SEGUNDA GALA. NIVELES DE EJECUCIÓN.
Generación de relevo
Oxana Shevchenko, de Kazajstán, ejecutó todo su repertorio con carácter y con contrastes sonoros.
| LA PRENSA/Iván Uribe |
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| HORA CERO. Jorge Giménez, de España, tuvo un estilo sobrio y exquisito.1108375 |
Luis E. Troetsch
Especial para La Prensa
vivir+@prensa.com
En el segundo día del “Concurso Internacional de Piano”, que se realizó el jueves en la noche, en el Teatro Nacional, hubo un verdadero derroche de talento y virtuosismo.
El primer participante fue el colombiano Mauricio Arias, quien interpretó un excelente Beethoven y se destacó por su interpretación del Estudio No. 10, del brasileño Camargo Guarnieri.
Luego tuvimos la oportunidad de escuchar al estadounidense Edward Neeman, quien ya había participado en la primera versión de este concurso, hace cuatro años.
MADUREZ
Neeman, quien fuera eliminado en la primera ronda, ha impactado por su gran avance. Hemos escuchado a un Neeman más maduro, muy cuidadoso del sonido, con un fraseo fluido y limpio.
Su interpretación de Gaspard de la Nuit fue verdaderamente extraordinaria. El profundo control sonoro y la interpretación y ejecución del Scarbo y del Estudio, de Ligeti estuvieron fuera de serie.
El programa continuó con Jorge Giménez, de España, con un estilo sobrio y exquisito. El programa concluyó con las dos damas que iluminaron la noche: Oxana Shevchenko, de Kazajstán y Olga Kozlova, de Rusia. Oxana ejecutó todo su repertorio con carácter y con contrastes sonoros impresionantes. El Estudio, de Lisz-Paganini fue sensacional. Olga, en tanto, interpretó magistralmente la Sonata Op. 111 de Beethoven.
En cada una de sus ejecuciones dejó claro que posee una gran madurez técnica e interpretativa, a pesar de ser tan joven (21 años). Lo realmente difícil del grupo de pianistas que se presentó el jueves en la noche es escoger un perdedor.
Es importante destacar que para llegar a esos niveles de ejecución hay que recorrer un largo camino que empieza desde temprana edad, con disciplina diaria de entre seis y ocho horas de estudio. Sin duda estuvimos en la presencia de una generación de los mejores jóvenes pianistas del mundo.
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