar que no ha sido alterado y que puede hacer una lectura correcta del consumo.
Este servicio cuesta unos 2.70 dólares y adicionalmente el cliente paga un derecho de conexión, que puede pasar de 8 dólares. Los precios varían dependiendo del diámetro del aparato y del área donde se colocará.
Además, no es lo mismo un cliente residencial que uno industrial.
“Lo que conviene al cliente es tener su medidor para registrar su consumo adecuadamente y eso va a crear en las personas una cultura de uso racional del agua. Es decir, van a ir pagando por lo que van a estar consumiendo”, añadió el funcionario.
El costo del medidor se cobra una vez en la vida. Si lo compró, ya sea al Idaan o por cuenta propia, lo paga una sola vez. De allí en adelante, si el medidor tiene algún desperfecto, ya que son aparatos que cumplen un lapso de vida útil y el mecanismo interno se daña, es responsabilidad completa del Idaan hacer el mantenimiento y reemplazar los equipos dañados.
“El Idaan lo que busca es llegar a un 100% de medición de todos los clientes, para saber qué se está despachando y para que cada quien pague justamente por lo que está consumiendo”, concluyó Medrano.
María compró su medidor y lo llevó al Idaan hace más de dos meses, pero aún no ha sido instalado. Mientras eso no ocurra, la institución le cobrará el promedio de consumo de su área, aunque en realidad consuma más o menos.
Evalúan cambio por otro tipo de material
Especialistas de la institución encargada de dotar de agua potable a la ciudadanía están evaluando cambiar el tipo de medidores que se usa actualmente. ¿Por qué? Porque como el metal posee un gran valor hoy en día, el número de hurtos de medidores se ha disparado.
De acuerdo con informes del Departamento de Comercialización del Idaan, mensualmente se hurtan alrededor de 100 medidores, solo en la ciudad de Panamá.
La pérdida se puede cuantificar entre 4 mil y 5 mil dólares mensuales, partiendo del hecho de que el tipo más barato de estos aparatos residenciales tiene un valor de 40 a 50 dólares. Los medidores más grandes y más caros son más difíciles de llevar porque es complicado desarticularlos y se requiere hasta de un equipo de personas para hurtarlo.
Aunado al perjuicio por sustraer este equipo de medición, la fuga del vital líquido también es una pérdida irrecuperable para la institución. Ante estos actos vandálicos, la entidad está evaluando invertir en otros materiales, como los medidores termoplásticos, que están hechos todo de plástico y que no son tan atractivos para las personas hurtarlos.
Hasta el momento el Idaan ha hecho algunas pruebas con estos nuevos equipos y algunas casas comerciales han mostrado su interés en traerlos para empezar su venta a nivel local.
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