VOCACIÓN. BIBLIOTECA NACIONAL.
Una donación y un recuerdo
Herasto Reyes formó parte del grupo que estableció un centro de comunicación alternativa en Panamá.
| LA PRENSA/Víctor Arosemena |
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| TEXTOS. María Magela Brenes, directora administrativa de la Biblioteca Nacional, y Tania Reyes1102137 |
José Arcia
jarcia@prensa.com
Aproximadamente 2 mil libros que acompañaron la vida de Herasto Reyes Barahona fueron donados a la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero.
El jueves, víspera de la fecha de nacimiento de Herasto, amigos y familiares del periodista y escritor se congregaron en la sala de Uso Múltiple de la Biblioteca para recordarlo y asistir a la entrega.
Su hija, Tania Reyes, su madre, Pastora Barahona, y hermanos asistieron al acto de donación.
La compilación de libros la integran, entre otros, títulos de periodismo, literatura y política.
Historias y anécdotas de la vida de Herasto fueron narradas y hasta un documental, realizado por Flor Cogley y Flor Ortega, fue presentado. Todo para recordar a Herasto, quien falleció el 27 de octubre de 2005.
Ileana Gólcher lo recordó como el periodista, y Raúl Leis por su labor social en defensa de los derechos humanos y de los pobres.
Ambas facetas que Herasto supo conjugar como periodista y como ser humano.
Gólcher narró, que en una ocasión le preguntó a Herasto ¿porqué no usaba placa vehicular de periodista? Con palabras sencilla le respondió: “que la placa era un privilegio y que los periodistas no tenían porque tener privilegios”.
Leis hizo un recuento de esa vida del activismo de Herasto. Recordó cuando recorrían las calles del país con presentaciones teatrales callejeras, hasta su participación en el Centro de Comunicación Popular.
Iniciaba la década de 1970, cuando Leis y Herasto, acompañados de otros amigos, fundaron el Centro para ofrecer comunicación alternativas.
“La formación de periodista de Herasto no solo fue en las aulas universitaria, sino en la comunidades”, dijo Leis.
Una labor que ejerció hasta en los últimos años de su vida. Los 2 mil libros que Herasto custodiaba de manera muy celoso, ahora pueden ser leído en la Biblioteca Nacional.
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