IRÁN. PRESIONES DEL TRABAJO.
Mahmud Ahmadineyad, enfermo o exhausto
El presidente iraní, según reportes de sus allegados, trabaja cuando menos 20 horas al día.
Los meses próximos son críticos para que Ahmadineyad recupere su base política.
| AP/Hasan Sarbakhshian |
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| AYUDA. Los guardaespaldas ayudan al presidente Ahmadineyad durante una ceremonia religiosa el sábado.1109510 |
TEHERÁN, Irán/AP
El presidente Mahmud Ahmadineyad está enfermo, de acuerdo a un asociado suyo, a causa de las presiones de su cargo.
La agencia noticiosa oficial IRNA dijo que Mohammad Ismail, un parlamentario que es un aliado cercano de Ahmadineyad, dijo que el mandatario estaba enfermo, “pero eventualmente se va a curar”.
Kowsari, que hizo sus comentarios el domingo por la mañana, acompañó al Presidente en septiembre en su viaje a Nueva York para asistir a una reunión de la Asamblea General de la ONU.
La televisión estatal dijo el sábado que Ahmadineyad había participado en una ceremonia funeral para los restos recién descubiertos de soldados de la guerra Irán-Irak de los ochenta, pero no mostró imágenes del mandatario.
El presidente iraní según reportes trabaja 20 horas al día y no ha aparecido en público desde el martes. Kowsari acusó a sus oponentes de usar el agotamiento de Ahmadineyad como excusa para diseminar rumores acerca de si el mandatario se presentará a un segundo término en las elecciones de junio de 2009.
“Aquellos que usan algo tan natural para una guerra sicológica fracasarán” en sus intentos de ganar el apoyo de la opinión pública, dijo.
En las últimas semanas, partidarios de Ahmadineyad han estado discutiendo candidatos potenciales para las próximas elecciones presidenciales, lo que parece indicar que el presidente no es su primera opción.
Todos los presidentes iraníes previos han completado sus dos términos, excepto el primero, Abolhasan Banisadr, que escapó del país en 1981.
Los meses próximos son críticos para que Ahmadineyad recupere su base política y replique a críticos que señalan que él ha incumplido sus promesas de campaña, incluyendo extender la riqueza generada por el petróleo a las provincias más pobres.
Con 10% de desempleo y 30% de inflación, Irán no ha conseguido aprovechar los altos precios del petróleo, que apenas cubresus gastos en subsidios.
Ahmadineyad enfrenta además cuestionamientos acerca de su actitud intransigente con Occidente respecto al programa nuclear iraní, lo que ha dañado severamente las relaciones internacionales.
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