TAL CUAL
AZOTE. Ricardo Martinelli le respondió a Balbina Herrera que ni él ni su familia “han envenenado a nadie con cebollas importadas”, ni distribuido medicamentos alterados ni recibido dinero de Hugo Chávez. Jooo... Como a Dios rogando y con el mazo dando, después se fue a la fiesta del Cristo Negro, donde repartió más de 3 mil platos de arroz con pollo, junto a Chello Gálvez. ¿Será el mismo arroz que hizo a Chello tan popular, no solo en los círculos feriales sino también en los aduaneros?
VORAZ. Los pedidos de renuncia de la Red Ciudadana no le han quitado el apetito a Daniel Delgado Diamante. La noche del lunes, el ministro acudió a una recepción de la Autoridad del Canal, en el antiguo club de oficiales de Amador, junto con el canciller Samuel Lewis Navarro y Dani Kuzniecky. Y ayer, los comensales que estaban en La Casa del Marisco casi se atragantan cuando lo vieron bajar del segundo piso con su abogado Carlos Carrillo. Lo curioso es que los seguían tres funcionarios de la embajada estadounidense. Con todo lo que está pasando, uno esperaría encontrarlo en un juzgado y no saciando su apetito.
¡HIP! Dicen que la noche del lunes, una patrulla se llevó al ex legislador del PRD Alberto Alemán Boyd, luego de que este –“al manejar bajo los efectos del alcohol”, según TVN– casi estrella su vehículo contra tres damas que cruzaban la Vía Porras. Una escena no tan felizzz...
Mónica Palm
mpalm@prensa.com
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