|
BÉISBOL. Actualmente es uno de los mejores receptores de las mayores.
Carlos Ruiz no era una opción para los Filis
En tres ocasiones el receptor chiricano fue descartado como un pelotero para ser firmado.
En una reunión de trabajo en Filadelfia, en 1998, fue cuando se empezó a abrir la puerta para el receptor.
|
|
|
| El receptor chiricano Carlos Ruiz se ha convertido en una pieza clave para los Filis en la postemporada, sobre todo guiando a los lanzadores.1106839 |
Henry Cárdenas P.
hcardenas@prensa.com
Las bolas que cayeron en la quebrada que pasa detrás del estadio de Boquerón y su potente brazo fueron la demostración que dio Carlos Calicho Ruiz para que los Filis le dieran una oportunidad de tener una carrera profesional.
No creían en él
Pese a su buena actuación en los torneos nacionales de béisbol juvenil, a finales de la década de 1990, Carlos Ruiz no era visto como el prototipo de pelotero prospecto para llegar a las Grandes Ligas.
Sin embargo, el receptor de los Filis de Filadelfia, que hoy inician la Serie Mundial ante los Rays de Tampa Bay, ha demostrado que en su caso estaban equivocados.
Actualmente es uno de los mejores receptores de la Liga Nacional guiando a los lanzadores y goza de la confianza de los lanzadores estelares del equipo y por ende del director Charlie Manuel.
“Recuerdo que primero lo vio un supervisor y dijo que estaba pequeño. Después lo observó un supervisor nuevo del equipo y tampoco le gustó”, comentó Allan Lewis, quien fue responsable de la firma del chiricano.
El ex grandes ligas panameño mencionó que Ruiz también fue llevado ante el desaparecido Carlos Heron (Yankees), pero que al jefe de éste tampoco le interesaba. Pero esta historia apenas empezaba.
Una reunión
En octubre de 1998 Lewis tuvo una reunión en Filadelfia y relató que durante un receso estaban viendo un juego de Cleveland y que el gerente general, Ed Wade, le preguntó que cuándo le iba a conseguir un receptor como el de los Indios.
Wade se refería al también panameño Einar Díaz, quien también había sido firmado por Lewis, pero para los Indios de Cleveland.
“Yo tengo uno en Panamá, pero el supervisor fue a verlo y no le gustó. Entonces el gerente dio las instrucciones para que vinieran a ver otra vez a Calicho”, comentó Lewis.
Y es que la historia de Einar Díaz es algo similar a la de Carlos Ruiz, ambos fueron jugadores de cuadro y luego pasaron a ser receptores.
Los dos eran de estatura baja, pero lograron superar este factor y llegaron a las Grandes Ligas con la organización que los firmó tras jugar en la pelota aficionada.
La preparación
El buscador de talento precisó que cuando él regresó a Panamá, tras la reunión, vio a Carlos Ruiz jugando en Boquerón en tercera base y a Ángel Chávez en el campocorto.
Luego le comunicó que empezara a entrenar con él como receptor en el estadio de David y que lo hizo con la ayuda de Dimerson Núñez y Kiko Serracín.
“Después le dije que pidiera que lo pusieran a jugar como receptor en la liga y así fue. Ese día en Gualaca le fue bien y el primero que trató de robarse la segunda, Calicho lo quemó [puso out]”, dijo Lewis.
La visita
El supervisor de los Filis para América Latina Sal Agostinelli, quien ya había visto en una ocasión a Ruiz, estaba en Costa Rica cuando programó su paso por David a ver al chiricano.
“Cuando Calicho empezó a tirar a segunda base, Sal me pregunta si había la medida reglamentaria de home a segunda, le dije que sí”.
“Entonces me pidió una cinta métrica y él comprobó que era la distancia”, explicó Lewis, destacando que su jefe estaba impresionado con el brazo del receptor.
En la práctica de bateo Ruiz sacó varias bolas por el lado izquierdo en el cuadro de Boquerón y Agostinelli le pidió a Ruiz que tratara de batear hacia el jardín derecho.
Luego de varios turnos y con un par de bolas perdidas en una quebrada detrás de la cerca del estadio empezó el sueño de Carlos Ruiz.
“Tú tenías razón Allan, este muchacho tiene... vamos a firmarlo”, fueron las palabras de Agostinelli luego de ver por algo de más de media hora al chiricano.
“Al año siguiente lo enviamos a República Dominicana y por primera vez fuimos campeones en esa liga. De ahí en adelante él fue ascendiendo. Esa fue la historia de su firma”, puntualizó Lewis.
Un líder
Desde su ascenso a las mayores en 2006 Ruiz le ha demostrado al club su potencial. Todo en una posición que cuando empezó a jugar no la practicaba, pero aún así supo dominar la receptoría.
“Es una posición que nunca jugué ni cuando fui niño, pero me gustó enseguida porque siempre hay trabajo, siempre hay acción” , comentó el panameño a la Agencia AP.
Con Ruiz son 13 los panameños que han visto acción en un Clásico de Otoño.
Hay casos como el de Humberto Robinson, quien estuvo en el roster de los Bravos de Milwaukee en 1958, pero no jugó.
|