PERFIL DE PROBIDAD Y MORAL.
El récord policivo de los candidatos
Julio Toro Lozano
opinion@prensa.com
Dada la dificultad de escoger el mejor candidato, o por lo menos el menos malo, ha surgido la posibilidad de que al currículum vítae de los aspirantes se le sume el récord policivo. En Brasil, la Asociación de los Magistrados Brasileños (AMB), publicó en su sitio web de internet (www.amb.com.br), una lista con los nombres de los candidatos con “ficha sucia”, o sea, aspirantes a cargos públicos, que responden a procesos en la justicia, ya sea por cuestiones penales, electorales, o de improbidad administrativa.
Según la ley, solo pueden ser prohibidos de participar en las elecciones, los candidatos que hubiesen sido condenados; esto basado en el principio de que todos deben ser considerados inocentes, hasta que se pruebe lo contrario.
Con esta iniciativa, la AMB, una entidad privada pretende presentar a la luz pública de aquel país, el perfil de todos los candidatos a cargos de elección, a fin de garantizar el derecho de información del elector y que éste sepa que su posible candidato responde a un proceso legal, de tal forma que con este dato, puedan elaborar un juicio sobre la persona en la que se pretende votar.
Otro objetivo es el de lograr que la cosa pública sea administrada únicamente por personas que tengan el perfil de probidad y moral para tal función.
Las primeras informaciones publicadas, incluyeron a los candidatos para las alcaldías de ese país; de los 350 candidatos analizados, el 4.3% de los investigados presentaron casos pendientes con la justicia brasileña.
El banco de datos utilizado se ha elaborado con la colaboración de los jueces electorales del Brasil y solo se aceptan las denuncias que ya hubiesen sido aceptadas por las autoridades de justicia respectivas.
Mientras que algunos partidos políticos aceptaron adherirse a la acción de negarle la posibilidad de ser candidatos a cualquier aspirante que respondiese a acciones penales, o que en el ejercicio de funciones públicas hubiese tenido cuentas rechazadas sin posibilidad de recursos, o que respondiese a procesos de improbidad administrativa; ciertos candidatos criticaron lo publicado, calificándola de arbitraria, tendenciosa y precipitada e invitaban a que los magistrados se abstuviesen de opinar sobre temas de políticos.
Uno de los candidatos señalados, presentaba siete acciones judiciales pendientes, las cuales incluían improbidad administrativa, crimen contra el sistema financiero, crimen de responsabilidad, crimen contra la paz pública, por ocultar bienes y por la de asociación para delinquir.
Acá en Panamá, ante la ausencia de planes, proyectos, visión, misión, objetivos y valores, para los electores independientes quienes tratamos de elegir al mejor candidato, o al menos malo, podría ser de ayuda el conocer de cada uno de los aspirantes a puestos públicos, incluyendo a aquéllos que serán nombrados en cargos de confianza, su currículum vítae, la declaración de sus bienes, la lista de las personas e instituciones que aportan bienes y dinero a su campaña cuando corresponda, así como su respectivo récord policivo, actualizado.
El autor es médico
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