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Panamá, sábado 25 de octubre de 2008
 

EFECTOS.

Fin de la crisis, ahora la depresión

Alejandro A. Tagliavini

Como la “pax soviética”, la represión al punto que el país parecía tranquilo, estatizaciones y controles mediante, la Unión Europea (UE) y Estados Unidos “tranquilizaron” al mercado financiero, como a un loco con una camisa de fuerza. Pero así el mercado no podrá trabajar, potenciándose la depresión.

Si pudiera calcularse el pasivo de la economía global, el capital sería inferior al 20%, de los cuales menos del 50% cotiza en bolsa. El resto es deuda y crédito, precisamente, el mercado que destrozaron al crear una burbuja financiera a partir de tasas artificialmente bajas de los bancos centrales (BC), la Fed en Estados Unidos.

El tiro de gracia son los “planes de salvamento”: todavía más regulaciones y estatizaciones a un costo sideral que pagarán los deprimidos contribuyentes. En los “planes de capitalización preventiva” gastarán más de 2.8 trillones de dólares de fondos públicos, en la Unión Europea. Washington tiene el fondo de 700 billones de dólares, entre otras cosas.

La Fed, al igual que el Banco Central Europeo (BCE), aseguraron liquidez prácticamente ilimitada. Además, la acción coordinada de los BC llevó al BCE a rebajar la tasa al 3.75% y la Fed al 1.5%. Irónicamente, avivaron el pánico.

Las bolsas del mundo tuvieron caídas históricas. Si los hedge funds retiraron mucho dinero, la burocracia estatal se esforzó para ahondar la bajada. Prohibiciones y regulaciones para, supuestamente, evitar que se negociaran acciones a precios irrisorios, pero cuyo efecto real fue evitar que, estando en mínimos, el mercado pudiera rebotar.

Para el FMI, el mundo crecería en 2008, 3.9% y solo 3% (Estados Unidos 0.1% y la zona euro 0.2%) en 2009. La recuperación llegaría a fines del año entrante. Pronóstico muy optimista, en mi opinión. Para el Credit Suisse, con el mercado de crédito cerrado, las economías se contraerían 3%. No estará cerrado pero, en manos estatales, caerá en un pozo de notoria ineficiencia.

Precisamente, porque la motivación no es económica (la eficiente utilización de los recursos, so pena de quebrar), las empresas estatales y los burócratas reguladores son incapaces de servir al mercado que pasa a ser una víctima de la política.

Norteamérica tiene reservas por 812 billones de dólares y el déficit presupuestario creció al récord de 455 billones de dólares en 2008, debido a que treparon los gastos de guerras, caída de bancos y beneficios vinculados al desempleo. En 2008 ya se destruyeron 760 mil puestos de trabajo. Los empresarios pronostican recesión, los pedidos de fábrica cayeron 4% en agosto.

Para colmo, ni Obama ni McCain hablan de lo que realmente hay que hacer: una drástica reducción de gastos e impuestos, una fuerte desregulación y la privatización urgente de toda empresa estatal.

En la eurozona: la tasa de desempleo aumentó de 7.3% a 7.5% entre julio y agosto, mientras que el consumo baja. Los commodities en caída libre, más por las ventas de hedge funds que por una contracción del consumo. Durante el año 2008 el cobre ha caído 44% en siete meses, el níquel 55% y el zinc 41%. El crudo cayó 50% en tres meses y la soja está por debajo de 320/tn. Dólares. Los fondos no se re–comprarán y el consumo sigue en baja. Esto perjudicará severamente a Latinoamérica.

Mejor están los asiáticos: Japón (10% de PIB global) tiene 1 trillón de dólares en reservas; China (los más pesimistas creen que crecerá solo el 7.9% en 2009) dos trillones de dólares y acumula diariamente dos billones.

Firmas Press. El autor es miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland


© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
 
 
 
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